Sila había salido de los brazos de Halil en cuanto los primeros rayos de sol se colaron por la ventana. Repasó con la mirada el vendaje de él, comprobando que no sangraba, y vio que la vía de la otra mano seguía bien puesta. Se inclinó para rozar con sus labios su frente y luego se giró para ir al baño a arreglarse. Cuando volvió, encontró a Halil despierto, sentado y respondiendo mensajes desde su móvil. Le quedaba bien hasta un pijama de hospital, pensó Sila, paseando sus iris por la base del fuerte cuello y el inicio de los pectorales de él.
- Günaydin, Halil Bey... - sonrió Sila.
- Lo serán cuando acabes de acercarte y me beses. Lo de antes en la frente no ha contado - dijo malhumorado sin mirarla.
- Ya veo que estás en "modo Yaman" - lo provocó llegando hasta él para besarlo.
Halil dejó el móvil, la sujetó por la nuca y la acabó de acercar para devorar sus labios perfectos. Estaban perdiéndose cada vez más en el beso, cuando alguien llamó a la puerta haciendo que Halil soltara un furioso "gel" (adelante) a quienquiera que los había interrumpido.
Sila se apartó como pudo de Halil y dio un paso atrás, mirando hacia la puerta y viendo entrar a Huda. La sonrisa de bienvenida para su cuñada se le congeló en los labios al ver tras ella a Hazar Ceyhan. Sus verdes ojos buscaron rápidamente los de Halil, sintiéndose atrapada y sin saber cómo reaccionar, pero él se limitó a levantar la mano pidiendo la de ella y entrelazar sus dedos con los suyos.
Sila supo que hasta ahí habían llegado sus buenas intenciones de esquivar el enfrentamiento directo con el padre de Halil; ya no podía evitar que el anciano supiera quien era ella. Cuando miró a Huda, su cuñada asintió con la cabeza dándoles a ambos su apoyo incondicional.
– ¿No hay aquí demasiada gente? – espetó Hazar clavando sus ojos en las manos unidas de su hijo y la tal Sila.
– No sobra nadie, papá – respondió Halil, acercando aun más a Sila a su lado.
– Abi, nos hemos encontrado con tu doctora y, si la analítica de esta mañana sale bien, podrás irte a casa – le comunicó Huda apoyando la mano en el brazo de su hermano. Halil la miró y agradeció su evidente muestra de respaldo.
Justo en ese momento entraron la doctora y un enfermero para sacar sangre a Halil y hacerle un rápido reconocimiento. Sila, Huda y Hazar debieron abandonar la habitación y esperar en el pasillo. El padre de Halil no ocultaba el rictus severo de sus labios pero Sila trataba de ignorarlo hablando con Huda. Una vez salieron la doctora y el enfermero, los tres se disponían a volver a la habitación, cuando Hazar tomó a Sila del brazo.
– Ayer callaste ante mi pregunta de si eras su novia pero, al tomarte de la mano, mi hijo me ha dado la respuesta, ahora me dirás...
– Cariiiñooo – se oyó una voz por el pasillo.
Oh, Dios mío, pensó Sila viendo acercarse a su madre con una bolsa sin duda llena de tuppers.
– Mamá ¿cómo sabías que estábamos aquí? – preguntó Sila abrazando a su madre alegrándose más que nunca de estar entre sus amorosos brazos.
– Tengo mis contactos Sila... ¡oh!, merhabalar, – saludó a las otras dos personas la señora Turkoglu.
– Anne, ella es Huda, la hermana de Halil – dijo Sila nerviosa, señalando a su cuñada – y él es...
– Es mi padre, Hazar Ceyhan – intervino Huda amablemente mirando a su progenitor con un claro mensaje.
– Es un placer – sonrió la madre de Sila – pero estoy impaciente por ver a mi valiente yerno.
– ¡Estoy aquí! Solo – gritó Halil desde dentro de la habitación.
– Haliiil de mi vida y de mi corazón – dijo la anne entrando y yendo directa a abrazar al novio de su hija – nunca podré agradecerte lo suficiente que salvaras a mi Sila de ese bicho – gimoteó la señora sin dejar de estrujarlo.
– Nada que agradecer – añadió Halil mirando fijamente a Sila, parada cerca de la puerta.
– No volveré a quejarme jamás cuando Sila ponga tus canciones, iré a todos tus conciertos y compraré todo lo que saques. Y te votaré en toooooodas esas encuestas que hacen en las "güeps" al más guapo, al más talentoso y al más valiente. Seré tu fan número uno, hijo mío – prometió la anne, faltándole sólo pellizcarle la mejilla.
– Ese puesto creo ya que lo tiene su hija – rió Halil con su suegra.
– Bueno pues seré la número dos, ¡oh! mira lo que te he traído – la madre de Sila dejó una bolsa en el regazo de Halil que se encogió de repente evitando que la bolsa diera donde no debía.
– Borek de queso... – susurró Halil emocionado mirando dentro de la bolsa.
– Nuestra madre también lo hacía – susurró Huda, notando tensarse a su padre cerca de ella.
– ¡Oh! pues hay para todos – sonrió compasiva la madre de Sila entendiendo las palabras que no se pronunciaban.
– ¿Qué hacías tú en el rodaje? – espetó en voz baja Hazar a Sila. Ella apartó la mirada de la tierna escena entre Halil y su madre y la dirigió a Hazar Ceyhan dispuesta a responder con la verdad, pero alguien se le adelantó.
– Sila estaba en el rodaje porque, además de mi novia, es la protagonista de Emanet. Soy afortunado de trabajar y aprender con ella cada día. Le sobra talento, belleza, humildad y generosidad y tengo la inmensa suerte de que me haya confiado su corazón - las palabras de Halil fueron a abrazar el corazón de Sila, que lo miró emocionada.
– ¡Qué bien habla mi yerno! – aplaudió la madre de Sila - y qué orgulloso debe estar tu padre de ti. No sólo eres un gran artista, Halil, también eres una persona maravillosa y no puedo alegrarme más de que Sila y tú os hayáis encontrado.
Halil bajó la mirada y trató de tragar el nudo de emoción que las palabras de su suegra habían provocado. ¿Su padre orgulloso de él?, pensó irónicamente. Sintió a Sila a su lado y las manos de los dos volvieron a buscarse para entrelazarse.
El momento tenso y emotivo a partes iguales, lo rompió la enfermera con su llegada y el anuncio de que la analítica estaba correcta y, por tanto, el paciente podía irse a casa. Hazar Ceyhan abandonó entonces la habitación de su hijo y esperó fuera a que salieran los demás, suponiendo que la actriz se quedaría dentro con su hijo. Efectivamente, aquella joven no salió tras su madre y Huda.
- Bueno, yo voy para casa que hoy vienen mis nietos a comer. Después de los hijos, los nietos son lo más grande que nos manda Allah ¿no cree Ceyhan Bey? ¿Tú tienes niños, Huda? - se interesó la madre de Sila.
- Una niña recién nacida - respondió una orgullosa Huda.
- ¡Allah la libre del mal de ojo 🧿! - deseó la señora girando luego hacia Hazar, para acabar de lanzarle todo su arsenal - ¡Que feliz debe sentirse de tener dos hijos tan maravillosos y una nietecita! Ojalá Halil y Sila se casaran pronto y nos bendijeran con dos o tres nietos ¿verdad Ceyhan Bey? Allah, allah, ya los estoy viendo, de pelo negro y ojos verdes offf - casi sintió pena del tono pálido que adquirió el rostro de Hazar Ceyhan, pero la felicidad de Sila y Halil era más importante - Aunque claro, como padres comprensivos nos tocará esperar a que sus carreras estén más afianzadas. Al fin y al cabo, somos padres de dos grandes actores ¿no es así, Ceyhan Bey?
La madre de Sila palmeó el hombro del padre de Halil, sonrió como hacen las leonas ante quien se atreve a asustar a sus cachorros y se dio la vuelta como una reina para abandonar el hospital 👏🏼👏🏼👏🏼.
Aquella noche, en el ático de Halil, los cuidados de Sila aún fueron más amorosos que en el hospital, dejándolos a ambos sudorosos y abrazados bajo las sábanas. Halil casi acariciaba un sueño cuando oyó vibrar su móvil. Se separó con cuidado de la mujer que dormía sonriente a su lado y bajó las escaleras, caminando hacia el ventanal de su ático. Saludó a Serkan, mientras el cielo de Estambul competía con el Bósforo en oscuridad.
– Efendim, Serkan.
– ¿Cómo estás, amigo?
– Mejor, ya recuperado, gracias.
– ¿Estás solo? ¿Puedes hablar?
Halil miró hacia arriba.
– Sí, estoy solo.
– Me ha llamado el especialista en reptiles y me ha avisado de que la serpiente que te mordió estaba fuera de su hábitat. En pocas palabras, me ha dicho que alguien la soltó allí poco antes de iniciarse la escena. La última comida del bicho lo indica.
Halil empezó a pasearse como un león enjaulado.
– Pero ¿cómo? y ¿por qué? - trató de no rugir Halil, volviendo a ver a Sila a punto de ser mordida por la víbora.
– No lo sé, Halil.
– Dios mío Serkan, estuvo a punto de atacar a Sila... – Halil se detuvo de golpe y apoyó una mano en el ventanal, su mirada oteando la oscuridad como si pudiera encontrar una respuesta en la noche. Un frío repentino se le enroscó en el pecho cuando recordó la quemadura de Sila – Serkan... el horno encendido... – Halil se pasó desesperado la mano por el pelo.
– Parece que la de ayer no es la única víbora que se nos ha colado en el set, amigo, y va a por Sila. Reforzaremos la seguridad y hablaré con Tarik Tunay, el representante de Sila, para que revisen el correo y los regalos que recibe por si se tratara de algún fan desquiciado.
– Tamam, abi. Yo me ocuparé de la seguridad de Sila fuera del set. Hasta mañana.
Halil subió los escalones de dos en dos, dejó el móvil en la mesita y se quedó de pie mirando a la mujer que había esperado toda su vida. No se iba a quedar de brazos cruzados aguardando a que volvieran a tratar de hacerle daño. En eso, su personaje y él eran iguales. Los dos enamorados por primera vez, los dos dispuestos a hacer lo que hiciera falta por las mujeres que amaban.
Halil se metió en la cama y apoyó la espalda en el cabecero. Sila, al notar que se movía, lo buscó entre sueños para abrazarse a él y reposar la cabeza en su amplio pecho. Los furiosos latidos del corazón de Halil la alertaron e hicieron que ella abriera lo ojos y se encontrara con los de él, totalmente oscuros y desafiantes. Se sorprendió al sentir que Halil la abrazaba protector y, al ver su ceño fruncido, le susurró acariciando su pecho.
– Cariño ¿qué te ocurre?
– ¿Qué has decidido? – su voz sonó ronca.
– ¿Cómo? – preguntó Sila sin entender.
Halil la tomó de la barbilla para levantar el hermoso rostro hacia él.
– ¿Qué has decidido? ¿Vendrás a vivir conmigo?
Aquella noche, al deseo de compartir con ella su vida, se sumó la urgente necesidad de protegerla.
GRACIAS, SIEMPRE. PODEIS DEJAR VUESTROS DATOS PARA FORMAR PARTE DEL CLUB DE FANS DE LA MADRE DE SILA 🥰

Amo esta historia ! Cómo lo relatas excelente ♥️♥️♥️
ResponderEliminarJajajaja.. como nos conoces... soy la fam numero uno de LA MADRE.. no sabe el padre lo que es una leona.. y edo que solo se estaba limando lss uñas.. veras como tenga que sacarlas... se pone muy interesante!!
ResponderEliminarQue hombre!!!. Que suerte la de esta pareja, como me gustaría ser Sila. Bueno soñar no cuesta nada. Me encanta tu Historia. En espera del próximo con muchas ansias. Felicitaciones.Sera la que hace el papel de Kiraz🤔🤔que por celos quiere quitarla del camino de Halil😱😱. Veremos que pasa???Neyda🇻🇪🇨🇴💞
ResponderEliminarHay por favor..... Me encantóóó. Siii me gusta mucho su protección ❤️😘😘😘😘
ResponderEliminarMe encanta como siempre! 👏🏼👏🏼
ResponderEliminarPor Dios isaaaa espero el siguiente que intriga !
ResponderEliminar👏🏻👏🏻que diga que si
ResponderEliminarDi que sí Sila! 🥰
ResponderEliminarMe apunto al club de ans de la madre!.
ResponderEliminarEs una madraza y lo demás tonterías.
Un besin
Fan Fan!! Las madres que gran tesoro..y a eso se le llama saber crear tensión. Jamás hubiese imaginado ese derrotero de una mano negra que quiere atacar a Sila.. eres la caña!! Voy a hacerme mis propias quinienlas, gracias!!!!!
ResponderEliminarYa sabes mis datos Jajajajajajaja, su anne, es de las mías. Quien será la víbora venenosa? 😍🥰❤️🇻🇪🏹
ResponderEliminarSúper interesante... 🥰🥰🥰
ResponderEliminarMe encantó como siempre, 😘😘😘
ResponderEliminarBravo me gusta mucho como la llevas.
ResponderEliminarMe encanta!!!! Voy a por el siguiente!!
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