Halil salió del baño acabando de ponerse el pijama negro para rodar la escena de la pesadilla. Se sorprendió al ver a Sila sentada en el sofá porque con ella le tocaba grabar luego en la cocina. Oyó que Ayhan le explicaba la mejor manera para grabar escenas con poca luz y vio cómo ella atendía muy interesada. A los dos les gustaba mirar cómo quedaban las escenas desde las pantallas de los directores y Sila siempre hacía muchas preguntas sobre encuadres e iluminaciones. Era actriz pero los entresijos de la dirección también le llamaban la atención por lo que no le extrañaba que con los años acabara dirigiendo. Halil se sintió inexplicablemente tímido al pensar que ella fuera a estar tras la cámara en la escena de la pesadilla. Una cosa era interpretar con ella y otra interpretar para ella. Parecía una estupidez pero notó nervios en el estómago ante la idea.
Sila tomaba apuntes mentales, como siempre que los técnicos le explicaban los trucos de dirección o realización, pero salió él del baño con su pijama negro y perdió el hilo de lo que Ayhan le estaba explicando. La parte de arriba del maldito pijama marcaba sus fuertes pectorales y la parte de abajo quedaba tan suelta que se la imaginaba colgando tentadoramente de sus caderas. Seguro que la cinturilla del pantalón del demonio llegaba justo bajo su ombligo... Sila volvió la vista rápidamente a Ayhan mostrándose aun más interesada.
– Bien, apagad luces. Halil métete en la cama y Piril ponle sudor – ordenó Ayhan.
Sila se quedó tras Ayhan supuestamente para seguir aprendiendo pero ver a Halil sufrir su pesadilla entre sábanas negras le dio ganas de ir a meterse con él en la cama y consolarlo. Sila notó subirle el rubor en cuanto la imagen de ellos dos bajo esas sábanas apareció en su mente. Tragó y se alejó de Ayhan con disimulo. Halil interpretó el despertar de la pesadilla de Yaman y quedó sentado en la cama cuando se oyó el "corten", luego se levantó para ir a ver cómo había quedado la toma. Sila pasó por su lado acalorada y él la siguió con la vista mientras abandonaba la habitación.
Momentos después, la actriz estaba en la cocina viendo el trasiego de tramoyistas y técnicos de sonido con los micros "de peluche" arriba y abajo. Debía esperar a que los demás bajaran grabando a Yaman con su pistola en busca de un posible intruso. Sila se puso nerviosa porque de nuevo tendría a Halil muy cerca, encañonándola con una pistola eso sí, pero su cercanía era más peligrosa que una pistola.
Horas antes, parecía que él quería hablar con ella en la terraza. Sabía que Halil y Serkan habían estado hablando en el jardín y eso la inquietaba un poco. ¿Iría bien el rodaje?¿habría algún problema?, se preocupó. Quizás le quería comentar algún tema relacionado con las grabaciones. Si volvía a querer hablar con ella trataría de olvidar sus sentimientos y escucharlo. Debía seguir luchando por que su tonto corazón no saltara con su voz, con su olor, con su presencia y conseguir tratarlo como a un compañero más.
Se situó en el lugar indicado y notó como él se acercaba. Luego su mano la aferró, la giró y con su cuerpo la arrinconó contra la pared. Se miraron unos segundos en silencio antes de que él tuviera que decir su frase. En la escena ambos habían mostrarse sorprendidos y Halil y Sila lo bordaron, porque a los dos les sorprendía siempre la fuerza de sus emociones cuando sus cuerpos estaban tan cerca.
Sólo tres frases y la escena acabó.
– Bien, dijo Ayhan. Halil y Sila, mañana vamos directos a exteriores. Que uno de los dos pase a por el coche y luego a buscar al otro y nos vemos en el peaje de la E-80, así no perdemos tiempo que dicen que mañana por la tarde llueve. Si llueve grabamos la escena de Seher con fiebre en casa de Arif Baba. Ya veremos el orden de grabación.
Ayhan acabó de hablar y salió de la cocina dejando a Sila y Halil rumiando la información.
– Yo puedo venir a por el coche y pasar a por ti, si te parece bien – susurró Halil buscándole la mirada.
– Tamam – respondió ella tímida mirándolo aun entre penumbras. Alguien había olvidado volver a encender las luces de la cocina, por lo que sólo las sombras fueron testigo de sus miradas de deseo mal disimulado.
Aquella noche Sila por poco saltó de la cama al ver quién le mandaba un mensaje.
Halil Bey: Hola. No sé dónde vives. ¿Me pasas tu dirección?
Sila pensó tardar diez minutos en contestarle para que él no fuera a pensar que su mensaje era tan importante. Sólo llegó hasta veinte contando en voz alta.
Sila: Hola. Calle Papatyalar (margaritas), 8.
Halil Bey: No me lo puedo creer. 😏
Sila: Pues vivo aquí. ¿Crees que quiero mandarte a otra dirección? 😡
Halil Bey: Tú no te has leído el guión de Emanet entero ¿verdad?
Sila: Hace meses. Luego volví al principio y ahora lo leo y trato de ir sólo un poco por delante de las grabaciones. ¿Cuál es el misterio?
Halil Bey: Las flores favoritas de Seher son las margaritas y el número 8 es el infinito en vertical. En la luna de miel, la cama está llena de margaritas, en la boda todo son margaritas y Yaman talla en madera un infinito que luego le regala a ella.
Sila: No comparto el gusto en flores con mi personaje.
Halil Bey: Lo sé.
¿Lo sabes? preguntó en voz alta Sila mirando la pantalla de su móvil.
Sila: ¿?
Halil Bey: Te gusta el olor del jazmín y prefieres las plantas a las flores cortadas.
Sila: Instagram es un pozo de información...
Halil sonrió sabiéndose pillado pero no le importó.
Halil Bey: Iyi geceler, Sila.
Sila: Iyi geceler, Halil Bey.
Él frunció el ceño al ver aquella "formalidad" pero quiso pensar que era una broma y que no pensaba llamarlo así ni, mucho menos, lo tendría grabado en su móvil con ese nombre.
Sila se maldijo cuando a la mañana siguiente apenas desayunó y se le escapó que su compañero la pasaba a buscar temprano y aun no estaba lista. Su madre la siguió al cuarto de baño donde ella estaba acabando de maquillarse.
- Un momento, ¿me estás diciendo que Halil Ibrahim Ceyhan va a pasar a buscarte?
- No...
- Sí, lo has dicho. Tu compañero es él... no puedes estar hablando del "ojos tristes".
- Anne, ¿a quién llamas "ojos tristes"? - preguntó Sila mirando a su madre a través del espejo.
- Al que hace de tu hermano de leche.
Sila se rió de la ocurrencia de su madre sin saber que otra persona también había apodado a Derya con el mismo mote.
Se abrió la puerta y apareció Anil con los gemelos.
- Anil, adivina quién viene a buscar a tu hermana, ¡Halil Ibrahim Ceyhan!
- ¿Y no está desmayada en el suelo de la emoción?- preguntó su hermana mayor.
- No, pero no ha desayunado y se está pintando como una puerta - dijo la madre yendo hacia la cocina - voy a preparar un tupper para cuando llegue.
- Anne, ni se te ocurra salir a recibirlo. En cuanto me haga una llamada perdida me iré corriendo así que no vais a tener ocasión de avergonzarme. Ninguna de las dos- dijo Sila amenazando a su hermana mayor con la brocha del colorete.
- ¿No puedo echar un vistazo a mi cuñado?- preguntó Anil haciendo un puchero.
- Abla... por favor... ¡anne! no prepares nada. Además estoy enfadada con él y no se merece probar ni tus pisis ni tu borek.
- ¿Estás enfadada con mi yerno?- preguntó su madre metiendo los tuppers en una bolsa.
- Anne, abla... dejad de llamarlo yerno y cuñado. Ya no tengo 14 años- pidió Sila guardando el maquillaje.
- Pero sigues enamorada de él como cuando los tenías...- dijo su madre- y eres preciosa e inteligente así que Halil seguramente se enamoró de ti la primera vez que te vio.
- Amor de madre...- dijo Anil.
¡Ding dong!
- Debe ser él- aplaudió Anil yendo a abrir la puerta.
- ¡Quieta ahí!- gritó Sila haciendo frenar a su hermana - seguro que él me haría una perdida para que bajara...
Biip Biip, sonó el móvil de Sila.
Halil Bey: Günaydin, estoy en la puerta.
Sila: En la puerta de MI MADRE.
- Es él...- gimió Sila tapándose la cara con las manos.
- ¿Qué hago? ¿Le abro o lo dejas esperando?- preguntó Anil con la mano en el pomo de la puerta.
- Abre la puerta, Anil- dijo la madre de Sila saliendo de la cocina.
En cuanto la hermana mayor de Sila abrió la puerta tanto ella como su madre entendieron el enamoramiento de Sila. Era muy alto, pensó Anil, con las gafas de sol se retiraba el pelo de la frente y su barba negra apenas ocultaba una mandíbula muy marcada y muy masculina. Por Allah bendito, su hermana pequeña tenía buen gusto, de eso no cabía duda.
- Merhaba Halil pasa por favor - dijo la madre de Sila- perdona que te tutee pero en esta casa es como si te conociéramos.
Halil recordó entonces que la hermana de Sila ponía su música en el coche por lo que miró a la mujer que le había abierto la puerta y le sonrió encantado. Luego miró a Sila y la vio con el ceño fruncido.
- Seguro que ya sabes que mi hija es fan tuya desde adolescente - explicó la madre de Sila.
- Eso me han dicho - dijo Halil ruborizado volviendo a sonreír a Anil.
Sila vio el desastre acercándose a ella rápidamente por lo que apresuró la despedida:
- Bueno, tenemos que irnos. Mamá, gracias por el desayuno, nos vemos en la cena. Anil, despídeme de mis enanos- dijo Sila cogiendo su bolso y su americana y yendo hacia Halil.
- Te dejas los tuppers, hija- dijo su madre acercándose pero dándole la bolsa a Halil - espero que te gusten los pisis y el borek de queso.
- ¿Hay alguien a quién no le gusten? Y más si son caseros, gracias- dijo Halil tomando la bolsa con otra tímida sonrisa.
- ¡Oh! Si te gusta la comida casera ven a cenar cuando quieras, esta noche por ejemplo, estaremos todos- lo invitó la señora.
Halil vio el rictus en los hermosos labios de Sila, entendió que ella no lo había perdonado y, no sin un poco de tristeza, respondió :
- No creo que sea posible pero le agradezco la invitación.
Habían abierto ya la puerta y estaban por salir de casa de los padres de Sila, cuando el desastre llegó disfrazado de dos adorables gemelos.
- Teyzeeeeeeee - gritaron los dos pequeños salvajes irrumpiendo en el salón.
- Salgamos de aquí ¡hemen! (ya) - pidió Sila tirando del brazo de Halil.
- ¡Es tu novio!- exclamaron sus sobrinos mirando hacia arriba y sonriendo a Halil, que se había detenido al oír a los niños.
Halil sonrió a los pequeños y luego buscó los ojos verdes de Sila con mirada burlona.
Aquellos demonios se le habían abrazado a las piernas y no la dejaban huir. Sila pidió ayuda con la mirada a su hermana.
- Vamos enanos, dejad a vuestra tía que tiene trabajo. Esta noche la veis en la cena - trató de rescatarla su hermana.
- ¿Eres su novio? Tiene tu foto en su habitación así que debes ser su novio el cantante. Cuando nos lleva en su coche te oímos cantar tooooodo el rato ¿Te llamas Halil? Mi papá se ríe mucho con tu nombre porque a Lilah le puso tu nombre al revés...
😱

En vez de un Yusuf, dos 🤣🤣🤣
ResponderEliminarI love this so much! I look forward to many more chapters!
ResponderEliminarSentí pena ajena con sila jajaja hay quedó todo su orgullo jajajaja la cacho en la mentira ��
ResponderEliminarJajajajajajajajaja niños al fin jajajaja 💐💐💐💐me tienes como Naz a tus pies jajaja
ResponderEliminarPobre Sila,descubierta por completo. Haber cómo sale de esta...Gracias😘
ResponderEliminarQué bueno!! Vamos a ver cómo sale de esta Sila🤔🤔🥰🥰
ResponderEliminarGenial ! No dudo que así fue ♥️♥️♥️
ResponderEliminarMe muero de la vergüenza con ella...🙈solidaridad femenina bravo!!! Fresco, divertido y emocionante 🥰🥰😘
ResponderEliminarJajajjajaja.. que bueno!!! Hay me imagino a Halil vergonzoso y ruborizado y se me estruja el corazón. Que bueno.
ResponderEliminarJajajaja, los niños nunca mientes. A ver como reaccionan estos dos.
ResponderEliminarUn besin
Jajajajajajaa es su destino, ser delatada por todos los niños de su vida 🤣🤣
ResponderEliminarEncantador, encantador, encantador, encantador y encantador este capítulo...... Ufffff Sila Ufffff. 🥰😘😘
ResponderEliminarSigo con interés la historia. Muy bien escrita. Espero más.
ResponderEliminarPobre sila la hecharon de cabezo los sobrinos, querrá que se la trae la tierra.
ResponderEliminar😍 Adorables!!! Hoy más que nunca 💜💜💜
ResponderEliminarJajajajajajaja ya amo a esos gemelos, son los mejores 🥰😍❤️🇻🇪🏹
ResponderEliminar😄😄😄😄me encanta, que fresca!!!
ResponderEliminarMe troncho... pobre Sila 😂😂😂😂
ResponderEliminarPor Dios!! Que vergüenza
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