miércoles, 10 de marzo de 2021

El camino.

         Seher entró en la habitación del hospital como cada día: deseando y al mismo tiempo temiendo sus ojos negros, lo que no esperaba para nada era encontrar la habitación vacía. La cama estaba hecha y no había nada que recordara que Yaman Kirimli había estado allí varias semanas. El miedo aceleró su corazón y salió corriendo a buscar al doctor. “Su marido pidió el alta voluntaria esta mañana temprano, Sra Kirimli” le dijo el doctor Aslan mirándola apenado. Ella quedó tan pálida ante la noticia que aceptó inconsciente acompañarlo a tomar una tila. Seher agradecía la incipiente amistad con el doctor porque no le sobraban amigos precisamente y él era alguien que sabía escuchar. 

Cuando abandonó el hospital como una autómata lo primero que hizo fue llamar a Cenger:

- ¿Está ahí? - preguntó suspirando. 

- Hayir, señora Seher. Se ha marchado durante un tiempo. 

- ¿Ha dejado algún mensaje para mí? - preguntó sabiendo la respuesta. 

- Hayir, señora Seher. 

        Seher volvió a su camino como le había recomendado su madre. Iba a trabajar, pasaba a buscar a Yusuf por el colegio, quedaba con Kiraz, Neslihan y, en alguna ocasión, aceptaba tomar un té con el doctor Aslan. Un día tras otro, paso a paso iba haciendo su camino. De vez en cuando flaqueaba y preguntaba a su madre si había llegado carta para ella pero la respuesta siempre era la misma: Hayir. 

        Las noches seguían siendo de él. Hubo sueños sobre futuros imposibles donde ellos dos volvían a estar juntos y eran felices viendo correr a Yusuf por el jardín. En algunos incluso aparecía una niña. Una hija. Con el pelo y el ceño de su padre y los ojos y la sonrisa de su madre. Aquellos sueños dolían por imposibles

        Había otros sueños. Sueños en los que se hallaban desnudos bajo las sábanas amándose por todas las veces que no habían podido amarse. Yaman la cubría con su fuerte cuerpo y ella renacía entre sus brazos. Besos soñados largos y húmedos. Bocados frágiles y dulces. Caricias que dejaban huella en el cuerpo del otro como marcas tatuadas de amor. Palabras eternas susurradas y rugidas desde el corazón. Suspiros cantados bajito al oído del otro. Luchas contra reloj por alcanzar el éxtasis y miradas cómplices compartiendo el placer alcanzado unidos. Aquellos sueños dolían por perdidos

        Aquella mañana Mamá Nadire sí tenía un sobre para ella. Un sobre con unos documentos. Unos documentos con unas palabras. Unas palabras que acababan con el matrimonio entre Yaman Kirimli y Seher Kirimli. Seher los leyó, los firmó y los envió a la dirección indicada. Luego fue a secarse las lágrimas para que Yusuf no la viera llorar al llegar del colegio pero descubrió asombrada que sus ojos estaban secos. Era como si sus últimas lágrimas hubieran sido la tinta con la que había firmado aquellas hojas. 

        A miles de kilómetros un hombre practicaba tiro con arco de noche. Su cuerpo totalmente recuperado, armado de fuertes músculos, lanzaba cada flecha con calmada precisión. Por primera vez en toda su vida se sentía en paz consigo mismo y cada vez más con su pasado. La terapia a base de abrir heridas para poder sanarlas funcionaba y el alma ya no le pesaba en el pecho. Volver a Estambul sería su prueba de fuego. Yaman Kirimli estaba preparado para estar de nuevo bajo el mismo cielo que ella. 

        Yaman había aceptado a regañadientes salir a cenar con Nedim pero era consciente de que en algún momento debía reincorporarse a la vida de Estambul. Llevaba camisa blanca retando al destino y casi había sonreído al ponérsela. Más tarde, entró en el restaurante y buscó a su amigo con la mirada, luego se encaminó a su mesa al localizarlo pero en medio de un pasillo una mujer se cruzó con él. Lo primero que lo golpeó fue su aroma a vainilla y casi temió mirarla a la cara. Bajó la vista al mismo tiempo que ella elevaba la suya y se vieron. Era como si fuera por primera vez. Sus ojos se recorrían volviendo a aprender los rasgos del otro. Sus respiraciones se aceleraron al mismo tiempo pero sólo pudieron hacer eso. Mirarse e intentar seguir respirando. 

        ¿Siempre había sido así de impresionante? - pensó Seher sin cansarse de mirarlo. 

        ¿Cómo he podido sobrevivir sin ella? - pensó Yaman mientras sus ojos viajaban de sus preciosos ojos verdes a sus tentadores labios. 

        - Seher estamos aquí - se oyó una voz masculina llamándola y rompiendo el silencioso y apasionado reencuentro. Yaman, arrancando la mirada del rostro amado,  dio un paso a la derecha, ella a la izquierda. Volvieron a quedar uno frente al otro. Volvieron a mirarse y a anhelarse. 

        - Seher... - volvía a llamar la voz. 

        Seher dio un paso a la derecha al mismo tiempo que él a su izquierda y la situación los hizo esbozarse una tímida sonrisa. Yaman finalmente retrocedió cediéndole el paso y ella pasó a su lado temblando. Por un segundo quedaron a un suspiro de distancia y ambos se llenaron de ese segundo y de ese suspiro. Luego cada uno fue a la mesa donde eran esperados. 

        El restaurante estaba lleno de gente, conversaciones, risas y ruido pero dos personas sólo estaban pendientes la una de la otra. Cruzaron tantas miradas furtivas como preguntas silenciosas para responderse uno en los ojos del otro. Seguían comunicándose así. Dos caminos habían vuelto a coincidir... 

        

    


14 comentarios:

  1. Exelente me encanta este reencuentro y que calma yaman no grito o mató a nadie vamos x el futuro muchas gracias Isa genial

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  2. Cada día te superas. Eres adictiva y siempre nos dejas con ganas de más. Gracias Isa.

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  3. Qué pasada Isa! Me ha encantado. Voy a volver a leerlo. Con ganas de cómo continúa ❤️

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  4. Jajajaj valla que estoy traumada esperaba gritos y miradas asesinas de Yaman al hombre ....uffff cada día quiero más tremenda ISA tremenda 💐💐💐

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  5. Ohh este nuevo guión me gusta más con diferencia besitos Laura

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  6. Eres como la brisa después de ver la realidad de Emanet, me encanta abla.

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  7. Buffff, me encanta abla.... Eres muy buena

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  8. Madre mia! Que gusto leerte, esta version si nos enamora, sufrimos, pero poquito y nos llena se amor.. ya sabes, esperando la continuacion..Lu

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  9. Vaya relato! Wow está excelente! Adelante Isa......sabes cómo llegar directo al corazón y a las fibras de la sensualidad corporal! Felicitaciones abla!❤❤❤❤

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  10. Vaya relato! Wow está excelente! Adelante Isa......sabes cómo llegar directo al corazón y a las fibras de la sensualidad corporal! Felicitaciones abla!❤❤❤❤

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  11. Me encanta.❤️❤️❤️❤️❤️❤️

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  12. Como me gusta leerte!! Gracias guapa por darnos luz en estos momentos oscuros!!!

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  13. Precioso reencuentro!! Voy a por el siguiente, gracias!!!

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