viernes, 23 de abril de 2021

SilHal. (Capítulo 7) Registro SaveCreative 2105087773750

    



     Llevaban 72 horas sin verse. Definitivamente, buscarse el rostro el uno al otro a través de las redes sociales no se podía comparar a cuando sólo el aire los separaba. Halil prefería su reflejo en los ojos de ella antes que en la pantalla de su móvil y Sila sabía que en fotos no se distinguían los matices de los iris de Halil. Él daba vida a su piano cada noche. Notas de luz el día que la había tenido cerca; notas oscuras si las horas no las había protagonizado ella. Su productor le había vuelto a preguntar si estaba enamorado a lo que él había respondido con un gruñido. 

    Sila no se dormía sin escuchar "Kaybettim" y sin regañarse por hacerlo, porque la voz de él dolía y era bálsamo a la vez. La entristecía oírlo cantar por un amor perdido pero era en esa canción donde intuía al verdadero Halil. En el grupo de WhatsApp sus compañeros iba colgando fotos del rodaje y aquella noche una foto la acompañó a sus sueños. Él con jersey azul grisáceo de cuello alto y abrigo. Caracterizado como Yaman, sonriendo como Halil. 

    Serkan y Ayhan habían recibido una llamada de Nazmiye. Debían reducir costos hasta que la serie empezara a emitirse y entraran los ingresos por lo que debían grabar escenas de exteriores con Sila en el barco, en el hospital, en el bosque... y con Halil en la mansión. Los codirectores querían a sus protagonistas juntos el mayor tiempo posible por motivos que sólo ellos habían intuido (😍) pero la Yilmaz mandaba y ellos debían obedecer (cuando no hubiera más remedio). 

    Conversación de whatsapp:    

    Serkan: Mañana los quiero juntos en el set. Grabamos la bofetada, a Sila en la puerta, la sala de la caldera y la pelea en el despacho.

    Ayhan: Por mi no hay problema, compañero, pero sé que te propones algo 👿

    Serkan: Quiero comprobar si lo que vimos en el "primer encuentro" fue real o nos lo imaginamos. 

    Ayhan: ¿Y si fue real? 💕

    Serkan: Rezaremos a Allah para que la Yilmaz no se entere. De hecho, creo que ni Sila ni Halil son del todo conscientes. 

    

    Aquella mañana "los de la comisaría" no habían bajado aun a su lugar de rodaje. Para todos era muy cómodo (y económico) que el escenario de la comisaría estuviera en el sótano de la mansión Kirimli. Los directores se complacían de tener a todos sus actores en un mismo lugar de rodaje porque si cambiaban de opinión a la hora de grabar no tenían a la gente corriendo de un lado para otro. 

    Sila llegó como cada mañana a la carpa del café: buscándolo. No lo vio y pensó que volvería a pasar su cuarto día echándolo de menos. Eres tonta Sila, se dijo; pero de repente un vaso apareció ante ella con un humeante café y, al levantar la vista, se sorprendió al ver quién se lo ofrecía. 

    – Günaydin, Sıla – saludó Halil amable. 

    – Günaydin, Halil – respondió la actriz mirándolo temerosa a él y luego al café – no le habrás puesto sal ¿no? – se le escapó.

    Halil frunció el ceño:

    – No, pero si quieres pregunto si hay y te pones la que quieras aunque... ¿por qué diablos querrías ponerte sal?

    – Yo no quiero sal en el café lo preguntaba por... – y calló mirando el negro líquido. 

    – ¿Por? – quiso saber Halil inclinando la cabeza para buscar esos ojos que había extrañado durante demasiadas horas. 

    – Porque es obvio que te caigo mal – soltó finalmente Sila. 

    Si Sila creía que le caía mal debía ser mejor actor de lo que pensaba, se dijo Halil. No dejaba de ser algo gracioso que la mujer que le quitaba el sueño creyera que él no la soportaba. 

    – No me caes mal, es que me cuesta abrirme al principio con la gente que no conozco. Padezco de timidez crónica – explicó él. La excusa de su conocida timidez le serviría para enmascarar algún que otro momento tenso con ella. 

    – Halil! Sila! Acabad esos cafés y pasad a caracterización – les interrumpió la regidora. 

    Ambos mezclaron miradas con aroma a café y cuando acabaron se dirigieron a peluquería. 


    – Y entonces lo abofeteas – le dijo Ayhan a Sila. 

    – Dile también que ha de ser sólo una única toma, por favor – pidió Halil. 

    Sila lo miró entonces porque había aprendido que Halil tenía la costumbre de bromear sin sonreír. 

    – No es eso lo que tengo entendido Halil Bey – le dijo Sila a la vez que intentaba no distraerse con cómo le quedaba el jersey granate.  

    – Lo pone en la letra pequeña del guión "bofetada a Yaman, toma única" – respondió él frunciéndole el ceño a Sila, que aun vestida medio harapienta estaba preciosa. 

    – Pero quizás cierres los ojos antes de la bofetada por miedo y haya que repetir la toma – insistió Sila divirtiéndose con aquello. 

    – Tú procura pegarme sólo una vez y prometo hablar con Façá para que sea buena contigo en la escena de la caldera – contraatacó Halil. 

    – Yo también le he estado tirando pelotas estos días, no creas que sólo te hace caso a ti – dijo Sila levantando las cejas. 

    – ¿Hola? ¿Hola? Estamos esperando para rodar – dijo Ayhan interrumpiendo a sus protagonistas que parecían creer que estaban solos en vez de rodeados de gente. 

    Halil y Sila se colocaron en sus sitios correspondientes sintiéndose un poco idiotas y esperaron el "acción". Halil mandó un mensaje silencioso con la mirada a Sila y ella lo entendió tan bien que la bofetada y las miradas posteriores rezumaron odio y pasión a partes iguales. 

    – Halil, Sila estamos listos para recrear el incendio en la caldera y luego subimos a la discusión en el despacho ¿tamam? – anunció Serkan poniéndose junto a Ayhan tras el puesto de control. Repasaron la escena de la bofetada con Halil y Sila mirando por encima de sus hombros la misma pantalla que ellos. A los actores les pareció buena, a los directores les pareció sublime. 


    En el cuarto de la caldera una perra doberman estaba echada boca arriba mientras Halil y Sila le rascaban la barriga. Intentaban no tocarse pero ninguno renunciaba a rascar al simpático animal. Estaban arrodillados muy cerca uno del otro cuando Halil dijo bajito:

    – Si pudiera tendría un montón como ella.

    – A mí también me encantan. Tengo una bulldog francés que me tiene enamorada – explicó Sila mirando con cariño a Façá.  

    – ¿La de tu instagram? – preguntó Halil dándose luego una patada. Genial Halil, ahora sabrá que miras sus fotos. 

    – Sí, es una perra muy fotogénica – dijo Sila mirándolo sonriente. 

    A Halil le dio un vuelco el estómago. La tenía muy cerca, a ella y a su sonrisa. Y sus ojos verdes risueños lo miraban directamente. El maldito aroma a vanilimón también se burlaba rozándolo. 

    – ¿Cómo se llama? – preguntó Halil susurrando mirándole los labios. 

    – ¿Mi perra? – preguntó Sila en trance – Lilah... – fue decirlo y comprender su error. ¡Kahretsin!, maldijo Sila. Se levantó y disimuló yendo hacia la puerta rezando para que él no pensara demasiado en el nombre de su perra. 

    

    – Bien,  bien, no nos pasemos con el humo, Halil entras y después la coges en brazos. Cuidado al salir no le des a la pobre en la cabeza con la puerta – bromeó Serkan. 

    – Otra tortura que sumar a la lista... – rió Sila sentada en el suelo. 

    – No entendéis al pobre Yaman – negó Halil con la cabeza. 

    – ¿Preparados? ¡Acción! – gritó Serkan. 

    Halil se puso en la piel de Yaman y sólo abandonó su personaje durante un segundo. Porque un segundo fue lo que se permitió para sentirla en sus brazos y agradecer que ella tuviera los ojos cerrados. 

    Estaba en sus brazos y encima lo único que debía hacer era permanecer con los ojos cerrados, se dijo Sila agradeciendo al destino que la cruzó en su día con Nazmiye Yilmaz. 

    Halil la soltó con cuidado y fue hacia control para mirar la pantalla. Quería ver cómo había quedado la escena y de paso observarse a sí mismo. Lo volvía loco pensar que sus sentimientos pudieran quedar expuestos y que alguien dejara de ver a Yaman para ver a Halil. Demasiado tarde, los codirectores de Emanet ya lo habían descubierto. 

    

    Sila se sintió un poco abandonada cuando él la soltó tan rápido o, al menos, a ella le pareció rápido porque habría seguido colgada de sus brazos todo el día. Había pasado del cielo a la nada en dos segundos y para disimular volvió a acariciar a Façá. Oyó que ordenaban subir al despacho para la escena de... ¡oh, por Allah!, pensó Sila, el "empotramiento". No iba a ser el último pero iba a ser el primero y ahí sí que no podía tener los ojos cerrados. Al contrario, sus ojos estarían muy abiertos con un Yaman delante que la miraría con asco por su aspecto desastroso justo después de mirarla con deseo mal disimulado. 

    La escena pertenecía al capítulo 4 y era otra mezcla de pasiones. Halil y Sila estaban en el pasillo porque él debía "atraparla" justo ante la puerta de Yusuf, tapándole la boca y arrastrándola hasta el despacho. Ambos escucharon atentamente las indicaciones de Serkan y de Ayhan y esperaron el ok. 

    Después entraron todos al despacho y se colocaron en sus puestos. En la pantalla de los directores Yaman seguía con la mano en la boca de Seher y la agarraba por un brazo. Forcejeaban mientras ella lo miraba con una mezcla de horror y atracción fatal y él recorría su cara con sus furiosos y ardientes ojos. Y volvió a ocurrir...

    Estaban de nuevo terriblemente cerca y moviéndose como si en vez de alejarse lo que realmente quisieran hacer fuera fusionarse el uno con el otro. Halil interpretaba pero el deseo que sentía era cada vez más difícil de contener y nadie gritaba "corten". Debía mirarla fascinado por su belleza, como si eso fuera algo difícil de hacer para él, y lo hizo a la perfección, porque Sila era lo más hermoso que habían contemplado sus negros ojos. Esa sinceridad fue captada por la cámara y meses más tarde la verían millones de espectadores. 

    Sila debía debatirse en sus brazos como Seher, sin dejar de mirarlo a los ojos. Volvió a distinguir los diferentes tonos en sus iris de hechicero y, en ese segundo en el que se permitía ser mujer y no actriz, volvió a enamorarse de ellos. Los ojos de mil miradas de Halil Ibrahim Ceyhan interpretaban odio, deseo y pasión pero Sila no vio actuación alguna durante un latido o o dos de su corazón. 

    No quería hacerse ilusiones de ningún tipo. Sabía que alguien como Halil, que además le sacaba 15 años, debía verla como poco más que una niña. Él podía estar con quien quisiera y no iba a perder el tiempo con una fan de 21 años. Pero... pero había momentos breves, fugaces, efímeros, en los que le parecía verlo de verdad. El tímido compositor celoso de su vida privada. Y durante esos instantes esquivos era como si él la dejara entrar en su mundo, compartiendo con ella un secreto que sólo les pertenecía a los dos. 

(HOLA. SOY ISA 😜. GRACIAS POR LLEGAR HASTA AQUÍ CONMIGO MIS ESTRELLITAS DEL NORTE. SI ME LLEGA LA VIDA PARA ESCRIBIR EN SABADO Y DOMINGO SERÁ PARA SEGUIR LA NOVELA BARCELONA-ESTAMBUL (QUE GANAS DE ACABARLA YA😩) , ASÍ QUE HALIL Y SILA NO VAN A RODAR EN FIN DE SEMANA. SI OS PARECE BIEN EL LUNES VUELVEN AL SET DE EMANET ¿TAMAM? OS SEVIYORUM UN MONTÓN. GRACIAS SIEMPRE POR ESTAR AHÍ)

    

    

    

    

    


    

    

        

16 comentarios:

  1. Tienen bien merecido un descanso y tú también. 🥰😘

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  2. Eres genial! Nosotras también te Seviyorum a raudales! Un abrazo

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  3. Ay ablacim... Es que entre semana no puedo dedicar tiempo a la novela y la novela necesita mucho mimo...
    Gracias de verdad, siempre.

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  4. Interesante y muy intenso, solo como sabes transmitir... Esperaré al lunes impaciente, solo porque ya me tarda otro capitulo de Estambul, pero solo por eso, Tamam? 😘😘😘🤗

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  5. I love your book and I look forward to many more!

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  6. Por lo que has vuelto a hacer hoy y lo que llevas haciendo desde enero.. merecidísimo descanso. Solo agradecer poner por escrito y tan bien escrito lo que todas soñamos.... eres genial!!! Y que toque sublime lo del perrete de Sila. Jajjaa genia!!!

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  7. Gracias a ti,por compartir. Tú eres la escritora y tú decides cuándo subes los capítulos.
    Menudos pillos los directores, haber por cuánto tiempo se guardan su pequeño secreto. Cómo siempre gracias😘

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  8. Jajaja qué emocionante , te está quedando supremamente genial que mundo paralelo perfecto.jajaj totalmente fan de todas las parejas de los relatos ������

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  9. Amo esta historia y me sospecho que se parece mucho a la real! ♥️♥️♥️

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  10. De verdad que te admiro, que capacidad dé deslindarte de una historia a otra y encima lucirte con todas. Brindemos por eso abla, a tu salud 🥰😍❤️🇻🇪🏹🍾🥂

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  11. Gracias a ti siempre ,es un placer leer tus relatos 🥰🥰😘😘

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  12. Sufriré mucho mucho el fin de semana pero está bien,a terminar esa novela porque ya me urge leerla con una botana sin sufrir la espera de próximos capítulos....un beso y mil gracias por lo que haces ISA!!!!💐💐💐

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  13. Bueno ISA sabes que soy fans de todo lo que escribes ,me encanta ,yaman y seher ,Estambul y ya me atrapaste con Sila y Halil x dios tu descansa pero no nos abandones jaja .. y si quieres ir cerrando Estambul creo que estás ya a mitad de camino gracias x mil 😜😘😜

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  14. Me encanta la historia...ganas d más y lo dl nombre dl perro muy bueno ������

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  15. Tamam, 😀😀😀como hoy ya es lunes...

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