Yaman y Seher se miraban a través de la terraza pero sentían que la distancia que los separaba era de varios océanos. ¿Cómo era posible que el destino volviera a querer separarlos? ¿No habían luchado y vencido lo suficiente? ¿Hasta cuándo debían poner a prueba su amor?
Yaman no soportaba tanto dolor en los ojos verdes de la mujer que amaba más que a sí mismo. Cada lágrima de ella lo desgarraba por dentro, más que cualquier cuchillo o bala, y empezaba a temer que su mujer acabara volviéndose de sal entre sus manos.
Odió su propio reflejo en el brillo de sus ojos, una sombra oscura que por cada momento de felicidad le traía mil heridas. Ese era él, engañándose pensando que podía hacerla feliz, cuando la maldición que parecía arrastrar los condenaba a ambos una y otra vez. Y ahora ya no había enemigo ajeno al que culpar o contra el que luchar. El daño, el dolor, venía de un corazón bueno que los amaba y al que amaban. ¿Cómo condenar a un inocente? ¿Cómo culpar a quien ha matado creyendo que salvaba? Pero la realidad era la que era.
Yaman siguió mirando a Seher, muriéndose sin ella a pesar de tenerla delante. Echándola de menos en aquella maldita distancia que se abría entre ellos. Con la sangre de tu hermana en las manos de mi hermano... ¿Cómo puedo pretender amarte?, le preguntó desde sus ojos salvajes.
Seher lo miraba pero no lo veía. Tenía delante multitud de imágenes de los últimos seis meses atormentándola. Ocasiones en las que él le había arrancado una pieza de su corazón hasta juntar todas en un puzzle de amor imposible. Aquel puzzle latiente era de Yaman Kirimli y lo había ganado luchando por ella, dando su vida por ella y hasta pidiendo perdón por ella. Por eso lo amaba y por eso se negaba a rendirse. Pero volvían de nuevo a agitar el suelo bajo sus pies y, si él seguía a esa distancia, no podría agarrarse a él. Dime que esto también lo superaremos, le pidió con miedo silencioso.
Y ese miedo silencioso les acompañó el resto del día hasta que, una vez caída la noche, se hallaron sentados en la misma cama pero de espaldas. ¿Y si hablaban? ¿Y si las palabras los separaban más, por no encontrar las adecuadas? Y prefirieron callar y mirarse, porque así, en la ausencia de sus voces siempre se lo habían dicho todo. Seis meses callando te odios, seis meses callando sus nombres y seis meses callando te quieros...
¿Y el deseo? El deseo del uno por el otro no se lo habían podido callar. Se les había escapado en suspiros y gritos, en roces casuales y abrazos medidos. Y ya no pudieron más. Pensar que un abrazo fuera el último los dejó tan agotados que sus manos se buscaron por encima de la cama. Se llamaron la mirada salvaje de él y la serena de ella para mezclarse, temiendo siempre no tener suficiente tiempo. Se acercaron y se abrazaron, se besaron como siempre habían soñado y se desnudaron con la prisa de los que temen no tener nunca suficiente. Yaman la cubrió con su cuerpo ardiente y ella lo templó abriéndose a él. Se vertieron todos los besos imaginados, se arañaron todas las caricias escondidas y lamieron amorosos la piel que se habían prohibido. El placer fue ganando la batalla a la cordura hasta que locos de amor se dejaron ir abrazados. Sus corazones batían en un único latido mientras bajo las sábanas robaban segundos a todos los relojes de la casa...

Hermosooooo♥️♥️♥️♥️
ResponderEliminarYa que la loca no lo va a escribir, nos lo regalas tú. 😘
ResponderEliminarMe quedo con esta versión y no la de naz😍🥰🥰.....
ResponderEliminarMe quedo con esta versión y no la de naz😍🥰🥰.....
ResponderEliminarSin palabras 🥰🥰🥰🥰🥰🥰🥰
ResponderEliminarLos pelos como escarpias.....💖
ResponderEliminarTan cerca y tan lejos..maravilloso. Gracias 😘
ResponderEliminarSe me ha escapado una lagrimita... amor en estado puro!!
ResponderEliminar😌💭 veré esto en vez de lo que pase en la serie, y así si se hará justicia a la historia y a lo que los personajes se merecen.. gracias siempre
ResponderEliminarPiel de gallina, suspiros y una gran sonrisa fué lo que me provocó este relato. Gracias Isa 🥰
ResponderEliminarPrecioso, me encanta!!! Gracias Isa
ResponderEliminarQue imaginación, creatividad y habilidad para transformar una escena fría y resignada sólo a mirarse en un momento de pasión irresistible. Me encantó. Felicitaciones Isa, 🇻🇪🇨🇴💞
ResponderEliminarQue penita me están dando, en tús relatos por lo menos dan rienda suelta al amor, sin hablar, pero los dos en uno. 😘😘😘
ResponderEliminar👏🏻👏🏻💐
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