Era curioso el dolor dulce que sentía en el pecho al extrañarla, pensaba Halil mientras esperaba a que le dieran el alta a su padre. Su mente viajó al momento, aquella mañana en el aeropuerto, cuando le había dicho que la amaba. Ella había abierto de par en par sus maravillosos ojos verdes y lo había mirado asombrada, cosa que lo sorprendía porque ¿cómo no iba a amarla? ¿cómo podía sorprenderla que él ya no pudiera respirar sin su amor?
El no había querido hacer que ella perdiera su vuelo por lo que, después del "te quiero" y de distraerse unos segundos en su rostro de ángel, se había dado la vuelta para abandonar el aeropuerto. Entendía que Sila necesitara alejarse y pasar tiempo con su familia en Izmir. Sería paciente, la esperaría, toda la vida si hacía falta. Ahora le tocaba a él demostrarle su amor vestido de paciencia y generosidad. No había sitio ni para miedos, ni para dudas, ni para celos.
Se abrió la puerta de la habitación de su padre y Huda salió llevando del brazo a su progenitor. Halil dio un paso para ayudarlos, pero su padre levantó la mano rechazando su ayuda, lo que lo hizo girar e ir hacia la puerta del hospital. Apretó los dientes y respiró hondo pidiéndose paciencia a sí mismo para tratar con Hazar Ceyhan.
Una vez en la casa de su niñez, Huda y Halil volvieron a insistirle a su padre en que fuera con ellos a Estambul, que allí estaría mejor atendido y no estaría solo. Hazar Ceyhan negó tercamente ponerle las cosas fáciles a sus hijos, mostrando su cara de perro cuando vio que Huda tomaba su bolsa de viaje para volver a su casa y que era Halil quien pretendía quedarse unos días con él.
La madre de Sila no dejaba de analizar la cara de su hija desde que había llegado. Según ella, todo estaba bien con Halil, su padre se había recuperado pronto (como todos los turcos😏) e, incluso, había estado con Huda y más familia de Halil, así pues ¿por qué su hija tenía cara de que le hubieran roto el corazón?, se preguntaba.
– A ver, futura mejor actriz de Turquía, de mi vida y de mi corazón, ven a sentarte a mi lado – ordenó a su hija.
– Anne, déjame respirar, quiero ir a ver a mis abuelos... – trató de librarse Sila del interrogatorio en ciernes.
– A ti te pasa algo y tiene que ver con Halil. Eres buena actriz, pero yo soy tu madre y el detector de problemas de hijas más potente que existe – insistió su madre, consiguiendo que Sila, no sólo se sentara, si no que también se recostara en su pecho.
– No es Halil, mamá. Esta mañana, justo antes de subirme al avión me ha dicho que me quiere...
– ¡¡¡Allah, allah!!! ¿Y no has gritado como una loca, has corrido a sus brazos, te ha levantado por los aires y le has respondido que tú también? – preguntó gritando su madre buscándole la mirada.
– Mamá... no me extraña haber salido actriz con lo peliculera que eres tú – le sonrió tristemente Sila para añadir – la verdad es que nos hemos mirado, luego él se ha dado la vuelta y yo he embarcado.
– Para ser actor, remata fatal las escenas de amor, hija – murmuró la señora. Luego siguió – entonces ¿dónde está el problema?
– Hay familiares de Halil... bastante tradicionales... – Sila guardó silencio al recordar las hirientes palabras de Hazar Ceyhan.
– Entiendo. ¿Y Halil no ha dado la cara por ti? – se extrañó su madre.
– Él quería enfrentarlos, mamá. He sido yo la que ha decidido apartarse para no causar un conflicto – dijo Sila, arrebujándose más en su madre como cuando era pequeña, y ocultando quien era el familiar en cuestión.
– Y ¿vais a aguantar estar separados hasta volver al rodaje o Halil vendrá a buscarte? – quiso saber su madre.
– No lo sé, anne. Yo ahora sólo quiero estar con papá, contigo y con los abuelos. Necesito estar con las personas que más me quieren y menos me juzgan. Qué suerte que jamás os hayáis avergonzado de mí, mamá – dijo Sila sin saber que estaba despertando a la leona que habitaba dentro de su madre.
Halil sobrevivió a duras penas a aquel día y sólo lo mantuvo cuerdo el saber que por la noche hablaría con Sila. Una vez acabada la tensa cena, saltándose de mutuo acuerdo la sobremesa, y con padre e hijo encerrados cada uno en su habitación, Halil se sentó en su cama y apoyó la espalda en el cabecero. Tomó su teléfono, ignoró una llamada perdida de Nihan, y buscó el nombre más importante de su lista de contactos.
– Hola cariño – dijo en tono grave, en cuanto oyó su dulce voz – ¿Todo bien en Izmir? ¿Tus padres y tus abuelos?
– Hola, sí, todos bien. ¿Vosotros ya estáis en casa? – preguntó ella, sujetando por las riendas todo el anhelo que sentía.
– Evet – dijo escueto.
– Entiendo pero...
– Sí, ya sé, "ten paciencia", pero decididamente no soy tan benévolo como tú – suspiró Halil, pasándose una mano tras el tenso cuello.
– Pero te has quedado con él... – respondió cariñosa Sila.
– En contra de mi voluntad – masculló él.
– No lo creo – comentó ella.
– Lo que yo desearía es estar contigo ahora y poder repetirte que te quiero, sin tener que ver cómo te alejas. Debería haber esperado un momento más adecuado para decírtelo... – se lamentó Halil.
– No sé si existe eso de "momento más adecuado", Halil – dijo Sila.
– Seguro que sí, hasta el témpano de Yaman lo hará mejor – aseguró Halil.
– ¿Y en qué capítulo le dice a Seher que la ama? – preguntó Sila curiosa.
– En el (...)
– ¿Halil? Se te ha ido la voz, debo haber sido yo, las escaleras de esta casa son como el triángulo de las Bermudas.
– Pues no se te ocurra desaparecer, Sila Turkoglu.
– No. No voy a desaparecer, Halil – Sila respiró hondo y añadió – sin embargo... me vendrán bien estos días aquí con mi familia.
A Sila le había faltado decir "separados" pero a Halil no le hizo falta escuchar la maldita palabra.
– Entiendo – y realmente Halil lo entendía, aunque dolía como ácido en el corazón.
– Halil... lo que has dicho antes del momento adecuado... – titubeó Sila.
– ¿Evet? – preguntó Halil apoyando la cabeza en el cabecero y cerrando los ojos.
– Te quiero – musitó ella.
Ya no dijeron nada más. Los dos oyeron el suspiro del otro, luego colgaron para dormirse y poder estar juntos en el mundo de los sueños.
Y así fueron pasando los días, Halil cuidando y batallando con su padre y estudiando el guión. Sila pasando todo el tiempo que podía con sus abuelos y leyendo el libreto de Emanet. Por las noches, se llamaban enamorándose de sus voces, se confesaban a ciegas sus sentimientos y, aprovechando la oscuridad, se deseaban con palabras demasiado calientes... (🔥)
Llegado septiembre, y habiendo Halil convencido a su padre de tener una asistenta y una enfermera, pudo volver a Estambul. Sila regresó con sus padres el domingo, día 6 de septiembre, con el tiempo justo de deshacer maletas y prepararse para volver al rodaje y a ver a Halil de nuevo. La noche del domingo, Halil preguntó a Sila si pasaba a buscarla para ir juntos al rodaje, pero ella iría más tarde, pues debía acompañar a su madre a un chequeo a primera hora. Quedaron en la carpa del café...
Sila cruzó la verja de la mansión y se dirigió a la carpa viviendo el dejavú de aquél primer día de rodaje. El dejavú continuó cuando lo vio a él de espaldas y, sonriendo, pidió un café. Halil sabía que ella estaba tras él, su perfume la había delatado y su propio cuerpo la había sentido. Cogió un vaso y se giró para ofrecerle el café a la mujer de su vida. Ella tomó el vaso, tras acariciar sus fuertes dedos con los suyos, y ver reflejada su propia emoción en los ojos negros de Halil.
– Günaydin, Sila.
– Günaydin, Halil.
– Bien, buenos días a todos. Ayhan y yo esperamos que hayáis descansado mucho estos días, porque a partir de hoy el ritmo de grabación va a ser frenético. La buena noticia de hoy es que sólo grabaremos hasta medio día, ya que luego nos espera un buffet en Karamel como antesala al estreno de la serie. No hace falta decir que los productores pasarán lista así que intentad acudir tanto al buffet como a "la premiere" ¿tamam? Sila, Halil, Gulderen y Melih, vosotros cuatro ni tratéis de huir – amenazó Serkan.
– Halil, Sila y Berat nos quedamos en el jardín delantero que luego apretará el calor. Vamos con la escena del picnic y luego entramos al set – anunció Ayhan.
Halil se acercó a Sila antes de que ella fuera hacia caracterización, a ponerse la horrorosa falda de tonos rojos con la camisa verde oliva, y le susurró al oído:
– Me muero por estar contigo a solas, y no sólo nos toca una escena de aguantar tenerte pegada a mí, si no que luego debemos seguir rodeados de gente. Dime qué hago para controlar las ganas de besarte.
Sila notó su cálido aliento en el cuello y cerró los ojos pidiendo ayuda mentalmente para resistirse a él. Le respondió con la respiración acelerada.
– ¿Y yo qué hago? Te han puesto la maldita camiseta negra ajustada y sólo tengo ganas de quitártela.
– Va a ser un día muy largo, cariño – se lamentó Halil.
– Después del estreno.. – prometió Sila.
– Después del estreno... – juró Halil.
Minutos más tarde, tras el grito de "acción", Berat y Sila interpretaron estar de picnic. La escena siguió con la llegada de Halil para unirse a la merienda y acabó con la temida escena de la lección de tiro con arco. Los espectadores debían entender que, a pesar de los miedos, las dudas y las desconfianzas, Yaman y Seher empezaban a desearse aunque se retaran verbalmente como enemigos. Se deseaban a pesar de ellos mismos... Los actores que los interpretaban también tuvieron que insinuar roces y mirarse con deseo contenido. Halil logró recordar sus frases, aun teniendo a Sila a un latido de distancia, y tocándola una y otra vez para ponerla en posición de tirar con arco. Sila luchaba por no echarse hacia atrás, apoyar la espalda en el pecho de Halil y girar la cara buscando que la besara.
https://eroturkish.blogspot.com/2021/03/sonar-juntos-capitulos-39-y-40-para.html (RELATO "SOÑAR JUNTOS". BASADO EN LOS CAPÍTULOS 39 Y 40) 😍
Una vez finalizada la que sería una de las escenas más vistas en las redes, Serkan se llevó a los actores principales a la primera planta de la mansión. Melih y los demás se repartieron entre el escenario de la comisaría, la casa del comisario y los exteriores donde debían grabar un enfrentamiento entre Gulderen y Gözde (Begun).
En la habitación de Yusuf, Berat interpretaba su insistencia en que se hicieran un foto los tres juntos, por lo que Halil y Sila volvieron a estar tentadoramente cerca al grabar la escena de los selfies.
– Bien, en este punto de la historia ya sabemos que Yaman y Seher se desean... – explicaba Serkan.
– No lo sabes tú bien – murmuró Halil disimuladamente al oído de Sila, haciendo que ella tuviera que disimular una sonrisa.
– Halil, ¿decías algo? – le preguntó su director.
– Decía que sí, que se desean – le dio la razón el actor.
– Se nota, se nota – murmuró Serkan a su pantalla.
– Serkan, ¿decías algo? – preguntó Halil.
– Off, meteros en la cama ya...
– ¡¿Neeeee?! – gritaron Sila y Halil al mismo tiempo.
– Toca la escena en la que os quedáis dormidos con Yusuf – les explicó pacientemente a sus dos actores – ¡Berat! ponte en medio de la cama y haz eso que te parece tan divertido.
– ¡Hacerme el dormido! – gritó el niño.
– Aynen öyle (exactamente) – rió el director mientras, tras él, Sila y Halil se recuperaban del susto.
Cuando Serkan dio por acabado el rodaje del día, varios coches salieron del set en dirección al edificio de la productora Karamel. Sila y Halil tuvieron que ir por separado, al haber llegado por la mañana cada uno con su coche, llevando a varios miembros del equipo. Aparcaron uno al lado del otro, pero tampoco pudieron buscar estar a solas porque Gulay (Iqbal) se tomó del brazo de Sila para hablar con ella. Halil las siguió suspirando y vio que en la puerta ya los esperaban más compañeros.
Cruzando el vestíbulo del edificio, se entraba en una amplia sala polivalente. En aquella ocasión, a la derecha habían preparado mesas altas, dónde se serviría el buffet, y a la izquierda hileras de sillas simulaban las butacas de un pequeño cine, pantalla gigante incluida. Antes de entrar, Sila miró hacia atrás y vio a Halil levantar las cejas y inclinar la cabeza hacia unas escaleras cercanas a los ascensores. Volvió a mirar hacia delante y nada más entrar le dijo a Gulay
– Oh, me he dejado algo en el coche, ahora mismo vuelvo.
– Claro Silacim, yo voy entrando – respondió la presentadora.
Sila caminó de nuevo hacia la entrada, saludando a todos los compañeros que se encontraba, y en una interpretación magistral giró hacia los ascensores como si ese fuera su destino desde un principio. Iba a matar a Halil, pensó. Primero lo besaría locamente y luego lo mataría, se dijo. En la puerta del ascensor, recibió un mensaje.
HALIL BEY: Bájate en el segundo piso y ve a las escaleras.
SILA: Te voy a matar, se me va a salir el corazón del pecho. Estás loco.
HALIL BEY: Evet, desde la segunda vez que te vi.
A Sila nunca le había parecido más lento un ascensor pero finalmente se abrieron las puertas en el segundo piso. Salió y caminó hacia las escaleras mirando a todos lados, como si fuera a cometer un crimen. Antes de llegar, una puerta se abrió y su cómplice la agarró del brazo tirando de ella hacia adentro. La pequeña bombilla colgante a penas iluminaba el cuartito pero le bastó para identificar al hombre más guapo y sexy del mundo. Halil la abrazó fuertemente contra su duro cuerpo y buscó el hueco de su cuello para inspirar, como si le hubiera faltado el aire desde días atrás.
– ¡Kahretsin! (maldita sea), qué ganas tenía de hacer esto – rugió bajito, regando el cuello de Sila de sus horas añorándola.
Sila subió sus manos por el pecho de él, hasta llegar tras su fuerte cuello y acariciar su pelo negro libre de fijador.
– Yo también te he echado de menos.
– Yo esperaré a esta noche para demostrarte cuánto, pero no aguantaba más sin poder hacer esto.
Sila abrió los labios para recibir el beso ardiente y desesperado de Halil. El abrazo se hizo más intenso y sus bocas se buscaron una y otra vez tratando de recuperar los besos perdidos. Sus manos se acariciaban por encima de la ropa, prisioneras de saber que debían volver a la sala. Sila puso las palmas en las mejillas de él, rozando la suave barba, mientras lamía cariñosa su labio inferior y Halil la tomó por las caderas para hacerle saber que no estaba ayudando a calmarlo precisamente. La actriz suspiró frustrada al sentir tamaña erección y tener que parar.
– No ha funcionado. Se suponía que el beso nos iba a calmar hasta poder encontrarnos esta noche – dijo Halil después de saborearla una última vez.
– Al menos ha servido para encontrar nuestro "momento más adecuado"... – dijo Sila buscando su negra mirada.
Anudaron sus miradas y recordaron la conversación de aquella noche.
– Te quiero, Sila.
– Te quiero, Halil.

Gracias! Isa
ResponderEliminarUffff,uffff, madre de mi vida cardíaca me tienes 😳😳🥰🥰
ResponderEliminarSi algo así ha pasado de verdad lo deben de pasar camitas los pobres rodando, tan cerquita el uno del otro 😜
ResponderEliminarTremendo, brutal😉
ResponderEliminarUffff yo creí que su encuentro furtivo iba a terminar de otra manera 🔥,madre santísima creo que la temperatura subió a 40 en este momento,pero que cariñoso y varonil es nuestro Halil 👏👏👏💐💐y hoy te ortirgo el premio a escritora revelación 🏆🥇2020 y precedida de muchas más a las😊😊
ResponderEliminarLos amo fuerte ♥️♥️♥️
ResponderEliminarLindísimo capitulo, primeros te quiero, primera separación larga y primer reencuentro, precioso... Ahora voy a volver a leer Soñar juntos😜🥰🥰🥰
ResponderEliminar– ¿Y en qué capítulo le dice a Seher que la ama? – preguntó Sila curiosa.
ResponderEliminar– En el (...)
– ¿Halil? Se te ha ido la voz, debo haber sido yo, las escaleras de esta casa son como el triángulo de las Bermudas. Con esto mas'matao...
Pero como es posible hacer esto... Eres una genio. Me encanta, igual aún no te lo había dicho, o si,🤔 bravo!! Y gracias siempre.
Buenas noches Isa. Como siempre,,, sabiendo a poco. Tienes el arte de henebrar las letras para convertirlas en "oro". No sé si sabes, que con tus apreciados escritos tienes una hermosa herramienta capaz de cambiar el mundo interior del lector. Felicidades, harika!!!
ResponderEliminarCon cariño Luisa, 🤗🌷🔥💫😘
Off off off que calor!! El reencuentro va ser apoteosico.. gracias por esta pasion.. estamos frustadas sino!!
ResponderEliminarQue hermoso que se amén 💞💞
ResponderEliminarFuerte fuerte amo este relato,💖💖💖🥰
ResponderEliminarCada capítulo supera el anterior. Feliz de poder disfrutar de esta Historia. ¡Felicitaciones!!!!!!💞🇻🇪🇨🇴🌹Neyda
ResponderEliminarSúper lindo y que noche de fuego nos espera. Gracias por poder disfrutar de esta bella Historia. El comentario anterior no me dejó subirlo🤷Neyda🇻🇪🇨🇴💞
ResponderEliminarHalil es más rápido que Yaman... Tendremos Sen Seni Seviyorum en la primera temporada??? Menos mal que están tus líneas para traernos todo lo que queremos ver. Preciosa continuación!!!
ResponderEliminarQue tiernos son😍😍😍
ResponderEliminarQue hermoso momento más adecuado 😍❤️❤️ Tomaré un calmante para el siguiente capítulo 🤣🤣
ResponderEliminarQue hermoso momento más adecuado 😍❤️❤️ Tomaré un calmante para el siguiente capítulo 🤣🤣
ResponderEliminar“ A un latido de distancia “ que bonito. Yo también los quiero 🥰😍❤️🇻🇪🏹
ResponderEliminarAnda que no sabes tu bien cuando poner los (...)🙄es justo los que nos interesa😏
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