martes, 4 de mayo de 2021

SilHal. (Capítulo 14)Registro SaveCreative 2105087773750



 - ¿Vamos a cenar algo? - propuso Osman (Selim) en la puerta de la mansión - hay un restaurante nuevo en Beykoz que tiene buena pinta. 

- Yo hoy no puedo, mi marido me espera fuera, hasta mañana - se despidió Gülay (Iqbal) avanzando por el patio.

- Yo ya he quedado - dijo Hilal (Zuhal) - espera Gülay que salgo contigo.

- Me apunto. Voy a mandar un mensaje a mi mujer para que venga, así conoce a Selen (novia de Osman) - afirmó Melih (Ali) - y vosotros dos os merecéis desestresaros un poco así que os venís también - acabó Melih señalando a Halil y Sila. 

    Sila miró a Halil preguntándole sin palabras qué le parecía el plan porque, después de haberle dicho él lo de la "relación secreta", dudaba que quisiera salir "en parejas". Halil rozó con su mano el dorso de la de ella y sonrió asintiendo brevemente. 

    - Tamam, nos desestresaremos con vosotros - accedió Sila por  los dos. 

       Después de llamar para reservar y de que todos supieran la dirección del restaurante Halil y Sila caminaron hacia el coche de él. Sila tuvo que contenerse para no tomarlo de la mano pues entendió que todavía quedaba mucha gente en el set y alguien podía verlos. Siete años enamorada de él y, cuando milagrosamente se hacían novios, no podía gritarlo al mundo entero, lamentó resignada. 

    Cuando Halil arrancó, Sila ya no pudo contenerse más:

    - Cariño...

    - Repítelo que me encanta como suena - pidió Halil mirando por el retrovisor. 

    - Cariño... ¿por qué tenemos que mantener nuestra relación en secreto? Entiendo que debamos ser discretos por los medios y para no invocar a Nazmiye pero... - calló Sila para que él se explicara. 

    - Pues además de porque odio los comentarios y especulaciones sobre mi vida privada, no quiero que juzguen nuestro trabajo pensando en si somos pareja o no. Deberían ser parcelas totalmente separadas - dijo él muy serio. 

    - Que eres celoso de tu vida privada se sabe sólo con mirar tus inexistentes redes sociales... - resopló Sila para que él la escuchara - y déjame decirte, que como fan tuya que sigo siendo, he echado de menos a veces una foto o comentario. 

    - Cariño, sí que pongo fotos - se quejó Halil mirado de reojo el GPS.

    - ¿Una cada seis meses? - preguntó ella burlona. 

    Halil la miró de reojo frunciendo el ceño. 

    - Está bien, Halil Bey, nada de selfies acaramelados en instagram pero con Nazmiye no hay problema, en el fondo es una romántica. Mira a Gokberk y Ozge (protagonistas de Yemin) por ejemplo. Se enamoraron durante el rodaje y ahí están, a punto de casarse. Por cierto estoy invitada a la boda, como testigo que fui de esa historia de amor, y sé que Naz también está invitada - dijo Sila contenta. 

    Ante el silencio de Halil, Sila prestó más atención a su mandíbula apretada y a sus ojos concentrados en la carretera. Intuyó que había algo que él no le explicaba; algo que era el verdadero motivo por el cual él quería mantener su relación en secreto. Dejó de mirarlo y giró en el asiento para observar también el camino que iban recorriendo. Ella entendía que alguien tan tímido como él necesitara preservar de la opinión pública su vida no profesional, pero por otro lado le molestaba no poder ser sincera y natural ante todos. Sila consideraba que compartía con sus fans sólo momentos puntuales, que ellos agradecían, y que era bonito recibir el cariño de la gente. Decidió esperar a que Halil por sí mismo le explicara su verdadero motivo, mientras tanto, viviría su amor por él a escondidas. 

    Cuando llegaron al restaurante, Osman y Melih, junto con sus parejas, ya los estaban esperando. La mesa quedaba en una especie de reservado por lo que no cenarían a la vista del resto de comensales. Sila y Halil tomaron asiento y los seis se pusieron a comentar la carta y los platos estrella del restaurante. 

    - Sila debes estar agotada después de toda la mañana corriendo - comentó Selen después de pedir. 

    - Esta noche caeré redonda en la cama y el pobre Berat se durmió en la caravana volviendo. Como no había manera de despertarlo, Serkan tuvo que meterlo en el coche de su madre al llegar al set - explicó Sila risueña. 

    - Eso de que la comisaría esté en la mansión tiene a Melih encantado, es un vago y no le gusta rodar exteriores - contó la mujer del "comisario". 

    - Cariño, no me delates que luego me ven con la bicicleta arriba y abajo y se meten conmigo. Por cierto tengo ganas de cambiar la bicicleta por la tabla de snow ¿y tú? - se dirigió a Halil. 

    - No veo la hora de volver a la nieve – respondió él. 

    – ¿A ti te gusta esquiar, Sila? – preguntó Zeynep, la mujer de Melih. 

    – Sí, pero no se me da demasiado bien – confesó Sila sonriendo.

    – Entonces lo mejor es que cojas un profesor – aconsejó Selen guiñándole un ojo. 

    – Eso no será necesario – respondió Halil entre dientes. 

    – ¿Decías algo Halil? – preguntó Melih sonriendo. 

        Halil fulminó a su amigo con su mejor cara de Yaman y éste disimuló una tos repentina. 

    – ¡Oh Sila! Cerca de las pistas a las que vamos Melih y yo hay unas cabañas de madera súper románticas para ir en pareja ¿tú tienes novio?

        Sila estaba a punto de beber agua pero se quedó quieta, como una estatua, con la copa a medio camino de sus labios. No podía mirar a Halil para buscar en sus ojos la respuesta que debía dar por lo que tras unos segundos acabó susurrando:

    – No. 

        Halil soltó de golpe el cuchillo y el tenedor que, al caer en el plato, causaron un pequeño estruendo (😉)

    – Perdón – se disculpó el actor. 

    Sila lo miró confundida pero Halil no le devolvió la mirada. ¿Qué diablos quería que contestara?, pensó ella. 

    – Cariño en cuanto abran pistas podríamos visitar esas cabañas – propuso Selen a Osman – ¿sabes si admiten perros? – le preguntó luego a Zeynep con interés. 

    – Ni idea, querida, nosotros sólo tenemos gatos – respondió la esposa de Melih. 

    – Es verdad, los he visto por instagram, son preciosos – comentó Sila volviendo a la conversación. 

    – ¿A que no sabéis cómo se llaman los más pequeños? "Ali" y "Komisarium" – sonrió Zeynep. 

    – ¡No me lo puedo creer! – exclamó Selen – ¡nuestro perrito se llama "Sopas"!

    Melih y Osman intercambiaron una mirada de resignación y el "alter ego" de Selim preguntó:

    – ¿Por qué os da por ponerle a las mascotas nombres que tienen que ver con nosotros?

    – Es porque os queremos, cariño – respondió Selen pellizcando la mejilla de Osman. 

    – ¿Cómo se llama tu perrita, Sila? – preguntó Zeynep. 

        Halil giró levemente en su silla para ver la cara de Sila al responder.

    – Se llama Lilah – confesó ella clavando sus verdes ojos en los negros de él. 

    – Si la llevas al set algún día, me avisas y llevo a "Sopas" para que se hagan amigos – dijo Selen. 

    – Claro, y que jueguen con "Façá". Si no acaban siendo devorados por ella... – murmuró Halil ganándose una mirada de indignación de todos. 

    

    La cena continuó con el clima amistoso que se crea cuando varias personas se aprecian y se caen bien. Las tres chicas conectaron y Osman y Melih entendieron que se verían más aun, debido a sus mujeres. Halil vio a Sila relajada y contenta y lamentó no poder comportarse como su novio ante los demás. Entendió que, durante la cena,  ella había tenido que reprimir caricias y miradas de complicidad, que en una pareja serían de lo más normal, para no delatarlos. En cuanto pudiera le explicaría el motivo por el que quería esperar a hacer público su amor, sólo esperaba que ella tuviera paciencia suficiente. 

    Una vez fuera del restaurante las tres parejas se despidieron con la promesa de volver a quedar pronto y Halil y Sila se dirigieron hacia el aparcamiento paseando relajados. En un momento dado, Halil la tomó de la mano y se la llevó a los labios para besar su dorso. Luego llegaron al coche y él la acompañó a su puerta, como si fuera a abrírsela, pero lo que hizo fue acorralarla y apoyar las manos en el techo. Sila levantó los ojos hasta su negra mirada, luego miró a ambos lados y, viendo que no había nadie, se relajó entre el coche y el cuerpo de él apoyando las palmas de sus manos en su fuerte pecho. 

    – Lo siento – susurró Halil apoyando su frente en la de ella – siento que, por mi culpa, nos veamos obligados a echarnos de menos aun estando a medio metro el uno del otro. No sabía que iba a ser tan difícil no mirarte, no tocarte o no sonreírte sin revelar a todos lo que siento por tí. 

    – Lo más difícil para mí es mentir a la gente que quiero, Halil – dijo Sila acariciando la barba de su mejilla. 

    – Lo sé. Me he puesto furioso como un idiota cuando has dicho que no tenías novio y luego me he dado una patada por ser el culpable de que no puedas ser sincera – suspiró él dejando un beso en la frente de Sila. 

    – Sé que hay algo que no me has contado y que es el motivo más importante para que callemos lo nuestro, pero si te he esperado siete años puedo esperar un poco más – dijo Sila mirándolo enamorada. 

    Halil volvió a dar gracias porque ese ángel precioso y generoso lo hubiera aceptado. Ella no merecía un amor a escondidas, merecía que él lo escribiera en el cielo y lo cantara en cada canción pero, muy pronto, podría hacerlo. La miró haciéndole una muda promesa y tocó sus labios para luego poder besar las teclas de su piano. Luego apartó sus dedos y su boca bajó para robarle un suspiro. 

    Sila abrió los labios, que todavía tenían el roce de los dedos de él, para dar la bienvenida al aliento caliente de Halil. Sus bocas se buscaron perezosas, saboreándose y sintiendo que el eco del deseo retumbaba dentro de sus almas. Se abrazaron más y el beso viró de intenso a apasionado. Halil pasó su lengua por la de ella haciendo que Sila se apretara contra él queriendo calmar el anhelo de su cuerpo. Él la sintió cálida entre sus piernas separadas y su cordura estuvo a punto de abandonarlo. La deseaba tanto que notaba puro fuego correrle por las venas. Mordió con cariño los labios de Sila haciéndola jadear levemente pero oírla desearlo hizo que fuera consciente del lugar en el que estaban. Casi se muere al dejar de besarla pero tuvo que parar y pedirle con voz grave:

    – Sila, por el amor de Allah, o paramos o nos detienen. 

    – Bien, que lo hagan y tiren la llave – susurró Sila poniéndose de puntillas para buscar de nuevo sus labios. 

    – Cariño... estoy tratando de portarme bien. Tengo que llevarte a casa – pero no se resistió a los dulces besos de ella. 

    – Vivo sola... no tengo hora de llegada... – y siguió besándolo en el mentón. 

    – Sila... me estás matando... – confesó Halil volviendo a recorrer sus labios con los suyos. 

    El beso no llegó a escándalo público porque el móvil de Sila empezó a sonar en la soledad del aparcamiento. Halil se separó lo justo de ella como para permitirle que descolgara, pero llevando sus labios al cuello de Sila:

    – ¿Sí, anne? – respondió Sila tratando de que no se le notara demasiado la respiración acelerada. 

    – Tu perra ha vuelto a comerse las zapatillas de tu padre y ahora va a por las mías. O la vienes a buscar ya o llamo a la perrera, Sila Turkoglu. Y saluda a Halil. 

       

    

     

    

    


    

    

    

    

    

    

  

    

   

16 comentarios:

  1. Esperando toda la tarde me has tenido abla, pero ha merecido la pena muchísimo 👏👏👏😘😘

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  2. Pero que genia eres hija mía de mi vida .... Cuál será ese secreto por el que no pueden demostrar que son pareja. Mmmmmm que intriga. Y que ricos deben saber los besos de Halil. Envidia cochina tengo jajaja. Gracias!!!

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    1. Jajaja lo mismo pensé cuando leí esa parte diablos si no se me antojaron jajaja

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  3. Jajajajajaja yo solo tengo petición egoísta no se podrán 2 por día🤭es que abla me encantan....mi favorita💐💐💐💐💐(mmmm como la mamá supo que estaba con Halil he)

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  4. A falta de Yusuf esta la mama para interrumpir a la parejita. Me encanta sigue escribiendo.

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  5. Después de tantas teorías sobre el dossier, ya no me quedan ganas de teorizar sobre el secreto de Halil, así que esperaré con muchas ganas el siguiente capítulo para continuar la historia. Gracias Abla!

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  6. Ensimismada me tienes!! He pasado el día compribando si habías subido el capítulo....Genial, me dejas con ganas de más siempre....😘😘

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  7. Despertarse y leerte, no tiene precio. A ver qué se le ocurre a nuestra particular Nazmiye para qué estos tortolitos no puedan gritar a los cuatro vientos que se aman. Pero que sea por poco tiempo. 😍😍😘

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  8. Lectura matutina para empezar con ganas.. me encanta la historia de nuestros protas.. quien nos dice que no esta pasando? Esperando nos dejas al siguiente capitulo..

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  9. Ya no tengo comentarios...solo me sale..😍😍😍😍😍 Laura

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  10. Un gusto leerlo,me encanta y lo de el final genial y saluda a halil jajajaja

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  11. Enamorada total y absolutamente de Halil bay, mi Dios turco 😍🥰❤️🇻🇪🏹

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  12. 14 capítulos yaaaa, se me está pasando volando 💜💜💜💜💜

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  13. Jajaja la madre de Sila nos salió cómo Yusuf?🤣🤣🤣
    Gracias 😘

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  14. Jaja, que gracia me hiso los nombres de las mascotas 🤣🤣🤣. Empezamos ya con intrigas? Que secreto esconde Halil? 😲

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  15. Me va a gustar más esta pareja que Sehyam🤦‍♀️🤦‍♀️😂😂🥰🥰🥰

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