martes, 25 de mayo de 2021

SilHal (Capítulo 29)

 


   - ¿Se darán cuenta si desaparecemos? - susurró Halil besando el pelo de Sila, sin querer parar de abrazarla. 

    - Déjame pensar... ¿dos asientos vacíos en primera fila?... nooo, no creo - negó traviesa Sila, sin soltarse del cuello de Halil.  

    Halil entonces buscó su boca para un beso rápido y la miró con el ceño fruncido.  

    - Tamam. Sal tú primero y toma el ascensor, yo daré un rodeo. ¡hayde! - ordenó, dejando ir a su novia de mala gana. 

    - Seré fuerte y trataré de ignorarte Halil Bey, görüsürüz... - se despidió Sila saliendo del cuartito. 



    Sila estaba cruzando el vestíbulo cuando le sonó el móvil.

    – Efendim anne.

    – ¡Cariñoooooo tengo la casa llena de familia y vecinos que han venido a ver el primer capítulo de Emaneeeeet!. ¡Ay mi niña! ¡Qué orgullosos estamos todos de ti!. Dale un beso a Halil..., bueno, otro más, o sea, que le desees suerte de nuestra parte y a todos los demás ¿tamam?

    – Tamam, anne. Y gracias... por todo – dijo Sila tratando de no emocionarse. 

    – Tu hermana, off, que te diga que te quiere, y tus sobrinos, off, no me dejan hablar. Bueno cariño, nos vemos esta noche. 

    – ¿¿¿Esta noche??? – preguntó Sila – ¿mamá? – offf mamá, esta noche no, pensó Sila.



    Acabó de entrar en la sala y se acercó a la mesa de Gulay (Iqbal), Zeynep (Neslihan) y Melih (Ali). Entre los nervios del estreno, los que le acababa de provocar su madre y la frustración por el deseo insatisfecho, se le cerró el estómago y no tomó nada de las bandejas. Estaba de espaldas a la puerta, pero supo exactamente el momento en el que Halil entró en la sala. La electricidad que la recorría ante su cercanía era difícil de ignorar. No se giró a buscarlo con la mirada y trató de seguir la conversación de sus compañeros, sin embargo el bueno de Melih tuvo que llamarlo.

    – Halil, ven, llegas tarde pero puedes comerte lo que Sila no ha tocado – se giró hacia su compañera y le preguntó – ¿tan nerviosa estás, Sila?

    Sila se hizo a un lado para dejarle espacio a su chico sin mirarlo, luego respondió a Melih

    – Pues hasta hace un momento, tenía hambre pero algo me ha hecho olvidarme de la comida – dijo Sila. 

    – Eso son nervios – aseguraron Gulay y Zeynep al mismo tiempo. 

    – O el amor... – murmuró Halil sin mirarla – dicen que el amor te quita el hambre. 

    Sila lo pisó con disimulo y él soltó un gruñido bajo. 

    – Eso será con las mujeres, compañero, yo fue conocer a mi mujer y subir 10 kilos – dijo Melih.

    – Sí, yo también como bastante últimamente... – soltó Halil tomando un aperitivo y, dejándolos con la boca abierta, se fue hacia la mesa donde hablaban los dos directores y la productora ejecutiva. 

    – ¿Ha dicho que está enamorado? – preguntó Gulay sonriendo. 

    – No, sólo que come más – respondió Zeynep encogiéndose de hombros. 

    – Sila ¿estás bien? – se preocupó Melih al ver toser a su compañera, como si el agua se le hubiera ido por otro sitio. 

    Al cabo de cinco minutos, Sila vio a Nazmiye haciéndole señas para que se acercara a su mesa... donde Halil seguía hablando con sus directores. Se disculpó con sus amigos y avanzó hacia la mesa de los "jefes",  tratando de no cruzar su mirada con la del hombre tremendo que la devoraba mientras caminaba. Hoy está juguetón, se dijo Sila sonriendo a Nazmiye. 

    – Sila, anda, come algo, que con todos los capítulos que tenéis por delante hay que ganar fuerzas – le ordenó su "jefa". 

    – Y, exactamente, ¿de cuántos capítulos estamos hablando? – preguntó Sila llevándose un dolma a la boca. 

    – Pues la primera temporada son 205,  pero en total calculo que serán ... 😱

    Plank plank plank, se oyó el repicar de una bandeja estrellándose contra el suelo.

    – Madre mía ¿tantos? – murmuró Sila.  

    – ¿Quieres perderme de vista rápido, Sila Turkoglu? – la picó Halil.

    – Haliiiiiiil, hola, y hola a todos los demás, ¿dónde te habías metido? – preguntó Gulderen llegando a la mesa y aferrando el brazo de Halil.     

    – Hola Gul... deren – acabó de saludar Halil, mirando de reojo a su novia. 

    –  Estoy hecha un manojo de nervios – declaró la actriz apretando el brazo de Halil de la emoción. 

    – Oh, Halil, ¿ese no era el brazo que te dolía esta mañana? – preguntó Sila a su novio con un parpadeo inocente. 

    – Cierto, uff, perdona Gul... deren – se zafó de las zarpas de la modelo y se frotó el supuesto "dolor", mientras miraba con ojos entrecerrados a su celosa chica.  

    – Hablando de esta mañana – intervino Ayhan – me ha dicho Serkan que la escena del tiro con arco ha quedado de muerte. 

    – Cierto, ha faltado poco para morirme – dijo Halil pensando en lo que le había costado contener su deseo por Sila. 

    Sila volvió a toser y Halil le dio unos suaves golpecitos en la espalda. 

    – Nos están haciendo señales para ocupar los asientos – indicó Ayhan. 

    

        En la primera fila, Sila y Halil se sentaron uno al lado del otro. Melih se acercó para sentarse junto a su amigo pero su "partenaire" se le adelantó y tomó asiento al lado de Halil. Melih vio la cara de furia de Sila, la de miedo de Halil y, tratando de ocultar una sonrisa, fue a sentarse al otro lado de Sila. 

    – Compañera – le susurró. Cuando vio que Sila se giraba a escucharlo, continuó – No hay nada que temer de Gulderen, Halil está loco por ti...

    – Sí, ya... pero hazme un favor, Melih.  Cuando puedas, le pones a Gul pegamento extrafuerte en la verruga esa que tiene que ponerse cada día – habló bajito Sila. 

    – No puedo hacer eso, amiga – se apenó Melih. 

    – Bueno, siempre me queda desearle a su personaje una muerte cruel... - pronosticó, sin saberlo, Sila. 

    Cuando las luces se apagaron, en la gran pantalla apareció la publicidad de una conocida marca de joyas, seguida de la maravillosa música de Minör.  


    Sila se emocionó y, por un momento buscó la mano de Halil en la oscuridad. Él cruzó los brazos sobre su pecho para dejar su mano oculta y aferró la de Sila para que no la apartara. Y así, con sus dedos robándose pequeñas caricias, fueron testigos del estreno de la serie que los lanzaría a la fama internacional. 

    – Creo que en el primer encuentro entre Yaman y Seher, él ya se enamora de ella – le susurró Halil a Sila. 

    – Evet, y ella lo mira con miedo pero diría que, por dentro, está pensando lo tremendo que está el tío de Yusuf - respondió Sila también entre susurros.

    - Gracias, cariño - sonrió Halil creído. 

    - Hablaba de Yaman... - dijo Sila apretando su mano. 

    - Mañana me compro gomina - amenazó Halil. 

    - Ni se te ocurra - le advirtió su novia. 

    -Shhhhhh - pidió Gul celosa. 

    Halil no dejó de acariciar con su mano la de Sila, durante los casi 60 minutos del episodio, y fue ella la que se soltó cuando se encendieron las luces. Se miraron durante un segundo pero enseguida se vieron rodeados de compañeros del equipo que los felicitaban y, a la vez, eran felicitados. La alegría corría por todos los miembros del equipo Emanet (actores, directores, productores, guionistas, cámaras, maquillaje y post-producción...) En un momento dado, todos fueron callando al ver que Nazmiye se acercaba a su pareja protagonista.

    - Sila, Halil, quería daros las gracias. Habéis logrado dar vida a Yaman y a Seher de forma magistral, tal y como yo esperaba pero, lo que ha sido una sorpresa y por lo que más agradecida estoy, es por haber conseguido que adivinemos desde la primera escena, la historia de amor épica que nos espera. Los espectadores verán miradas de odio, de miedo, de desconfianza... pero cuando esas miradas duran más de lo normal, cuando se escapan a mirar los labios del otro o cuando se buscan aunque sea para retarse... ahí es cuando todos vamos a aguantar lo que haga falta por ver su final feliz. 

    Sila y Halil se miraron emocionados y cuando se volvieron a Nazmiye ella añadió en voz baja.

    - Sí, eso también ha sido una sorpresa... 💘


    

    Halil estaba hablando con el asistente de sonido cuando un mensaje le vibró en el móvil.     

    SILA: Iremos a mi piso. Mis padres esperan que pase a verlos para felicitarme. 

    Halil le frunció el ceño a la pantalla, luego levantó la mirada para buscarla y, cuando la localizó en el grupo de Ozgue, Oguz y Tolga, esperó a ver si ella lo buscaba también. Nada. Ni caso. Respondió a su mensaje.  

    HALIL: ¿Estás loca? ¿Quieres que pasemos a saludar a tus padres y luego nos vayamos como si nada a tu piso, QUE ESTÁ ENCIMA DE EL DE ELLOS, a... 

    SILA: ¿Qué te preocupa, Halil Bey? 

    HALIL: Cariño, de verdad, llevo días deseándote como un desesperado, hoy por poco me vuelvo loco, y ¿pretendes que te haga el amor estando tus padres en el piso de abajo? 

    Cuando Halil la buscó, esta vez ella sí lo estaba mirando. La muy bruja se limitó a encogerse de hombros. Volvió a coger su móvil. 

    HALIL: Despídete de todos y ve hacia tu coche. ¡Hemen!

    SILA: Te noto impaciente, Halil Bey... TAMAM


    Sila se despidió de sus compañeros, felicitó y recibió más felicitaciones y salió del edificio en busca de su coche. Miró hacia la puerta por si veía salir a Halil pero él apareció hablando con Gulderen y Melih.

    –  Oh, Halil ¿me podrías acompañar a casa? – preguntó Gulderen haciendo un puchero.

    Halil abrió los ojos como platos, miró a Sila, que lo taladraba desde el aparcamiento, y luego miró a su amigo gritando SOCORRO con la mirada. 

    – Yo te llevo, Gul, me coge de camino – se apiadó Melih. 

    – Gracias, yo tengo un poco de prisa – se excusó Halil empezando a alejarse. 

    – Más bien MUCHA prisa, amigo, hasta mañana – sonrió Melih. 

    – Hasta mañana, Halil – masculló entre dientes la modelo viendo hacia dónde caminaba Halil. 

    Cuando llegó a la altura de su coche, y trató de ignorar a Sila para disimular, la oyó burlarse:

    – Hilil, ¿mi pidriis iquimpiñir i quisi?

    – Tú ríete, ya veremos si te ríes luego. ¡Haydé!

    Sila y Halil se metieron en sus coches y veinte minutos más tarde fueron recibidos como héroes en la puerta de la casa de Sila. Oh Dios mío, pensó Sila al bajar de su coche y ver la pancarta colgada en la verja que rodeaba la casa. ¡FELICIDADES  SILHAL!.

    – ¿Qué es eso? – le preguntó Halil acercándose a ella tras aparcar. 

    – Eso es mi familia y su manera de decirme que me quieren – sonrió Sila. 

    – Vale, cariño – asintió Halil tomándola de la mano – Pero ¿quién es Silhal? 

    – Nosotros. Tú y yo – dijo Sila tirando de él hacia la puerta de sus padres. 

    

    – ¡FELICIDADES! – gritó la familia Turkoglu en cuanto Sila y Halil cruzaron la puerta. 

    Las mismas personas con las que Halil había cenado la primera noche se acercaron a felicitarlos y a preguntarles por el estreno. Se sentaron educadamente, a pesar de las ganas que tenían de salir corriendo escaleras arriba. 

    – Halil, cariño, menos mal que ya te conocíamos porque menudas caras de mala leche pones. Das miedo. ¿No te duele la frente después de tanto hacerte el enfadado? – le preguntó anne después de ponerle un té delante.  

    – Pues, tras meses ensayando ante un espejo, la verdad es que no... ¡eh hola! – saludó al bulldog francés que se le subió al regazo.

   – Teyze, a tu mascota también le gusta tu novio – corearon los sobrinos de Sila. 

   – No es mi novio – negó Sila colorada.

        Halil la miró, sin dejar de rascar a Lilah tras las orejas, y le frunció el ceño. 

    – Mira abuela, ¡pone cara de Yaman! – gritaron los niños. 

    – Sí bueno, Halil es de los que se lleva el trabajo a casa – murmuró el padre de Sila. 

    – Ya es tarde y Sila y Halil deben estar cansados de tantas emociones – dio por concluida la velada la madre de Sila. Su hija la miró con ganas de besarla por entender que querían estar a solas (su madre siempre lo sabía todo). Así que todos acabaron al cabo de un rato en la puerta despidiéndose unos de otros. Anil y su familia se fueron y la madre de Sila los miró, les guiñó un ojo y cerró la puerta dejándolos solos en el descansillo. Luego la puerta volvió a abrirse y el padre de Sila puso en brazos de Halil a la pequeña Lilah. 

    – Al bicho os lo lleváis. Iyi geceler – y volvió a cerrar la puerta. 


    Halil miró a la bull dog y luego a su novia. Volvió a fruncir el ceño y murmuró:

    – Cariño... ¿no tienes la sensación de seguir en una telenovela? A veces pienso que nuestra vida real también tiene una guionista. Una bastante loca, por cierto. Es como si después de que Serkan gritara corten, alguien gritara acción. 

    – Lo que creo, Halil Bey, es que la abstinencia te ha enloquecido – le dijo Sila girando hacia las escaleras y empezar a subirlas contoneándose, quizás un poco más de lo normal. 

    Sila no encendió las luces pero sí prendió un par de velas que tenía en un mueble del comedor. Halil dejó a la mascota en el suelo y de repente se le acumuló en el pecho todo lo que había echado de menos a aquella mujer. Sólo con verla moverse por el salón, la sangre se les espesó en las venas. Notó el rugido de su deseo creciendo y pidiendo ser liberado y cruzó la oscura sala, parándose tras ella mientras Sila encendía una tercera vela. Volvían a estar como aquella mañana, durante la lección de tiro con arco, pero esta vez Halil sí pudo acariciar los brazos de Sila y ella por fin pudo recostarse en su pecho. Se quedaron unos segundos así, disfrutando del abrazo y de estar juntos y a solas tras días eternos viviendo de llamadas. Halil cerró los ojos llenándose del aroma del cabello de Sila, la estrechó más contra su cuerpo y la meció como si estuvieran bailando su propia canción de amor. Sila acarició sus fuertes antebrazos y se dejó llevar por la melodía silenciosa que tocaba el cuerpo de él. 

    Todo lo caótico quedó fuera y robaron ese momento para sentirse el uno al otro lentamente.  

        – Creí que íbamos a devorarnos en cuanto estuviéramos a solas... – susurró Sila. 

        – Y ahora lo único que queremos es que todo vaya despacio, hasta detenerse... – besaron sus palabras el cuello de Sila. 

        – Contigo nunca quiero que pase el tiempo – dijo Sila girando entre sus brazos, para poder atrapar el brillo azabache de sus ojos. 

        – Voy a besarte y a hacer que dejemos de escuchar el tic tac... – la avisó Halil antes de bajar sus labios en busca de los de ella. 

        Cómo un beso tan lento era capaz de acelerar el aire y la sangre no lo sabían. Tan sólo se dibujaron los labios abandonándose en cada roce y queriendo quedarse a vivir en los suspiros del otro. No tenían suficiente, seguían escuchando el tic tac, y sus lenguas se invadieron para acariciarse, sus manos quisieron piel ardiente y sus cuerpos se acercaron más buscando la forma del otro. El sofá más cercano los acogió para que se amaran durante toda la noche y allí Halil la desnudó del todo, la besó del todo y la conquistó del todo. Sila también necesitaba tenerlo sobre ella y lo ayudó a desnudarse para recibirlo en su cuerpo sediento. Halil dejó de besarla para mirarla a los ojos mientras entraba en ella, necesitaba ver el momento exacto en el que los ojos de Sila lo hacían preso. 

    Cuanto más lentamente se movían uno en el otro, más lejanos sonaban los relojes. Y cuando al fin llegó el silencio del tiempo, ellos se estremecieron entre suspiros besados y te quieros. 


    GRACIAS COMO SIEMPRE POR LLEGAR AQUÍ CONMIGO. MAÑANA ESTA GUIONISTA LOCA NO SE PUEDE COLAR EN EL SET (NO HABRÁ CAPITULO) PERO EL JUEVES PROMETO VOLVER A GRITAR ACCIÓN CUANDO SERKAN GRITE CORTEN. 

    MAÑANA TOCA SUBIR CAPIS DE BARCELONA-ESTAMBUL. GRACIAS, SIEMPRE. 


    

    

    



17 comentarios:

  1. 🥰🥰🥰♥️♥️♥️🔥🔥🔥
    Estos 2 se ponen a tiro y a Yaman y Seher también

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  2. Nos lo haces vivir en directo, me encanta!!!!, 🥰 🥰

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  3. Maravilloso, esos toques de humor son geniales.👏👏👏 gracias 😘

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  4. Cada capítulo me engancha más; y hoy ha sido envidiable,con el estrés de "nuestra" amiga. Lo disfruté mucho. Gracias 🇻🇪🇨🇴💞👏👏👏

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  5. Que lindo modo festejar el estreno 😍😍

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  6. Merhaba Isa. Eres tremenda cariño. No es solo el tema de tu historia, sino
    las palabras que constituyen tu escritura, las que me hacen sentir una especie de música, a la vez que leo. Iyi geceler 😴 y mil gracias.
    Con cariño, Luisa.

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  7. Que monstrua....me encanta. Que se qué no lo digo muy a menudo..🤦🏼‍♀️🤣🤣🤗 pero es que una ya no sabe cómo expresar lo mucho que me atrapa esta historia.. gracias siempre!!!!!

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  8. Cuando me he reido...genial de verdad🌬💋💋💋

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  9. Qué buen estreno! Será igual la grabación del fin de temporada? Cada día lo haces mejor!!! 💜💜💜

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  10. Extrañare el capítulo mañana pero te sigo!!! Naz ha dado su permiso ahora que lo de en la novela !!! Maravilloso ISA como todos 💐👏

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  11. Esta guionista nos engancha dia a dia y cada vez mas.. es imposible describir lo que transmiten los relatos.. con tus palabras nos metes en la historia no como espectadores sino como protagonistas.. de verdad.. esto es lo tuyo!

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  12. Cuando más cuesta arriba se me hace escribir, aparecéis vosotras para darme la mano. Gracias siempre por vuestras palabras y apoyo.

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  13. Guauu!! Cada capitulo nuevo engancha mas....

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  14. Uuuuf que momento tan especial y lindo.

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  15. A Kiraz, hay q darle su ración de Ubicatex también, yo no me quiero molestar pero me hacen molestar 🥰😍🇻🇪❤️🏹

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  16. Jajajaja, "¿No te duele la frente después de tanto hacerte el enfadado?" jajajaja, muy buena!

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