"Kaybettim, hakliydin aslında sana onca hasreti baglamakla..."
Tener sus labios en los suyos y su voz cantándole al mismo tiempo le pareció a Sila la definición de "perfecto". Halil la besaba a pequeños roces y la estaba matando suavemente. Se devoraban con cuidado, empujándose los labios con ternura y rozando sus lenguas tímidamente. Halil por fin había apoyado la palma de su mano en la mejilla de ella y Sila lo sujetaba por las solapas de la americana "de Yaman" que había olvidado devolver.
Él mordió el labio inferior de ella y Sila respiró de golpe. Lo erótico del beso y el aroma a Hugo Boss de Halil se le subió a la cabeza y quiso más beso, más Halil y más piel. Metió los dedos entre el cabello espeso de él y durante unos segundos el beso se tornó pura pasión. Se les estaba yendo de las manos el deseo de estar juntos y fue Sila, al acariciarlo en el cuello, quien separó su boca de la de él.
– Halil, tienes fiebre... – susurró sobre sus labios.
El la miró levantando las cejas, negó y bajó la cara de nuevo buscándola.
– En serio, estás ardiendo y no se te ocurra hacer un comentario gracioso de eso. Por favor, has de subir a casa y darte una ducha fría. Vale esa frase tampoco ha sido afortunada. Ya me has entendido. Las dos veces.
– No quiero subir – dijo él apoyando su frente en la de ella.
– No me seas Yaman y por favor, por favor, sube a casa ya – pidió Sila realmente preocupada.
Halil sabía que ella tenía razón pero, maldita fuera su fiebre, ahora que estaba con ella entre sus brazos debía dejarla. Le dio un último y rápido beso, le acarició la mejilla y se giró para salir del coche y entrar en su edificio.
Sila se quedó mirando como se alejaba. Halil por detrás era igual de impresionante que por delante. Al rato, llegó al edificio donde vivía y, sin pasar por la vivienda de sus padres situada bajo la suya, se metió en su pequeño piso. Lilah se acercó a saludarla y más tarde saltó a la cama para dormir a sus pies sólo que su dueña no tenía sueño. Sila cerró los ojos apoyada en varios cojines para rememorar el beso más perfecto que hubiera recibido. Se habían besado. Los dos se habían acercado al mismo tiempo... su sueño de adolescente se había hecho realidad hacía tan solo unos instantes. Por Allah que no quería que se le borrara ni su olor ni su sabor... pero ¿y mañana? ¿Cómo reaccionarían ambos al día siguiente?, se preguntó emocionada.
Halil se había dado la ducha fría para matar dos pájaros de un tiro: su deseo y su fiebre. Luego se había tomado una pastilla y, ya descalzo y en pijama, se había acercado al piano. De pie tecleó varias notas que sonaron a besos a oscuras en un coche. Acababa de cometer uno de los errores más hermosos de su vida y ni siquiera podía culpar a la fiebre porque besarla era algo que llevaba soñando despierto, desde que había subido 8 plantas en un ascensor con ella detrás.
Ella le había correspondido intercambiando suspiros entre besos. Sila sabía dulce y picante al mismo tiempo y si ella no no se hubiera preocupado, interrumpiendo el beso, él seguiría robándole toda su dulzura y picardía. Pero era un error. Lo decía la letra pequeña del contrato con Karamel y la letra de miles de canciones. Quizás se atraían pero la diferencia de edad seguía existiendo y en algunas cosas cuando uno iba el otro volvía. Sus dedos se movieron de nuevo sobre las teclas blancas y negras pero lo que oyó no le gustó. Quizás eran las notas correctas pero dolían por sonar demasiado a realidad.
Sila se despertó a la mañana siguiente tomando su móvil de la mesita de noche. No sabía qué esperaba encontrar, porque él no le había mandando nunca ningún mensaje, pero no ver su nombre en la pantalla le apagó un poco la sonrisa. ¿Y si le mandaba ella uno?
Sila: Günaydin, ¿cómo estás?
Halil (diez minutos más tarde): Bien. Nos vemos en el set.
Sila leyó varias veces la escueta respuesta y no supo qué pensar. Suspiró y decidió esperar a verlo en persona más tarde. Se subió a su mini y oyó el aviso de mensaje recibido. Sonrió notando acelerarse su corazón y sacó el móvil de su bolso pero su corazón frenó de golpe al ver de quien era el mensaje:
Derya (Firat): Günaydin, çiçek (flor) mi coche me ha dejado tirado ¿pasas a por mi?🙏
Sila: Hola Derya, claro, sé que vives por el barrio pero mándame ubicación.
Derya: (ubicación) eres la mejor 😉
Sila y Derya llegaron al set principal y aparcaron fuera. Serkan la había llamado estando de camino al "hospital" para decirle que fueran a la mansión. Por problemas técnicos el edificio que hacía de hospital estaba sin electricidad así que grabarían otras escenas, entre ellas, la de la velada frustrada por fiebre de Yusuf.
Unos ojos negros vieron la llegada de Sila y Derya desde una de las ventanas de la mansión y se cerraron enfadados con la vida y con el destino. Halil se dio la vuelta con la imagen de ellos dos en la retina y reafirmándose aun más en la decisión tomada ya casi de madrugada. Jamás había sentido celos de nadie y no empezaría ni ahora ni por ella. Se la sacaría de la cabeza y se concentraría en su trabajo.
Sila lo buscó en la carpa del café pero luego alguien mencionó que estaban grabando en el salón y supuso que él estaría allí. Pasó a la caravana de peluquería y maquillaje y cuando recibió un mensaje de Ayhan se fue hacia el set principal. Sorteó cables y atrezzo y la regidora la mandó a la habitación de Yusuf. Ese día la pareja principal estaría muy tensa pues Yaman empezaba a sentir celos amargos de Selim haciéndoselos pagar a Seher. Había que grabar muchos enfrentamientos y gritos con sólo un momento de esos que se montaban con música de violines: el bajar de Seher por las escaleras con el vestido negro.
Sila entró en la habitación y lo vio hablando con Ayhan. Llevaba un traje gris oscuro y jersey de cuello alto negro y estaba imponente pero las ojeras que le descubrió, no supo si eran maquillaje o por la gripe. Saludó al resto del equipo y esperó a que Halil y el director repararan en ella. Ayhan asintió a algo que dijo Halil y al girarse sonrió a Sila, Halil en cambio se volvió hacia la ventana. ¿No la había visto?
A medida que se iba acercando a él iba percibiendo más y más el frío de la habitación. Se situó a su lado con un nudo repentino en el pecho y mirando también el jardín trasero preguntó en voz baja:
– ¿Ha pasado algo?
– No ha pasado nada – respondió Halil secamente.
– Anoche... – empezó Sila.
– Anoche tampoco pasó nada – acabó él mirándola entonces de frente y dándose luego la vuelta para ir a por su guión. Halil no quiso observarla para no ver reflejado en su bello rostro su propia decepción. Se autoconcedió un Óscar por la breve interpretación ante ella y tuvo ganas de rugir igual que hacía su personaje.
Sila seguía parada en la ventana mirando hacia abajo y analizando los diferentes tonos del parquet del suelo. Tenía ganas de llorar y cuando Ayhan la llamó y empezaron rápidamente una escena en la que ella escuchaba que habían apaleado a Selim, no le hicieron falta lágrimas artificiales. Grabó la secuencia y salió de la habitación en busca del aseo más cercano. Se quedó mirando su reflejo en el espejo preguntándose por qué de repente parecía que el personaje de ficción se había apoderado del actor cariñoso, enigmático y de humor extraño que le robaba el sueño desde hacía años.
"No pasó nada", le había dicho él. No hubo beso, no hubieron caricias, no hubo música... y por tanto no hubo el sueño de un deseo cumplido. Tamam, se dijo Sila. No pienso perseguirte, Halil Bey, dijo a su reflejo. ¿Te has arrepentido? Tamam ¿No sentiste detenerse el tiempo cuando nos besamos? Tamam. Hasta aquí llegó mi adoración por ti pero no porque no sientas lo mismo que yo, si no por la manera de hacérmelo saber. Se rearmó como mujer y se concentró como actriz para salir del baño y bajar al salón.
– Sila, recuerda que Seher se acaba de enterar que han dado una paliza a Selim así que saca todo tu rencor, querida – le indicó Ayhan.
Sila oyó el "acción" y miró a Halil llegar al salón. En cuanto lo tuvo delante le reprochó su crueldad y su falta de misericordia. Él la amenazó y antes de darse la vuelta (divinamente) le espetó un "ya veremos qué puedes hacer" que dejó a Sila temblando.
En la pantalla de control Ayhan y Serkan fruncían el ceño repasando la escena. Reproches de diez, miradas airadas de puro fuego, clima de tensión logrado... pero...algo faltaba. Como directores no sólo veían lo que la cámara captaba, también sabían lo que era invisible a la cámara pero detectable por el corazón. Seher y Yaman habían ardido de odio pero Sila y Halil se habían congelado tras el "corten"
Sila se estaba poniendo el vestido negro con ayuda de Gülay (Iqbal) cuando su compañera le preguntó:
- Sila ¿te encuentras bien? no te veo tan risueña como siempre
- Oh, es mi mascota, creo ha pillado un virus, si no acabamos muy tarde la llevaré al veterinario - mintió Sila.
- ¿Lilah? Pobrecita. Se les quiere mucho, yo tengo 3 y son mis bebés. Bueno, con los mimos de su dueña y algún tratamiento seguro que mejora. Merak etme - la consoló su compañera subiéndole la cremallera.
Gülay bajó a la planta baja en busca de Binnaz (Adalet) para la toma siguiente y se encontró con Halil con traje, corbata... y camisa blanca.
- ¡Vaya Halil! Qué bien te sienta el blanco pero ten cuidado mi abuela decía que en algunas ocasiones traía mala suerte - explicó la ex presentadora de televisión guiñándole un ojo.
¿Más mala suerte?, se preguntó Halil tocándose el nudo de la corbata sintiendo que le ahogaba.
- Por cierto Binnaz ¿sabías que la mascota de Sila se llama como Halil pero al revés?¿no es gracioso? - dijo Gülay.
- ¡Sila, Berat! ¿estáis preparados? - gritó Serkan hacia la parte alta de las escaleras.
- Eveeeeeeet - respondió cantando Berat (Yusuf).
- De acuerdo, Halil mírala como si estuvieras enamorado de ella pero no quisieras estarlo - le pidió Serkan con cara inocente.
Halil no tuvo tiempo de reaccionar porque se oyó el "acción" junto con la caída de la claqueta. Sonó la música incidental y Halil se giró hacia la escalera al mismo tiempo que Sila y Berat bajaban dados de la mano. A Halil se le olvidó hasta respirar. Era preciosa. Su pelo cayendo por su hombro lo llamaba para que él se lo apartara hacia atrás, así podría besar libremente su esbelto cuello y notar en los labios el latido escondido. El vestido negro ajustado a su cintura provocaba ganas de abrazarla hasta encontrar la cremallera que podría bajar lentamente mientras... ¡CORTEN!
Halil parpadeó confuso porque se había olvidado de actuar. Miró a Serkan para disculparse y éste le levantó el pulgar dando por buena la escena.
- Genial Halil. Gran interpretación. Sila creo que tu cara de mala leche ha asustado hasta al pobre Berat. Fantástica. Berat, tú el mejor, como siempre - los felicitó el director.
Halil vio acercarse a Sila pero no se detuvo y pasó junto a él en dirección a la cocina. Bien, pensó, era lo que él quería ¿no? Se puso tras Serkan a mirar la pantalla de control y vio lo que la cámara había captado. Una hermosa reina bajaba majestuosa los escalones mostrando un total desprecio por el pobre súbdito que la esperaba a los pies de la escalera. Se vio a sí mismo mirándola y quiso cerrar los ojos porque había seguido las instrucciones de su director al pie de la letra: la había mirado como si estuviera enamorado de ella pero sin querer estarlo.
Sila estaba en la cocina hablando con Zeynep (Neslihan), Gülay y Binnaz mientras comían del maravilloso buffet que les habían preparado desde producción. Cuando la Yilmaz estaba contenta les mandaba un cátering para mimarlos y que supieran que todo iba bien. A ellas se les unieron los del equipo dos (Comisaría). Derya (Firat), Melih (Ali) y Ozgue (Kara) se quedaron a comer y los demás se fueron a casa. Sila supo exactamente el momento en el que él entró a la cocina e hizo muy bien lo que mejor se le daba, interpretar. Siguió hablando con la chicas y comiendo pero alguien le puso un vaso de ayran (bebida a base de yogurt, agua, sal y menta) delante y cuando se giró a cogerlo vio que era Derya quien se lo ofrecía.
Le sonrió agradeciéndole el gesto y él aprovechó para pedirle si lo podía llevar a casa. Al parecer los directores se irían al hospital a ver si estaban solucionados los problemas eléctricos y ya no se grabaría más ese día. Sila accedió, agradecida por otro lado de no tener que grabar más escenas con Halil.
Serkan estaba explicando justamente a Halil que Ayhan y él se irían tras la comida al hospital cuando vio que su protagonista principal no quitaba ojo a su bella compañera. Halil lo escuchaba pero sus negros ojos viajaban una y otra vez hacia Sila. Odiaba tener razón y estaba claro que Halil trataba de luchar sin éxito contra sus propios sentimientos. Supo que la cosa era grave cuando a Halil le cambio totalmente la cara (y eso que creía conocer todas las caras de su actor principal). Miró a Sila y la vio sonreír con Derya. De acuerdo, mañana toca terapia con Halil. Se ha enamorado y no quiere estar enamorado pero no soporta que otro le saque una sonrisa a Sila.
Halil iba a morder un beurreck (buñuelo turco de queso) cuando Derya y Sila pasaron por su lado. Los siguió con la vista y adivinó que se iban juntos. Dejó el buñuelo intacto. El hambre se le había cortado de golpe y lo único que notaba era la sangre hirviéndole en las venas.
Sila y Derya entraron en el mini y al arrancar la voz de Halil inundó el coche cantando "Kendini bana birak" La actriz apagó el reproductor de música de inmediato y le gritó: ¡¡¡offf, cállate idiota!!!

Ya empiezan los problemas. No me seas Nazmiye 🤣🤣🤣
ResponderEliminarJajajajajajajajaja jaja cállate idiota me imagino a sila diciendo eso!!!!! Ya amo al director......gracias bla precioso💐💐
ResponderEliminarEsta bien por que fue un idiota al tratarla de esa manera que se retuersa de los celos jaja
ResponderEliminarPerfecto cambio, el amor en el aire. Me encanta, eres fantástica mi Abla 🥰
ResponderEliminarJaja ahora sí está mezcla de yaman seher pero bien venido a él 2021 me encanta 😍
ResponderEliminarGenial, esto se pone emocionante
ResponderEliminarMe fascinan los celossss , gracias Isa
ResponderEliminarEstupendo como siempre, de 10 jajjajja co.o.me guuuustaaa!!!
ResponderEliminarMe encanta, esperando los siguientes! 😘🤗 A ver con que nos sales😏😏😏
ResponderEliminarBravo me he leído el beso tres veces🤩😍
ResponderEliminarMaravilhoso 👏 vou ler tudo de novo 😍
ResponderEliminarGracias 🙂que lindo relato. Espero el próximo.
ResponderEliminarQuiero más!!! Hoy quiero que llegue ya mañana para ver a Yaman y a Seher y su evolución y estoy deseando que llegue tu capítulo 10 para leer como Halil lidia con los celos... Eres genial!
ResponderEliminarComo siempre espectacular 👏👏😍😍🥰🥰
ResponderEliminarJajajaja buenisimo este capítulo 👏🏼👏🏼
ResponderEliminarNeeeeeeeeeeeee? Yo no lo vuelvo a mirar, menos hablarle Jajajajajajaja y busco a Firat todos los días 🥰😍❤️🇻🇪🏹
ResponderEliminarJajaja se vienen los celos de él, espero ver los de ella también. Me encanta. Gracias 😘
ResponderEliminar😁😁😁que buena historia paralela!!!
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