miércoles, 12 de mayo de 2021

SilHal. (Capítulo 20) Registro SaveCreative 2105087773750


   

 Sila despertó entre una dulce melodía. Las notas del piano de Halil volaban por la sala hasta repicar en los ventanales. Querían salir a jugar por el cielo de Estambul y esconderse tras los minaretes de las cientos de mezquitas de la ciudad. Halil se sintió observado y apartó los ojos de las teclas para enredarlos en la verde mirada soñolienta de Sila. Sonrió, feliz de tenerla, y la vio levantarse tratando de taparse con su camisa negra. 

    Recordó el cuadro del Nacimiento de Venus, donde la diosa se levantaba de una concha para ser adorada como la deidad del amor;  Sila, levantándose de su sofá casi desnuda, le provocó ganas de arrodillarse y adorarla. Era preciosa, de alma y de piel, y lo amaba, lo cual lo tenía maravillado y por lo que daba gracias a Allah.  

    Ella se abrochó un par de botones, acabó de acercarse y lo abrazó por detrás, dejando su beso de buenos días en el cuello de Halil. Sus manos acariciaron su pecho desnudo y él las atrapó para besárselas y murmurar "Günaydin, sevgilim". 

    – ¿Qué tocabas? Sonaba muy dulce... – preguntó Sila. 

    – Tu canción – respondió Halil. 

    – ¡Oh! ¡por Allah bendito!, ¿me estás escribiendo una canción? – preguntó Sila apretando los brazos de la emoción. 

    – ¡Si me ahogas, no! – se quejó Halil riendo. 

    – Ups, çok pardon – dijo Sila aflojando los brazos – y ¿tiene letra? 

    – Está a medias – explicó él mirándola de reojo. 

    – ¿Me la cantas? – pidió ella besando su mejilla. 

    – Hayir – negó Halil. 

    – Un trocito – volvió a pedir ella zalamera. 

    – Hayir – volvió a negar Halil, cerrando la tapa del piano. 

    Sila probó con el chantaje bajando sus manos por el abdomen de él hacia su ombligo y más allá, pero Halil sujetó sus manos y la riñó. 

    – Juegas sucio Sila Turkoglu... y no tenemos tiempo para jugar. ¿No era hoy cuando venía Nazmiye al set? –  le recordó él.

    – Off Halil Bey, off – se quejó Sila, yendo hacia el baño para darse una ducha. Por el camino se desabrochó la camisa de él y la dejó caer tras ella, antes de entrar al baño y cerrar la puerta. 

    Se metió en la ducha sonriendo felinamente y empezó a contar. Uno, dos, tres... Halil abrió la mampara, tentadoramente desnudo, y mirándola con el ceño fruncido acabó compartiendo agua, gel y gemidos con ella... 


    Una hora más tarde y, tras pasar rápidamente por el piso de Sila, iban en el coche de Halil cuando sonó el teléfono. Halil vio el nombre de su amigo Gokberk (protagonista de Yemin) en la pantalla, miró a Sila levantando las cejas y activó el manos libres. 

    – Merhaba, Halil – saludó Gokberk. 

    – Merhaba, Gokberk. Dime que ya te has comprado el coche y no tengo que acompañarte a más concesionarios – le dijo Halil sonriendo. 

    – Lütfen Halil, si no lo acompañas tú, me tocará a mi y me tiene frita con el tema del coche – intervino Ozge (ex protagonista de Yemin)

    – Merhaba Ozge, si me lo pides tú haré otra vez el esfuerzo – accedió Halil. 

    – Abi, no te llamamos por eso, te llamamos para ver si puedes cenar con nosotros esta noche – propuso Gokberk

    – Pues había quedado con Sila para ensayar unas escenas...

    – ¡Oh! mi ablacim, espero que la estés tratando bien – dijo Ozge. 

    – Pregúntaselo a ella, está sentada a mi lado – dijo Halil sonriendo a Sila. 

    – ¿Sila? – saludaron juntos Ozge y Gokberk

    – Merhaba... – respondió Sila sorprendida de que Halil hubiera hablado de ella. 

    – Oye, podéis ensayar y luego venir a cenar los dos. Sería genial. Sila ya tiene la invitación para la boda y a ti te la queríamos dar esta noche – propuso Ozge. 

    Halil y Sila se miraron brevemente pero quedó claro que estarían encantados de ir a cenar con sus amigos. Los habían conocido por separado, porque Sila había sido actriz de Yemin y Halil conocía de antes a Gokberk.  

    – Tamam, decidnos lugar y hora y allí estaremos – dijo Halil. 

    Después de acordar que la pareja los esperaba en su casa a las ocho de la tarde, se despidieron los cuatro hasta después.

    – Uhummm – dijo Ozge.

    – Uhum ¿qué? – preguntó Gokberk. 

    – ¿Que te apuestas a que Halil y Sila acaban como nosotros? – deseó Ozge. 

    – Estás corriendo demasiado, suponiendo que se van a enamorar durante el rodaje como nos pasó a nosotros – dijo Gokberk. 

    – Han aceptado venir juntos sin necesidad de preguntárselo entre ellos... van juntos al set... ensayan a solas... y Halil estaba de buen humor cuando no son ni las 9 de la mañana, uhummm – murmuró Ozge misteriosa. 

    – Bueno esta noche los veremos y podrás analizar sus miradas y lenguaje corporal, bruja – acabó diciendo Gokberk.


 Halil aparcó minutos después fuera de la mansión y se giró un momento para mirar a Sila. 

    – Parece que vamos a coincidir en una boda... – comentó Halil. 

    – Coincidir... pero no ir juntos, supongo. No es un reproche, sólo un comentario – quiso aclarar Sila. 

    – Iremos como pareja porque para la boda estará todo solucionado – prometió Halil tomando la mano de Sila y besándosela – y ahora, a trabajar – acabó ordenando Halil. 

    

    Volvieron a entrar en el set caminando separados y pasaron por la carpa del café como cada día. Los nervios recorrían al elenco, ante la inminente llegada de Nazmiye Yilmaz al rodaje, y se notaba por el volumen de las conversaciones. Halil y Sila volvían a estar en grupos diferentes cuando llegaron Ayhan y Serkan acompañados de la terrible reina de los dizis dramáticos. Nazmiye los miró a todos con sus aparentemente bondadosos ojos, pero no engaño a ninguno de los miembros del equipo ni por un momento. Todos sabían que tras aquella mirada cándida había un cerebro maquiavélico pero lleno de talento. 

    A Nazmiye se la amaba y odiaba por igual. De su mente salían escenas terriblemente románticas o espeluznantemente dramáticas. Y tenía a todos los fans de sus telenovelas pendientes de sus historias y elucubrando locas teorías que nunca acertaban. 

    – ¿Qué tal el rodaje? – preguntó al grupo donde estaban Halil, Melih y Gulderen entre otros. 

    – Agotador pero enriquecedor – respondió la actriz que daba vida a Kiraz. 

    – ¿Ningún problema? – volvió a preguntar la productora. 

        Todos negaron con una sonrisa y Nazmiye se dio por satisfecha no sin antes soltar su amenaza favorita. 

    – Y si alguien da problemas, mato al personaje sin posibilidad de resurrección – sonrió Naz 

        En aquel momento Gulderen (Kiraz) se atragantó con el café y Melih tuvo que darle suaves golpecitos en la espalda. 😉

    – Bien y ahora que está todo claro me gustaría ver el rodaje del secuestro y rescate de Seher ¿dónde está Sila? 


    Sila y Halil no habían hablado sobre la visita de la productora al set pero, instintivamente, supieron que debían actuar tanto delante como detrás de las cámaras. En un momento dado, mientras esperaban a que se preparara todo en el descampado cercano, se comportaron como cordiales compañeros de trabajo, pasándose una de las pelotas que Berat y sus hermanos solían perder por los jardines. Las cámaras muchas veces captaban imágenes de los descansos para luego montarlas para los fans como "bloopers" o tomas falsas, por lo que en cuanto veían el pilotito rojo encendido trataban de no mirarse como si se acordaran de la noche anterior. 


    En el mismo recinto cercano, Sila se metió en la piel de Seher y fue atada a una silla para rodar su secuestro mientras Halil era filmado buscándola. Realmente podían verse uno al otro, aunque luego en pantalla pareciera que estaban cada uno en una punta de la ciudad. Nazmiye se pasó la mañana disfrutando de ver a sus dos protagonistas actuar. Los pobres intentaban casi ni mirarse pero, si ella tenía ojo para algo, era para el romance y allí había uno cocinándose a fuego lento. Halil y Sila le caían bien y confiaba en ellos, además había visto ya escenas que le había pasado Serkan y estaba encantada con la química que compartían. Así pues, les deseó tanta suerte como a los protagonistas de Yemin pero... decidió ser un poco mala 👿. 

    

    – Bueno Sila, no me habías dicho que tenías novio – le comentó sonriendo a su actriz principal. 

     Halil estaba bebiendo agua, después de haber corrido por la nave abandonada, y por poco la escupe del susto al oír aquello. Miró a Sila por detrás de Nazmiye con los ojos abiertos como platos. 

    – Porque no lo tengo, Naz – respondió Sila tratando de no reír. 

    – Me había parecido oír a Tolga en la carpa mencionar a un tipo grande, feo y celoso – la pinchó Nazmiye. 

    Ahí Halil frunció el ceño molesto. 

    – Eso lo dije yo para que dejaran de preguntarme siempre lo mismo – dijo Sila orgullosa. 

    Halil quiso besar a su chica en ese momento. A él tampoco le gustaba el dichoso "¿Tiene novio?" que escuchaba cada dos por tres. 

    – Entonces podremos ir juntas a la boda de Gokberk y Ozge y compartir mesa – comentó Naz feliz. 

    – Espero que me dejéis sentarme con vosotras – intervino Halil sonriendo a su "jefa". 

    – ¿Tú también vendrás solo? Creía que Gulderen ya te habría engatusado para que la llevaras contigo – dijo Naz disfrutando como una loca. 

    Halil miró a Sila por encima de Naz y la vio con cara de querer matarlo, por lo que se apresuró a aclarar. 

    – Hayir, Hayir, no tengo nada con Gul. 

    – ¡Oh! ¿la llamas Gul? – no pudo resistirse Sila a preguntar con las manos en la cintura. 

    – No, o sea, sí pero porque en la agencia de modelos todos la llamábamos así. La conozco de allí... – Halil miró a Naz con cara de "socorro, sácame de ésta". 

    – ¿Qué dices entonces Sila? ¿Lo dejaremos sentarse con nosotras en la boda? – preguntó Naz. 

    – Ya veremos, Naz... – y acabó dándose la vuelta para ir a que le embarraran la cara. 


    Halil lo pasó mal. Sabía perfectamente que ella estaba bien, que era un rodaje, por el amor de Dios, eran actores y estaba todo controlado pero mirar la pantalla de Serkan y verla "enterrada viva" lo estaba afectando. No apartó la mirada de la imagen de Sila y su actuación, amándola todavía más por el talento que tenía. Luego lo llamaron y se acercó para tomar la pala y grabar la escena del desentierro. 

    Nadie supo el alivio real que sintió cuando cogió a Sila con cuidado y la sacó del maldito agujero; tampoco nadie supo que recibió el abrazo de ella con el corazón latiéndole a mil por hora. Hasta ese día, su miedo había sido a que ella lo dejara por propia voluntad; quizás cansada de ocultar su amor,  pero la maldita escena en la tumba había hecho que temiera perderla de verdad. 

    Serkan veía el abrazo por su pantalla y le picaban los ojos. Miró a Nazmiye sentada a su lado y la vio parpadear también para ocultar la emoción. Al final se acabaron mirando y Nazmiye comentó en voz baja.

    – ¿Tú también lo ves?

    – Desde la primera escena que grabaron juntos – respondió el director. 



    Habían acabado de rodar y Sila se dirigía a la caravana para cambiarse. Luego llamaría a Halil para ver por dónde andaba y quedar para ir a casa de Gokberk y Ozge, porque estaba claro que no les daría tiempo de pasar a cambiarse por sus casas. Se sentía bastante mugrienta con aquel "barro" en la cara y tenía prisa porque se lo quitaran, pero cuando iba a entrar a la caravana un fuerte brazo salió de la nada para arrastrarla detrás del enorme vehículo. 

    Se encontró apoyada en la parte oculta, con setos a los lados y Halil pegado a ella. Sonrió feliz por el pequeño secuestro pero le sorprendió que Halil la abrazara con tanta fuerza y que tuviera la cara enterrada en su pelo. 

    – Cariño, me encanta esto pero a mis costillas no tanto ¿qué te pasa? – y acarició el pelo de su nuca, que aquel día se había librado de la gomina. 

    Halil levantó la cara y con una mano acarició su precioso rostro manchado, apartándole luego el pelo y poniéndoselo tras la oreja. 

    – Hoy... – empezó él pero enseguida calló. Se sintió estúpido y tapó su angustia besándola dulcemente. 

    Sus labios empujaron los de ella pidiendo consuelo y ella lo besó lento e intenso. Halil buscaba atrapar el sabor de Sila para memorizarlo y convertirlo en canción y Sila le devolvió cada beso oyendo dentro de su pecho la melodía que él dibujaba. Cuando las manos ya les dolieron de ansia por acariciarse sin ropa, fue el momento de parar y respirar. 

    – Será mejor que entres. Yo ya estoy listo, te espero en el coche ¿tamam? – le dijo él sin dejar de mirarla intensamente. 

    – Tamam... – respondió Sila sin entender nada. 

    

    Poco antes de las ocho de la tarde Halil aparcó ante la casa de sus amigos. 

    – Hoşgeldiniz – dijo Ozge haciéndolos pasar al salón de la casa que compartía desde hacía meses con Gokberk.

    – Hoşbulduk – respondieron Halil y Sila siguiendo a su amiga y anfitriona. 

    – Ozge, perdona que no traigamos nada pero es que venimos directamente desde el set – se disculpó Sila. 

    – Ni lo digas, pasad – luego gritó hacia la cocina – ¡cariño, han  llegado!

    – Halil, esto es para ti – dijo Gokberk apareciendo con un sobre para su amigo. 

    – Anda que te has esperado a que acabáramos de cenar – le reprochó su prometida – no tienes paciencia. 

    – Por supuesto puedes venir acompañado... – le informó Gokberk levantando las cejas. 

    – Gracias, de hecho mi pareja ya está está invitada – confesó Halil sonriendo tímidamente. 

    – ¿Quién es? – preguntó Ozge sorprendida sin recabar en la cara de pasmo de Sila que miraba a Halil con la boca abierta. 

    – Ella – dijo Halil acariciando a Sila con sus ojos y acercando su mano a la de su novia para entrelazar sus dedos. 

    – ¿Cuándo pasó esto? – preguntó Gokberk encantado. 

    – En cuanto la vi – susurró Halil sin dejar de mirarla – bueno me enamoré en cuanto la vi, lo de estar juntos... tardó unos días ¿no fue así, cariño? 

    – Creo que has dejado muda a Sila, Halil – dijo Ozge riendo. 

    – Lo que ocurre es que le pedí que mantuviéramos oculta nuestra relación y de momento ha de seguir así, pero con vosotros creo que no es necesario. Sois nuestros amigos y sé que nos guardaréis el secreto – explicó Halil llevando las manos unidas de ambos a sus labios para besar los dedos de Sila. 

    Sila suspiró de felicidad al ver a Halil siendo libre de mostrarse así con ella. 

    – Yo también me enamoré en cuanto lo vi, solo que siete años antes que él – dijo Sila dejando que el amor fluyera libre. 

    – Eso ya lo sabía yo – dijo Ozge – casi acabo aborreciendo tus canciones en las grabaciones de Yemin, Halil. 

    – Bueno, suficiente – pidió Sila – bastante inflado tiene el ego desde que estuvo en casa de mis padres. Sólo les faltó contarle lo de la carpeta. 

    – ¿Qué carpeta, cariño? – preguntó Halil interesado mientras se sentaban los cuatro a la mesa. 

    – Una forrada de fotos tuyas y corazoncitos. Era horrorosa – confesó ella. 

    – Vaya, gracias – se picó Halil. 

    – Es culpa tuya. No encontraba fotos y tuve que imprimir capturas de pantalla del ordenador. Creo recordar que la goma de la carpeta te cruzaba el cuello en una y parecía que te hubiera degollado – rió Sila mirándolo. 

    – ¿Estás segura de que era amor lo que sentías por mí? – dudó Halil. 

    – No. Amor es lo que siento ahora – le dijo Sila feliz de poder decirle todo aquello y ante testigos. 

    – Ufff, cariño... – murmuró Halil tomándola dulcemente por el cuello y acercando su cara para darle un beso. 

    – Vale, vale, madre mía ¿cómo lo hacéis para disimular todo esto en el set? – preguntó Gokberk. 

    – Pues igual que hacíamos nosotros, cielo, porque son grandes actores... – dijo Ozge riendo. 

    – La verdad es que hoy ha sido difícil. Nos hemos pasado el día actuando delante y tras las cámaras porque Nazmiye ha estado en el rodaje. Estaba harto de disimular – explicó Halil. 

    – Hermano... Nazmiye supo lo vuestro antes que vosotros... – los avisó Gokberk. 

    – ¿Cómo? – preguntó Sila tratando de cenar con una sola mano porque la otra Halil no se la soltaba. 

    – Cuando le dimos la invitación antes de ayer, nos dijo que la llevaba esperando desde que nos vio juntos en su despacho el día que nos presentó – explicó Gokberk mientras su novia asentía confirmando lo que él decía. 

    – Pero ¿os puso algún problema? – preguntó Sila apretando la mano de Halil nerviosa. 

    – No, es más, yo creo que hasta nos empujó el uno al otro más de una vez – dijo Ozge. 

    – A mí el empujón me lo dio Serkan – comentó Halil mirando a Sila con una sonrisa. 

    – ¿Y a ti Sila? – preguntó Gokberk

    – Mis sobrinos – soltó ella, haciendo que Halil empezara a reír recordando ese momento.

    Cuando la velada acabó y después de despedir en la puerta a Hali y Sila, Ozge le dijo a su prometido:

    – He ganado la apuesta.

    – Hayir, jugabas con ventaja – se quejó Gokberk.


    El camino a casa de Sila se le hizo a Halil demasiado corto. Era tanta la felicidad que lo llenaba que temía que se desvaneciera en cuanto Sila se alejara de sus brazos. La besó en la frente sin apartar la vista de la carretera, aprovechando que ella había apoyado la cabeza en su hombro en cuanto él había arrancado. Con el beso, Halil pensó que la felicidad era eso. Ella descansando en él. Cenar dados de la mano... La suma de momentos con ella. Se dio cuenta de que nunca tendría suficiente y la letra de la canción de Sila se fue cosiendo sola, puntada a puntada en su corazón. 

   Cuando llegó a su casa tras haber tenido que despertar a Sila y acompañarla soñolienta a la puerta de su piso, todavía le latía en los labios el beso de buenas noches de ella. Dejó las llaves en la entrada, la chaqueta en el respaldo del sofá y se sentó en la banqueta frente al piano. Las estrellas de Estambul acariciaron la tapa mientras él la levantaba para volver a tocar su canción: "Sila´nin sarkisi" (la canción de Sila).

      

    

      

    






16 comentarios:

  1. Va cogiendo fuerza la historia de amor. Hasta el infinito y más allá. 🥰

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  2. Me vuelve loca nuestra pareja y tú nos das la oportunidad de vivir lo que jamás verán nuestros ojos, gracias guapa 😘😘

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  3. Qué bonito...me gusta qué disfruten de una cena juntos con la libertad de poder mostrar su amor. Gracias 😘

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  4. Hermoso,que maravilloso que se amén 😘

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  5. Que bonito por dios!!! sé que soy muy repetitiva con mis comentarios, pero es que me dejas siempre con ganas de más y sin saber como expresar lo que me gustan tús uniones de palabras... 🥰🥰🥰

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  6. Hohohoho hoy ha sido muy romántico el capítulo tranquilo y amoroso después de tremendo capitulo en la serie mi corazón en paz está.....a Naz no se le va una veamos cuando le dicen ellos gracias abla♥️💐😍

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  7. Como siempre mil gracias🥰🥰🥰💖💖💐💐

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  8. Y la Naz en este plano existencial, va a ser una celestina...jajaj tierra TRAGAME y escupeme para ver esta historia como el fantasma de las navidades pasadas...que grande!! Me encanta. Pero cojona, sigo con la intriga, porque halilcim no puede dar a conocer aún su relación...🤔😍😘😘😘

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  9. Un capitulo tranquilo y romántico. Espero que no hagas como Naz, que después de la paz traigas la tormenta 😏

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  10. Que hermoso va esto? Me tienes a la espera por mas.

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  11. Fan total de la historia!!! Gracias!!!

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  12. Como lo haces? Como consigues engancharnos mas y mas con cada capitulo.. ?

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    1. Supongo que enamorándome de lo que escribo porque como lectora quiero emocionarme también.

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  13. Gracias me ha encantado . Amor /Odio siento yo también por NAZMIYE

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  14. Puessss, yo aquí, preguntándome, que oculta Halil? Yo no me quiero molestar, pero me hacen 🥰😍❤️🇻🇪🏹

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