sábado, 13 de marzo de 2021

Algún bache.

     El teléfono de Yaman sonaba en su escritorio al lado de la foto de su boda. Salió de la ducha secándose el pelo y se acercó a descolgar la llamada del número desconocido, posando los ojos en el precioso rostro de su ex mujer. 

    - Estoy en el hospital con Yusuf. Me dicen que puede ser apendicitis. He creído que debía avisarte - le dijo Seher con voz triste.  

    - Voy para allá. Gracias por llamar - contestó Yaman. 

    Yaman se arregló y salió para el hospital más asustado de lo que querría reconocer. Nada más llegar a urgencias encontró a Seher y a Mama Nadire hablando con el doctor Aslan. Se acercó a ellos y saludó preguntando por su sobrino.

    - Acaban de hacerle una ecografía y ahora saldrán a informarnos - le comunicó Aslan. 

    - Gracias, doctor - contestó Yaman. 

    Se alejó del grupo y se apoyó en la pared cruzando los brazos impotente. Evitaba mirarla pero una de las veces en las que sus ojos no le obedecieron se cruzaron con los verdes de ella. Los tenía enrojecidos y él tuvo que apretar los puños para no acercarse y envolverla en sus brazos para consolarla. El buen doctor le dijo algo al oido posando su mano en el brazo de ella y luego se dirigió a una puerta al fondo del pasillo. 

    Yaman se concentró en respirar y en repetirse como un mantra "acéptalo", "acéptalo", "acéptalo"... y sí, lo aceptaba, pero dolía como mil cuchillos en su pecho. Acabó bajando la mirada al suelo. 

    - Yaman, hijo, ¿cómo estás? - le preguntó Mamá Nadire. 

    - Bien, bien, trabajando mucho. ¿Y usted? - correspondió él. 

    Hablaba con la buena mujer pero la sentía a ella. Se había sentado y se cogía nerviosa el colgante con la foto de Yusuf. Quería acercarse, quería decirle que Yusuf estaría bien, quería que ella se refugiara en sus brazos y prometerle que los protegería porque ahora ya sabía como hacerlo pero se siguió apoyado en la pared respondiendo a Mamá Nadire, aunque con el corazón pendiente de su ex mujer. 

    Aslan volvió y se sentó donde Yaman deseaba hacerlo. Miró al tío de Yusuf para incluirlo en la conversación y explicó muy tranquilamente que Yusuf había entrado en quirófano pero que estuvieran tranquilos porque, efectivamente, era apendicitis y todo estaba controlado. Seher cerró los ojos porque por muy controlado que estuviera todo era su niño y no podía evitar preocuparse. Aslan le pasó el brazo por los hombros y le susurró algo al oido. 

    Yaman apartó la mirada y dio varios pasos hacia la puerta del fondo del pasillo. Quería estar un poco más cerca de su sobrino y bastante más lejos de su mujer y de quien parecía tener el derecho ahora a consolarla. El pecho le había ardido al ver aquel brazo posarse en sus delicados hombros y había tenido que apartarse para no dejar desbordar el dolor por su negra mirada. "Acéptalo"...

    Pasados unos minutos Aslan volvió a desaparecer y Seher se acercó a la máquina de café. Seleccionó café solo pero cuando se dio cuenta tenía uno en la mano y otro en preparación... dos cafés. Lo buscó con la mirada y lo halló donde había estado desde que había llegado. Apoyado en la pared como una oscura estatua. Iba vestido completamente de negro. El jersey de cuello alto siempre lo hacía parecer más implacable pero la verdad era que, desde que había vuelto de su retiro, su mirada jamás había sido airada. No la miraba. Podría haberse deshecho del segundo café y él no se habría dado cuenta pero aquel hombre tiraba de ella como si un hilo indestructible los uniera y se tensara para acercarlos. 

    Yaman levantó los negros ojos cuando la delicada mano de Seher apareció ante ellos con un café tan negro como su alma. Sus preciosos ojos seguían enrojecidos pero más tranquilos y él se perdió en ellos unos instantes. Era la mujer más hermosa de la Tierra y había sido suya durante los días más felices de su vida. El destino se había burlado de él haciéndole vivir el amor más puro para luego recordarle que él no era digno de vivir esa dicha. Los Dioses lo pusieron a prueba y él falló miserablemente perdiéndola a ella y casi perdiendo la vida. Y ella estaba tan por encima de él que incluso descendía para ofrecerle un café. Como aquel día...

    Levantó la mano para tomar el vaso de plástico y tuvo mucho cuidado en que sus dedos no se rozaran. No lo soportaría. 

    - Sagol - agradeció. 

    - De nada - respondió ella dándose la vuelta y volviendo a su asiento. 

    Yaman se dio cuenta de que Mama Nadire tampoco estaba por allí y pensó que el doctor la habría llevado a casa. Dio un sorbo al café y la miró por encima del vaso espiando su aura. Su verde mirada lo descubrió pero no pudo esquivarla. Esas miradas debían ser atesoradas porque su valía estaba precisamente en lo fugaces que eran. 

    "Te amo y te amaré siempre" le dijo besándola con la mirada. 

    "Me dueles demasiado" recitaron asustados sus verdes iris. 

    "Lo sé y lo lamentaré hasta el día que me muera, amor" declararon los ojos de Yaman bajando luego la mirada al abismo negro de su café.



    - ¿Los padres de Yusuf Kirimli? - preguntó un médico saliendo por la puerta del fondo. 

    Seher se levantó y se acercó rápidamente seguida de Yaman.

    - Somos nosotros ¿cómo está mi niño? - preguntó Seher. 

    - Ha salido todo muy bien. Despertará en breve, ahora lo pasarán a la habitación y podrán estar con él. 

    - Gracias doctor - dijo Yaman.     

    - Gracias, gracias - dijo Seher y se giró a mirar a Yaman sonriendo. 

    Yaman le devolvió la sonrisa y le fue de un latido no abrazarla para compartir el momento con ella. Seher se tomó las manos nerviosa y, de repente, sin saber a dónde mirar. Yaman dio un paso hacia atrás para volver a su pared. 

    No tardó en aparecer un camillero con Yusuf y pudieron entrar con él a la habitación asignada. Se colocaron ambos a cada lado de la cama sentados en sendas sillas y cada uno con una mano del pequeño entre las suyas. Pasaban los minutos, se miraban, se esquivaban, se volvían a mirar, miraban al niño, regresaban sus ojos a los del otro...

    - Teyze... amca... - murmuró somnoliento Yusuf. 

    - Estamos aquí, pequeño fuego - susurró Yaman bajito. 

    - Cariño... - dijo Seher besando su pequeña mano. 

    - Los dos... conmigo... juntos... - dijo el pequeño mirándolos a uno y al otro y moviendo sus pequeñas manos hasta unir las de ellos entre las suyas pequeñitas. 

    Yaman buscó su mirada pidiendo perdón. Seher le devolvió la suya expectante. No apartaron las manos a pesar de que Yusuf había vuelto a cerrar los ojos y los de ellos se negaron a separarse. Yaman movió apenas el pulgar en una caricia como aleteo de mariposa. Seher notó aquel breve roce en todo su cuerpo. Caricias menos breves y menos inocentes poblaron su mente y enrojeció sin poder evitarlo. Sus labios se abrieron para aspirar y temblaron. El corazón de Yaman tembló también, de anhelo y amor. Repitió la caricia y ella no apartó la mano. Yaman miró su suculenta boca y la besó en la distancia. Seher se mordió el labio inferior como si hubiera recibido el beso y quisiera marcarlo. Volvían a morirse el uno por el otro y Seher apretó brevemente sus dedos en los de él. Yaman intentaba respirar pero aquella mujer le robaba el aliento. Cruzaba sus dedos con los de ella y estaba a punto de decir su nombre por primera vez cuando alguien dio dos golpecitos y en la puerta y la abrió. 

    - Seher, te he traído una bolsa con lo que Mamá Nadire ha preparado - anunció Aslan. 

    Para cuando el doctor acabó de hablar Yaman y Seher ya habían dejado de tocarse, de "besarse" y trataban de calmar sus respiraciones. 

    - Supongo que querrás quedarte esta noche con Yusuf, yo ya me voy y si me necesitas... si necesitas algo, por favor, dímelo. Yo vendré mañana a verlo. Buenas noches. Doctor, buenas noches y gracias -   

     Yaman salió por la puerta después de soltar todas aquellas palabras pronunciadas sin mirarla, con el pecho latiéndole a mil por hora, dejando al doctor sonriendo y a Seher derretida de deseo por él. 

    Cruzó la puerta del hospital y agradeció el fresco aire estambulense llenándole los pulmones. "Ella no había apartado la mano, ella había aceptado su caricia" se repitió en su mente y en su corazón. Miró al cielo y vio brillar la estrella del norte. Y si...

    

    

    

14 comentarios:

  1. Y si!!!!! Me matas mujer me matas estoy en modo adicta a tus relatos solo vivo esperando el otro....😘😘😘👏👏😍😍💐💐INCREIBLE corramos a Nazmiye y te ponemos a ti...

    ResponderEliminar
  2. Qué bonito..pero espero qué ese alma negra, no vuelva. Muchas gracias 😘

    ResponderEliminar
  3. Hasta el doctor sabe cuando tiene que llegar jajjajajajajaja, que buena eres Isa...

    ResponderEliminar
  4. Mientras entre ellos permanezca intacto ese hilo indestructible a pesar de los baches y turbulencias, siempre habrá un rebrote de esperanza. Te quiero abla, eres muy grande 😘❤

    ResponderEliminar
  5. Y si...??? No me seas Naz y termina lo que empiezas... que manía con calentar lo que no se va a comer 🤣
    Gracias abla!!! 😘😘😘😘

    ResponderEliminar
  6. Qué te digo? . Que eres muy buena? Qué me ha encantado? Ya no sé qué decir pero abla, esas palabras así solo pueden salir de ahí dentro. Que estoy como Diana... soy una adicta; estoy esperando el otro con ansiedad, que se me hace corto. Gracias Isa por crear este rincón de sueños, sensaciones y emociones. ❤️,

    ResponderEliminar
  7. Ya me devolviste la ilusión, gracias, siga así. Me gusta el final😏

    ResponderEliminar
  8. Uffff... con lo que necesitamos un reconciliación y vos que nos dejas así ��������
    Grax Isa, voy a estar esperando la continuación ��

    ResponderEliminar
  9. Gracias Isa,gracias mil pq ahora mi corazón late tranquilo....solo quien ha pasado por lo que está pasando Seher sabe lo duro que es ser matratada y humillada sin razón....tus relatos son geniales y estoy seguro que siempre te lo dicen...pero este lo supera pq al fin el amor pudo más que el odio....me quedo esperando con ansias el próximo...y si...😘

    ResponderEliminar
  10. Y si.. umm... tal vez tenga redencion? Veremos como tu cabecita nos lleva al cielo..

    ResponderEliminar
  11. Y si.... Me encanta!!! Nos dejas con la miel en los labios!!!!

    ResponderEliminar
  12. Guauuu guauuuuu ese amor cuando dejara de lastimar su corazón ..... hay yaman cada día te amo más gracias ISA ....un gusto leer contigo besos Ana de Argentina

    ResponderEliminar

Gracias por comentar. A la izquierda podéis darle a SEGUIR al blog. Gracias, siempre.

Emily y Harry Potter

  ¡Estrellita! ¿Qué relación guarda La elección de Emily con Harry Potter? Hay dos guiños en mi novela a Harry Potter y su creadora #jkrowli...