miércoles, 14 de abril de 2021

Otra Misión. Quinta Parte.

     


    Al comisario Ali le sonó el teléfono cuando se disponía a abandonar la comisaría. Quería pasar por casa del anciano de las pastillas a echar un vistazo antes de ir al restaurante y ver si llegaba a tiempo de que su preciosa esposa lo invitara a un té. Descolgó en cuanto vio quien llamaba.

    - Hola, abi. 

    - Hola, Komisarium. ¿Vas para el restaurante? - preguntó Yaman frotándose la nuca cansado. 

    - Evet, pero primero voy a echar un vistazo a casa del amigo de las erecciones ajenas. El juez no ha enviado todavía la orden de registro pero pasar por delante caminando no es delito ¿me acompañas? - propuso Ali a su hermano. 

    - Claro. De paso hablamos un poco, si te parece... - dijo Yaman sin concretar. 

    - ¿Te ocurre algo, abi? - se interesó Ali tomando ya su chaqueta del perchero. 

    - Parece que sigo equivocándome con ella, hermano - confesó Yaman. 

    - Nos vemos ahora, Abi, y me cuentas. Quedamos en la plaza que hay dos calles por encima del restaurante ¿tamam? Tardo 15 minutos - dijo Ali saliendo por la puerta de la comisaría. 

    - Nos vemos - dijo Yaman apagando su ordenador y volviendo a mirar su móvil. Su fondo de pantalla seguía siendo el mismo que los dos últimos años. Seher y él con Yusuf en sus brazos el día de su boda. 

    Yaman buscó "ask" en contactos y le mandó un mensaje:    

    - Ya he acabado. He quedado con Ali y luego os pasamos a buscar por el restaurante. Te quiero. Te echo de menos

    Al no recibir respuesta se guardó el móvil en el bolsillo de la americana y se levantó para ir al encuentro de su hermano. 

    En el restaurante Papatyalar, Kiraz probaba nuevas combinaciones de sabores para sus postres mientras Seher ultimaba su salsa especial para alitas a la barbacoa. Quería llevarse a casa una poca para servirla con la cena y darle una sorpresa a su ex marido, marido, ex marido, Yaman. No dejaba de darle vueltas a la conversación que tenían pendiente y que llegaría finalmente cuando Yusuf se fuera a la cama. ¿Qué le diría? Antes que nada debía dejarle claro que lo amaba más que nunca y luego pedirle un poco de paciencia. Así como él había sanado sus cicatrices ella debía acabar de cerrar las suyas. 

    Oyeron que alguien llamaba a la puerta a pesar de ser media tarde y de que las cenas no empezaban hasta una hora después. Seher se asomó desde de la cocina y vio tras el cristal de la puerta al anciano con un paquete en las manos. Miró hacia atrás y dijo a su socia:

    - Ha vuelto el anciano de los paquetes. 

    - ¿Quieres que lo atienda yo? - se ofreció Kiraz. 

    - Hayir, esta mañana parecía muy apenado, voy a abrirle tú mira desde la cocina y si oyes algo sospechoso llamas a Alí - propuso Seher. 

    - Alí no tardará en llegar, me mandó un mensaje hace un rato - explicó Kiraz. 

    Seher asintió tranquila de saber que su cuñado estaba en camino y se dirigió a abrir la puerta. 

    - Buenas tardes, dede. Adelante, pase. ¿quiere un té? ¡Oh! veo que trae otro paquete - lo recibió Seher dejándolo pasar. 

    - En realidad, hija, no es un paquete. Son unas galletas en agradecimiento por vuestra amabilidad todos estos meses. He hablado con mis nietos y les he dicho que se apañen ellos con sus cosas. Conmigo que no cuenten más. 

    - Los jóvenes a veces somos un poco egoístas con nuestros mayores, dede. ¡Oh! galletas de limón... - se sorprendió Seher al abrir la caja.

    - Las hace mi vecina y están muy buenas aunque no pueden compararse a las tuyas hija, anda cómete una - le adelantó la caja el anciano. 

    - Tamam, a ver qué tal están... - dijo Seher mordiendo una galleta. 

    Sonrió con la boca llena a pesar de haber notado el ácido del limón. Se notaba que la vecina del anciano no había sabido escoger bien los limones. 

    - ¿Qué te parecen hija? - preguntó el abuelo levantándose. 

    - Que los limones han de ser más frescos, dede - y acabó riendo con simpatía al anciano para añadir luego - pero están ricas y le agradezco mucho el detalle. 

    Seher también se levantó y acompañó al abuelo a la puerta, cerró tras él y se volvió hacia la cocina, pero no llegó a ella...


    Yaman estaba apoyado en el capó de su mercedes cuando vio a Ali dirigirse hacia él. 

    - ¿Has visto algo? - le preguntó. 

    - Por lo que he atisbado desde fuera se ve todo en orden...¿qué pasa? ¿qué miras? - preguntó Ali al ver fruncir el ceño de repente a su hermano.

    - ¿Ese no es el anciano de las viagras? - preguntó Yaman fijando sus ojos negros en un hombre que se acercaba a una puerta lateral del jardín.

    Ali se giró y al ver al anciano entrar al jardín sin atisbo de dolor en sus articulaciones, frunció el ceño igual que su hermano mayor. Sacó su móvil del bolsillo e, ignorando una llamada de Kiraz, llamó a Kara. 

    - Kara, manda refuerzos a la dirección del abuelo de las viagras pero sin coches patrulla - Ali colgó y se guardó el teléfono en el bolsillo del pantalón, luego miró a su hermano - si te pido que te quedes aquí... ya... lo suponía... quédate detrás de mi. 

    Yaman devolvió una mirada incrédula a su hermano pequeño y avanzó decidido hacia el lateral de la casa. Maldito Yaman Kirimli, pensó Ali yendo tras él. 

    Vieron que había una puerta en ese lado de la casa y que por ahí debía haber desaparecido el anciano. Se acercaron con cuidado pero al escuchar un disparo Ali aceleró hacia la puerta. Ambos hermanos se miraron y se comunicaron. Yaman sacó su navaja suiza y abrió la puerta con sigilo para que su hermano pudiera entrar empuñando ya su arma. 

    La puerta daba a unas escaleras que parecían bajar al sótano de la vivienda y emprendieron el descenso lentamente. Unas voces les llegaron con claridad. 

    - Abuelo, ¿por qué lo has tenido que matar? - preguntaba una joven voz alarmada. 

    - Tu amigo era débil y nos podía delatar en cualquier momento y aquí el químico eres tú. Él no era importante. Ahora a desmantelar todo esto. ¿Dónde has dejado el veneno? - preguntó la cascada voz. 

    - Tiré el que sobró, tal y como me dijiste. ¿Dio resultado? - preguntó el joven temeroso mientras hacía desaparecer el contenido de todas las probetas de su mesa de trabajo. 

    - No me quedé a comprobarlo, estúpido. Espero estar lejos para cuando corra la voz de su muerte, Haydé! Haydé! - apremió el saludable anciano. 

    Alí y Yaman habían grabado toda la conversación en el móvil del comisario y ya no esperaron a oír nada más. Justo cuando dos coches de la policía aparcaban arriba ellos se abalanzaban hacia el anciano y su nieto el "farmacéutico". 

    Yaman inmovilizó al anciano y Ali no tuvo problema con el joven que lo miraba con cara de horror levantando los brazos y entregándose fácilmente. 

    - ¡Me das vergüenza! - espetó el anciano al joven esposado. 

    Ali y Yaman salieron al jardín y entregaron a los dos traficantes de viagra a los compañeros del comisario. Estaban a punto de felicitarse por otra misión cumplida cuando Ali suspiró y sacó el móvil que volvía a sonar de nuevo. Era su mujer y era su décima llamada por lo que descolgó y preguntó:

    - ¿Qué ocurre? Estábamos en medio de una misión, cariño. Ya vamos para el restaurante.

    - No estoy en el restaurante. Dime que Yaman está contigo - pidió la voz terriblemente angustiada de Kiraz. 

    - Evet, está conmigo ¿dónde estás? - preguntó nervioso Ali mientras Yaman mortalmente serio se llevaba la mano al pecho y se palpaba el lugar donde debería estar latiendo su corazón. 

    - Cariño, venid al hospital. Seher ha sido envenenada - lloró Kiraz. 

    

9 comentarios:

  1. Te estás volviendo Nazmiye 😡😡😡

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  2. Jope no nos puedes dejar así, que no la pasé nada por dios. Está genial me encanta.

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  3. Noooo!! Queremos ♥️♥️♥️🔥🔥🔥

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  4. Por eso he escrito el final... para que durmáis tranquilas ablas...

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  5. Ok,no mandemos el librero a nazmiye me retracto de mi comentario en el capítulo pasado jajaja eres peorsito que ella💐

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  6. Pobre Seher!!! 😃😃😃😃😃

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  7. Ahhhh vergüenza de mi. Que se me pasó enviar mi comentario. Ole. Ole!! Como.me gusta lo que creas!!!!👏👏👏👏

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  8. Voy a por el final,ésto no se puede leer después de ver el capítulo 160. Eres tremenda pero muy buena en dejarnos con la intriga. Gracias 😘

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