– Cariño, Halil ha llegado – gritó su madre desde la puerta viendo a Halil aparcar.
– Ya voy, por cierto mamá, hay algo que tengo que pedirte – Sila se paró frente a ella.
– ¿Además de que saque a pasear a Lilah? – preguntó su madre frunciendo los labios.
– No mamá. Verás, Halil y yo hemos decidido mantener nuestra relación en secreto, de momento, así que nada de ir por ahí diciendo quién es el novio de tu hija pequeña ¿tamam?– pidió Sila.
– Tamam. No lo entiendo pero supongo que son "cosas de actores" – farfulló su madre.
– Gracias anne, sen seviyorum – dijo Sila tras besarla y salir por la puerta.
– Ben de, hija.
– Ya voy, por cierto mamá, hay algo que tengo que pedirte – Sila se paró frente a ella.
– ¿Además de que saque a pasear a Lilah? – preguntó su madre frunciendo los labios.
– No mamá. Verás, Halil y yo hemos decidido mantener nuestra relación en secreto, de momento, así que nada de ir por ahí diciendo quién es el novio de tu hija pequeña ¿tamam?– pidió Sila.
– Tamam. No lo entiendo pero supongo que son "cosas de actores" – farfulló su madre.
– Gracias anne, sen seviyorum – dijo Sila tras besarla y salir por la puerta.
– Ben de, hija.
Sila se metió en el coche de Halil, lo miró, lo vio irresistiblemente guapo con el pelo despeinado y se acercó a él para darle un breve beso en los labios. Cuando él la miró sorprendido ella se echó hacia atrás en el asiento y murmuró:
– Ups, lo siento ¿están prohibidos los besos de buenos días, Halil Bey?
– Hayir. Es que me ha gustado tanto que estoy por pedirte que salgas y vuelvas a entrar – respondió él con su sexy semi-sonrisa – por cierto... – Halil arrancó y se incorporó a la carretera rumbo al set.
– ¿Ne? – preguntó Sila ajustándose el cinturón.
– ¿A qué viene lo de Halil Bey? – preguntó él frunciendo el ceño.
– Es en plan cariñoso... – respondió Sila poniendo la mano sobre la de él en la palanca de cambio de marchas.
– Cariñoso es si me llamas amor, mi vida, cariño... pero ¿Halil Bey? – atrapó la mano de ella y se la llevó a los labios para besársela.
– Cariño, pasamos la mayor parte del tiempo en el rodaje y no creo que allí quieras que te llame "mi vida" delante de todos. Así que cuando te llame "Halil Bey", los demás pensarán que es algo de broma pero tú sabrás lo que significa...
– ¿Yo también puedo usar un apelativo secreto para ti?– preguntó él.
– No hace falta. Sólo con decir mi nombre con tu voz... ya me siento especial – y Sila se sonrojó.
– Sila... – la llamó Halil en voz baja.
– No te burles y sigue conduciendo. Hablando de nombres – cambió de tema ella – ¿tú recuerdas por qué Yaman y Seher no se llaman por su nombre?
– Ya te dije que tenías que volver a leerte el guión entero de nuevo – la riñó él.
– Es muy laaaaaargo, ¡va! seguro que tú te acuerdas, ¡dímelo!
– Pues en el capítulo ... (pasa un camión tremendamente ruidoso) ... y por eso no se llaman por sus nombres.
– Los fans van a alucinar cuando lo sepan – dijo Sila – ¡oh! otros que usaban motes en clave en el rodaje eran Gökberk y Ozgue pero no les sirvió de mucho.
– Sí, ya me contó Gökberk que todo el elenco de Yemin se dio cuenta de que se habían enamorado – explicó Halil aparcando ya fuera de la mansión.
– Halil, no te preocupes por nosotros. Intentaré disimular muy bien ¿tamam? – lo miró Sila.
– Cariño yo...– intentó explicar él.
– Shhh, no pasa nada. Me lo contarás cuando puedas. ¿Entramos? – dijo Sila señalando hacia la mansión.
– Hayde – dijo Halil abriendo la puerta.
Halil y Sila caminaron más separados de lo normal hasta la carpa del café. Allí cada uno se unió a un grupo y Sila agradeció el café que le ofreció Derya (Firat) en cuanto llegó, sin ser consciente de la mirada oscura de Halil sobre su compañero. A unos metros, Melih (Ali) carraspeó y Halil volvió los ojos incendiados hacia él.
– ¿Ne? – preguntó a su amigo gruñendo.
– Disimula los celos o vuestro secreto va a dejar de serlo, abi – le aconsejó Melih
– No soporto a "ojos tristes"– volvió a gruñir Halil.
– Me di cuenta cuando jugamos a fútbol y el pobre tuvo que esquivar varios chutes tuyos.
– Anda pásame otro café – pidió Halil.
Serkan y Ayhan llegaron y cada uno se puso con un equipo. Unos se fueron a casa del Komisarium, otros bajaron a comisaría y los demás entraron al salón. Sila sonrió al verlo todo decorado con globos pero miró a Serkan con cara de no entender nada. Supuestamente faltaban días para rodar el cumpleaños de Yusuf pero el salón ya parecía decorado para esas escenas.
– Estamos de pruebas, a vosotros os toca hoy jugar al herido y la enfermera así que subamos al despacho.
Sila había estado tranquila hasta que había oido a Serkan. Por el amor de Allah, iba a ver a Halil sin camisa como actriz antes que como su novia. Trató de ocultar el sonrojo mientras subía las escaleras seguida de su chico que, sospechosamente, había empezado a silbar alegremente el "Olmaz Olmaz". Sila llegó al rellano, se giró y, desde dos escalones por encima de Halil, lo miró con cara de querer asesinarlo. Él se limitó a sonreír y luego pasó por su lado hacia el despacho, silbando aun más. Lo vio caminar como solía hacerlo sobre una pasarela y se le cayó la baba. Ya lo pillaría a solas ya...
– Halil te hace falta tomar el sol, estás tan blanco que deslumbras – bromeó un cámara – voy a tener que graduar el brillo. Sila, ven que a ti esto te interesa...
– ¿Perdón? – preguntó Sila al oír su nombre. Llevaba desde que había visto a Halil desabrocharse la camisa mirando hacia todas partes menos hacia él. De repente le daba una vergüenza tremenda tener que acercarse a él estando semidesnudo.
Sila se acercó al cámara y miró a través del visor. Tenía a Halil perfectamente encuadrado y tragó con dificultad al verlo sin camisa. La falta de bronceado no menguaba un ápice su atractivo. Tenía unos pectorales marcados y unos hombros anchos y fuertes y ella empezaba a notar como una gota de sudor le bajaba por el escote. Notó hormiguitas recorriéndole el vientre y giró el control del zoom para acercar la imagen.
– Sila, lo vas a gastar – dijo Serkan a su lado.
– ¿Cómo? – preguntó ella mirándolo avergonzada.
– El control del zoom... anda sal de la habitación, que te den la bandeja con lo de curar la herida y cuando oigas el "acción", entras.
Antes de girar para irse le lanzó una mirada a Halil que la observaba con los brazos cruzados ante el pecho sonriendo levemente. Idiota presumido, pensó ella.
A Sila le habría encantado tocarlo sin el algodón y Halil hubiera querido que esa escena se repitiera varias veces pero, por desgracia, salió bien a la primera. Los dedos de Sila en su espalda le habían gustado demasiado pero afortunadamente su personaje había venido en su ayuda. Yaman debía parecer desconcertado ante los cuidados de Seher y Halil aprovechó para esconder en ese desconcierto su deseo verdadero por ella. En cuanto pudieran, debían buscar la manera de estar a solas y, a poder ser, con los móviles apagados. La noche anterior en el aparcamiento les faltó poco para salir ardiendo, por lo que estar juntos empezaba a ser una necesidad.
Serkan gritó "corten" encantado con la escena grabada. Aquellos dos no tenían ni idea de la química que tenían juntos ni de la pasión silenciosa que transmitían. Se suponía que debía ser así pero, como director, era consciente de que Halil y Sila compartían algo tan especial que generosamente se lo prestaban a sus personajes. Eran grandes actores pero el amor les daba un plus a sus interpretaciones que él captaba y aprovechaba... Emanet sería un éxito, se dijo.
– Halil, ¿te sientas conmigo a comer? Me ha llamado mi agente por un desfile con Ferruh y como tú los conoces tanto te quería preguntar por ellos – Gulderen estaba sola en una mesa cerca de la carpa del cátering.
Hacía buen tiempo y los actores podrían comer en el jardín mientas los técnicos preparaban todo para las tomas de la tarde. Halil se sintió atrapado porque lo que realmente quería era sentarse con Sila y los demás, que estaban más alejados. Miró con pena hacia ellos pero finalmente se sentó al lado de Gulderen, quería ayudarla porque era buena chica y él conocía el mundo de la moda de Turquía perfectamente.
Sila comía su bocadillo mirando hacia la mansión ¿todavía estaba dentro?, se preguntó.
– Lo han atrapado, Sila – dijo Melih en voz baja – Gulderen quería hacerle unas preguntas sobre un diseñador y creo que él se ha visto obligado a sentarse con ella.
– Oh, yo no estaba esperando a nadie... o sea... no sé de qué hablas, Melih – trató de disimular Sila.
– Tranquila creo que, de momento, sólo yo y los ojos de halcón de Serkan nos hemos dado cuenta, pero os guardaremos el secreto – le dijo Melih guiñándole un ojo y mordiendo su bocadillo.
Sila asintió agradecida y volvió a mirar hacia la otra carpa. Halil le sonreía a Gulderen haciendo gestos para apoyar lo que le explicaba. Nunca creyó que sentiría celos y se había reído de su hermana miles de veces al verla celosa, pero eso era porque no había amado a nadie hasta ahora. Amarlo, no poder decirlo y verlo reír con otra hizo que el aire se le volviera amargo. Dejó medio bocadillo sin terminar y se levantó para ir a estirar las piernas por el amplio jardín trasero de la finca.
Halil se excusó con Gulderen en cuanto pudo y miró hacia la otra carpa. Ella no estaba. Kahretsin, maldijo Halil, la echaba de menos en cuanto no la tenía a la vista.
El resto de la tarde Sila lo pasó prácticamente grabando con Berat y Halil con Oguz (Nedim). El ritmo fue tan frenético que a penas se cruzaron un par de veces en las escaleras. La primera vez Sila notó el roce de sus dedos en su mano y miles de cosquillas le subieron por el brazo anclando en su corazón. La segunda vez ella bajaba y él subía, cuando ella se apartó a un lado, él lo hizo también y volvieron a quedar frente a frente. Sila estaba un escalón por encima y la boca de Halil quedaba a la misma altura que la de ella, por lo que los ojos se le fueron en busca de un beso a distancia. Halil también fijó su negra mirada en la boca de ella haciéndole saber lo mucho que deseaba besarla y así acabaron los dos separándose con las respiraciones aceleradas.
Los dos actores no contaron con un problema técnico que hizo que Halil tuviera que quedarse en el set cuando Sila ya había terminado de rodar. Halil se acercó a ella y en voz baja le pidió que lo siguiera a la cocina. En cuanto entraron y vio que estaban solos llevó sus manos a la preciosa cara de ella para acercarla y besarla suavemente. O la besaba así, controlándose, o la subía a la encimera y le hacía el amor como un salvaje. Halil paró en cuanto oyó en sus oídos retumbar su propio corazón.
– Allah bendito Sila, me voy a volver loco – dijo mirándola desesperado.
– Yo también te echo de menos... – susurró Sila con la pasión latiendo en sus ojos verdes.
– Tengo que quedarme pero es tarde y no quiero que esperes aquí – dijo Halil.
– Pero a mi no me importa si luego nos podemos ir juntos... – dijo ella abrazándolo por la cintura.
– ¿Y si me esperas en mi casa? – propuso Halil.
– ¿En tu casa? ¿Cómo? – no entendió Sila.
– Te doy las llaves y Melih te acerca ¿qué dices? – preguntó Halil acariciando con los pulgares las mejillas de Sila.
– E-evet – accedió ella con el corazón a mil por hora.
– Bien, toma las llaves, Melih está afuera esperándote – dijo él besándola rápidamente y saliendo de la cocina.
¿MAÑANA TENEMOS HALVET... 😈?

Madre de mi vida 😳😳🥰🥰😘😘
ResponderEliminarMadre santa y tú esperas que esté tranquila Con esto joder....así no se puede 💐💐💐🔥🔥🔥
ResponderEliminarOfu! Qué calor! Qué espabilados estos dos! Menos mal que ésta no corre. 😍😍😍
ResponderEliminarPor favor y gracias 🙄😍🥰❤️🇻🇪🏹
EliminarTenemos, por supuesto, si no, voy a buscarte 😘
ResponderEliminarOMG ☺️☺️👏👏
ResponderEliminarLas llaves de su casa? Neeeeeeeeeeee? 😳😍🥰❤️🇻🇪🏹
ResponderEliminaruffff uffff uffff y ahora a esperar a mañana uffff 😘
ResponderEliminarMadre del amor hermoso!!! Me voy a por mi marido!!!
ResponderEliminarSiiiiiií espero qué no pase nada y Halil llegue a su casa. Gracias😘
ResponderEliminarHay oma.. voy a tenerle una envidia cochina a Seher en la serie, a Sila en la vida real, y ahora también o con más ahínco en la ficción. Que estás haciendo con nosotras!!!! Gracias!!!
ResponderEliminar.... pero como nos dejas asi??? Te perdono si no nos haces una cobra extraña. 😘
ResponderEliminarLa madre que te parió! Tu nos quieres infartar? Y " – Pues en el capítulo ... (pasa un camión tremendamente ruidoso) ... y por eso no se llaman por sus nombres." serás, serás cabrona😂😂😂, ahora quiero saber porque no se llaman por sus nombres! 🤨
ResponderEliminarMala.....😑🥺
ResponderEliminarSila y Halil probablemente tengan Halvet mañana... Seher y Yaman también tendrán Halvet pero en el capítulo 333 cuando vuelvan de la graduación universitaria de Yusuf 😂😂😂 Gracias por regalarnos algo tan bonito!!💐💜💜
ResponderEliminarPero como te atreves, primero lo de los nombres y por último eso de esperame en mi casa, como se supone que aguarde hasta mañana, no hay derecho isa no lo hay.
ResponderEliminarMe ha encantado,me lei los 15 capitulos en el dia y esperando el proximo capitulo
ResponderEliminarMuchas gracias por tus relatos 😘🇨🇱
Fuego.. estos dos incendian Estambul.. normal que no ae puedan kitar las manos de encima.. esa casa creo aue va a aer testigo de fuegos artificiales.. jajaja no nos hagas esperar mucho!
ResponderEliminarMañana nooooooooo, esta noche en cuanto Halil vuelva a casa🥰🥰
ResponderEliminarPuntazo para las mascotas y el camión ruidoso 😅 y así se hacen las cosas, a ver si aprenden Seher y Yaman q estos consuman ya...😂😂😂
ResponderEliminarMe encanta...estoy súper enganchada a todos los relatos...esperando como agua de mayo el de hoy jjjj
ResponderEliminar🔥🔥🔥🔥🔥🔥🔥
ResponderEliminarPuro y desmedido amor. Como siempre Isabel. Eres unica
ResponderEliminarHe quedado uffffff......🔥🔥🔥🔥
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