Este relato es para alguien que me ha pedido que vaya más allá. Que no me asuste. Alguien que no para de animarme cada día. Una "abla" encontrada donde menos esperaba. Este es para ti, "Nona".
Seher entraba y salía de la cocina para llevar platos a la mesa. Yaman tenía una reunión y ella estaba ayudando a Adalet con el catering pero cada vez que salía para poner otro plato o llevar café él no paraba de mirarla como si quisiera comérsela. ¡Si seguía así le iba a tirar el humus de berenjenas por la cabeza! Sabía que la ponía nerviosa si la miraba de aquella manera habiendo más gente y el muy descarado seguía haciéndolo.
Salió a llevar otro plato y lo miró ceñuda avisándolo así de que parara o habría consecuencias. Yaman Kirimli no le hizo ni caso y cuando ella se detuvo a su lado para servir, notó su mano grande y caliente en su trasero; todo eso sin dejar de hablar a sus clientes ni por un momento. Iba a matarlo. Luego ya encontraría la manera de explicarle a Yussuf por qué su tía había asesinado a su tío. Ella dio un respingo sin mirarlo y juró venganza. Volvió a la cocina y puso música para relajarse mientras preparaba los postres. Estaba acabando de colocar el kéfir y la miel en una bandeja cuando lo sintió tras ella. Notó su aliento cerca de la oreja y sus pezones se endurecieron al instante. Seher suspiró, se apartó y lo miró advirtiéndole cuchara en mano:
- Esta noche. En tu habitación. Pero como vuelvas a acercarte a mi o a mirarme así, sí exactamente como me estás mirando ahora, con gente por enmedio, te enveneno a base de comino Yaman Kirimli.
- Te echo de menos - dijo él.
- Yeteeeeer! (Bastaaaaa) - suplicó ella alejándose y escudándose tras la isla de la cocina.
- ¿Qué música es esta? - decidió ser bueno y cambiar de tema.
- "Olmaz Olmaz" de Halil. Me encanta. Y él es tan guapo y sexy... - lo vio acercarse como un león - o sea... eso dice Neslihan. Vale, vale - puso las dos manos frente a ella para pararlo - no es nada guapo. Ni siquiera canta bien. No me gusta nada. ¿Y ahora por qué te ofendes?
- Debería despedir a Neslihan, primero te presta libros de relatos escandalosos y ahora te recomienda cantantes guapos y sexys...
- ¿Qué haces? - le reprendió al verlo comerse algo - ¡No cojas nada de las bandejas! y ¡Deja los NABOS!
Yaman iba a girarse para salir de la cocina pero primero le dedicó una de esas miradas por las que ella lo reñía, la miró de arriba a bajo a conciencia y luego se giró finalmente abandonando la cocina. Seher se acercó al fregadero para echarse agua en la cara y el cuello. Por Allah, ese hombre la calentaba hasta lo indecible pero ya sabía como vengarse de él. Una dulce venganza gracias al libro de relatos de Neslihan...
Yaman quería matarla. La muy bruja lo había estado esquivando todo el día. Neslihan había aparecido para acabar de servir el catering por lo que Seher no volvió a aparecer por el comedor. Luego la había buscado en su habitación, en la de Yussuf, en el jardín... hasta que Cenger lo vio un poco desesperado (qué humillante) y le dijo que Seher había ido con Yussuf a casa de mamá Nadire y que luego iba a visitar a Kiraz. Había cogido el móvil como 20 veces para llamarla y como 20 veces había vuelto a guardarlo. ¿Qué le pasaba? se preguntó Yaman. Ella podía salir a donde quisiera. No tenía por qué esperar a que él acabara la reunión y poder salir los 3 juntos. Estaba enfadado y ,sí, se sentía abandonado por la mujer que amaba.
La hora de la cena pasó y ellos no habían llegado. Harika! (Genial!) Yaman se paseaba como una pantera salvaje por su despacho cuando oyó que Seher y Yussuf entraban en la habitación de su sobrino. No quería que ella pensara que la había estado esperando como un desesperado así que fue a sentarse a su escritorio y a esperar que ella entrara. "Iba a entrar ¿no? No sería capaz de irse a su habitación tan tranquila sin decirle nada ¿no?¿NO?" Cogió rápido un documento cualquiera en cuanto vio girar la maneta de la puerta. De reojo la vio bajar las escaleras y meterse en su habitación sin decirle nada. Yaman levantó la mirada del documento y se giró hacia la puerta de su habitación expectante. No se lo podía creer cuando oyó correr el agua de la ducha. Se levantó de golpe y se dirigió hacia el baño de su habitación. Seher estaba enjabonando su cuerpo tan tranquila mientras él no apartaba la ardiente mirada de la mujer tras la mampara. Era una diosa y él su más ferviente siervo. Cuando ella lo miró desafiante con sus bellos ojos verdes, Yaman empezó a desnudarse. Ella se acariciaba con el jabón sin apartar la vista y él casi se arranca la camisa. Cuando estuvo desnudo y ya totalmente excitado entró a la ducha con ella. La miró con el ceño fruncido porque por mucho que la amara y por mucho que la deseara, la había echado de menos y quiso decírselo así.
- Te lo merecías Yaman Kirimli - contestó ella a su ceño.
- Castígame como quieras pero no con tu ausencia, ¡asla! - pidió él.
Seher se acercó a su león maravilloso y pasó los brazos por sus fuertes hombros para abrazarlo. Él abarcó su estrecha cintura llena de jabón y ambos se fundieron en un beso de puro amor. Puro amor que derivó en puro fuego. Como siempre. Horas alejados el uno del otro eran una tortura. Sólo juntos paraban el tiempo y éste se volvía infinito. Yaman usó su lengua para acariciar sus labios, rozar sus comisuras y entrar en su boca sediento. Seher correspondía besando, lamiendo, mordiendo a su hombre para llevarlo al éxtasis. Yaman tocaba su vientre suave. Subía las manos hasta sus pechos perfectos y amasaba buscando excitarla más y más. Tomaba sus pezones entre el pulgar y el índice para rotarlos y arrancar jadeos de placer a Seher. Mientras se besaban con los labios abiertos para ir tomando aire. Seher palpaba sus músculos insaciable. Su pecho, su espalda, de vuelta a su abdomen duro y más abajo hasta abarcar su miembro y acariciarlo en toda su longitud. Yaman abrió los ojos sin dejar de besarla para advertirla de que jugaba con fuego pero Seher sabía lo que hacía y lo que quería hacer. Lo siguió acariciando desde la punta hasta la base arrancando rugidos que se perdían entre los labios de los dos. Yaman ahora le clavaba los dedos en la cintura del placer que sentía. Por Allah que no sabía si podría controlar aquello. Siempre había controlado su fiera interior. Su lado oscuro. Sobre todo con ella, sobre todo cuando le hacía el amor pero si Seher seguía masturbándolo no sabía si la dañaría. Entonces la oyó "Confía en mí, como yo siempre he confiado en ti". Yaman suspiró hondo y la vio arrodillarse ante él. Apoyó las manos en la pared de la ducha y se entregó a ella para que hiciera lo que quisiera con él. Las manos de Seher bajaron por sus fuertes piernas y subieron por detrás hasta abarcar los glúteos masculinos. Luego lo tomó con una mano para acariciarlo arriba y abajo. Seher levantó la vista para mirarlo a la cara. Vio lo hermoso que era, así con sus negros ojos cerrados, y por fin aceptando tanto como daba. Dispuesto a dejar que ella lo amara así. Y lo quiso más. Decidida llevó sus labios a la punta de su miembro y empezó a lamer mientras su mano no dejaba de masajear su dura virilidad. Oírlo rugir de esa manera controlada la llenaba de amor y de excitación. Pero quería verlo rendido así que se introdujo su glande en la boca para succionar y jugar con su lengua en su parte más sensible. Los rugidos aumentaban de volumen. Bien. Yaman se entregaba más. Seher siguió acariciando más fuerte, más rápido y su boca seguía chupando y succionando para darle todo el placer posible. Yaman estaba a punto de derramarse en la boca de Seher pero cogió aire y bajó apoyado en la pared hasta sentarse ante ella. La miró a los ojos emocionado y agradecido por su amor pero quería acabar con ella y la tomó en brazos para montarla sobre su miembro. Seher se deslizó en él hasta sentirlo en lo más hondo de su cuerpo. Lo abrazó y lo besó como loca y él le devolvió todos los besos mientras la tomaba por la cintura para dirigirla mientras lo montaba. Frenéticos buscaban el éxtasis moviéndose uno contra el otro cada vez más rápido, más hondo, más intenso. Seher movía sus caderas para encontrarlo, para abarcarlo, para darle todo. Yaman la sujetaba, la acercaba, la alejaba. Se besaban y la cópula los mantenía mútuamente en trance. Aceleraron hasta que los jadeos de ella y los rugidos de él se confundieron con el agua cayendo y finalmente, después de un último embiste, Seher se corrió gritando y notando como Yaman acababa dentro de ella abrazándola más fuerte. Yaman levantó su brazo para apagar el agua y volver a abrazarla. Cuando sus respiraciones casi volvían a la normalidad, él la tomó por la barbilla para atrapar su verde mirada con la suya. Ella sonreía satisfecha y lo acarició en sus mejillas a su vez.
- Creo que debería afeitarme la barba - dijo Yaman.
- Hazlo y esta vez el tiro te lo pegaré yo, Yaman Kirimli - lo amenazó ella.
- Quizás un peinado nuevo, como el de esos actores de las telenovelas que tanto os gustan a Neslihan y a ti... - sugirió él.
- Hayir (no) - decretó Seher negando con la cabeza.
- Podría mirar de parecerme a ese cantante que tanto te gusta... - volvió a insistir él.
- Y yo podría dejar que Zuhal te sirviera el café cada mañana... - propuso Seher.
- Eres una mujer cruel - contestó Yaman frunciéndole el ceño.
- Cruel y con frío - tiritó Seher.
Yaman se levantó y la levantó a ella para envolverla en un albornoz con capucha. Él se ató una toalla a la cintura y la tomó de la mano para guiarla a su cama de sábanas negras. Yaman le quitó el albornoz mirando de secar su precioso pelo todo lo que pudo. Cogió la parte de arriba de su pijama y se la puso a Seher dándole un rápido beso, luego él se quitó la toalla y preguntó inocentemente:
- ¿Dormimos?
👏👏👏gracias isa
ResponderEliminarMaravilloso, y tu lo sabes!
ResponderEliminarMaravilloso 💐
ResponderEliminarMe encanta cada ves más atraviesa cada ves más intenso felicitaciones
ResponderEliminarMe encanta
ResponderEliminarMe ha encantado Isa. Eres única describiendo esas escenas. Materializas todo nuestros deseos y se acelera el pum,pum de nuestro corazón. Tus relatos me hacen vibrar
ResponderEliminarMUCHISIMAS GRACIAS🥰
Ésto sube de nivel y sabes qué nos encanta. Maravilloso.😘
ResponderEliminarExcelente !
ResponderEliminarI was so beautiful!
ResponderEliminarWow !!! Sin palabras.
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