El día antes Halil y Sila se habían despedido en la puerta de la productora de forma un tanto precipitada. Halil se fue hacia su mercedes y Sila hacia la parada de los taxis. Cuando Halil se dio cuenta de que podía haberse ofrecido a llevarla ella ya estaba subiéndose a uno de los coches amarillos que surcaban sin parar Estambul.
Ambos pasaron el día siendo muy conscientes de que caminarían sobre arenas movedizas los meses siguientes. Ser profesionales y a la vez ignorar la obvia atracción hacia tu compañero de trabajo no iba a ser fácil para ninguno de los dos.
Aquella mañana de forma automática Sila miró su móvil buscando un nombre en concreto entre los mensajes recibidos. Nada. A unos kilómetros de distancia Halil hacía lo mismo mientras se tomaba un café en la cocina de su casa. ¿Por qué debería haberme mandado un mensaje?, se preguntó Halil mirando enfadado la pantalla y luego enfadándose consigo mismo. Está bien, es guapa, supéralo, se dijo. Luego salió de casa para ir a conocer a Berat pero haciendo primero una parada en su camino.
Sila llegó a casa de Berat con una bolsa que contenía un regalo para su pequeño compañero. Llamó al timbre y enseguida la acompañaron a la sala donde un hermoso niño de 5 años hacía un puzzle, con él. Él, con gafas de sol en la cabeza apartando de su frente su espeso pelo negro. Él, con una camiseta blanca que dejaba sus bíceps a la vista y que insinuaba sus pectorales. Él, concentrado haciendo un puzzle infantil. Vaya – pensó Sila acalorada – siempre llego la última.
La madre de Berat los presentó y el flechazo fue instantáneo. Aquel pequeño actor de divertidos rizos se la metió en el bolsillo al instante, igual que había hecho con su "Halil Abi" hacía unos momentos. Sila y Halil sólo se inclinaron la cabeza a manera de saludo e intentaron prestar toda su atención al pequeño "legado". A Berat le encantaron los libros de colorear que Sila le regaló y el encuentro se alargó de forma espontánea.
– Parece que os conozca de siempre – comentó Meral contenta de que su hijo fuera a actuar con Halil y Sila.
– Por cierto, ¿dónde está tu otro hijo? creo que hace de Yaman de pequeño – preguntó Halil a Meral.
– ¿Mesut? Sigue de vacaciones, como aun falta para que le toque rodar... pero aquí viene Feyza, la pequeña de la casa. La veréis bastante por el set.
Feyza entró en el salón como si la actriz fuera ella. Fijó su objetivo en el hombre de camiseta blanca y fue directa hacia él. Con voz de trapo le pidió "aupa" y Halil la tomó en brazos dedicándole una sonrisa que hizo dar volteretas al corazón de Sila. Menos mal que el personaje de Yaman a penas sonríe, agradeció mentalmente Sila. Que gran parte de los primeros capítulos sus personajes se odiaran sería de una gran ayuda, pensó equivocadamente la actriz.
– Tengo ganas de empezar a rodar, de ver la mansión y de conocer al resto de compañeros – dijo Berat contento. Le había dado la mano hacía rato a Sila y así seguía. Ella continuaba bajo el hechizo del niño y no dejaba de acariciar sus rizos y sonreírle sintiéndose tan entusiasmada como él.
Halil sujetaba a su nueva fan sobre sus rodillas pero no podía evitar que sus ojos negros buscaran continuamente los labios sonrientes de Sila. Que gran parte de los primeros capítulos ella no sonriera sería de una gran ayuda, pensó equivocadamente el actor.
Cuando llegó la hora de irse, Halil y Sila se despidieron de la familia Ozkan hasta el lunes siguiente. Antes de salir, Berat los tomó de la mano a ambos y les agradeció los regalos. Miró a Halil, miró a Sila y luego su sonrisa se hizo aun más grande (nuestro cupido).
Tras cruzar el jardín de los Ozkan sin saber qué decirse se pararon en la puerta y hablaron al mismo tiempo:
– Si quieres te llevo – dijeron ambos. Se quedaron mirando el uno al otro sin ganas de despedirse porque el lunes les pareció de repente muy lejano.
– He venido en mi coche – habló Sila rompiendo el intenso silencio.
– Sí, yo también – dijo Halil con voz ronca –hasta el lunes, supongo.
– Hasta el lunes – murmuró Sila.
Tras intentar desanudar sus miradas durante varios segundos, consiguieron darse la vuelta finalmente para ir cada uno hacia su coche. En menos de 48 horas la aventura Emanet daría comienzo.

Pero qué grande eres. Has descrito la foto del detrás de las cámaras... Si no les ha pasado eso en verdad esta gente no está viviendo la vida que deberían vivir.... No defraudas....👏👏👏👏👏
ResponderEliminarOhhhh, no me dejes así! Sigue contando. Lütfen. 😘
ResponderEliminarOjalá Halil y Sila os lean los relatos de verdad, no teneis nada que envidiar a las escritoras de renombre
ResponderEliminarEste me ha durado muy poco y ya quiero más🙈!!!! ADICTA mil💐
ResponderEliminarAdoramos los Lunes, qué comienze la aventura Emanet. Deseando. Gracias😘
ResponderEliminarGracias gracias 💞 gracias
ResponderEliminarAsi fue seguro ♥️♥️♥️🔥🔥🔥
ResponderEliminarDa igual que fuese así o no, en el mundo paralelo que estás creando para nosotras podemos sentir todo lo que nos estás contando! No es algo maravilloso? 💜💜💜
ResponderEliminarEs estupendo.
ResponderEliminar❤️❤️❤️❤️❤️me gusta la historia!!!
ResponderEliminarGracias, pero siguela porque ya me has engachado 😀😀😀😀