viernes, 7 de mayo de 2021

SilHal. (Capítulo 17) Registro SaveCreative 2105087773750


   

  Sila despertó sintiéndose deliciosamente arrullada. Un fuerte brazo la sujetaba por la cintura y un amplio pecho le calentaba la espalda. Los dedos de pianista de él escribían en su vientre haciéndole cosquillas, y su boca y su barba empezaron a trazar besos tras su oreja erizándole toda la piel. Sonrió en medio de un escalofrío y susurró:

    - Günaydin...

    - Shhh, sigue durmiendo, no quiero despertar - lo oyó pedir con voz grave. 

    - Tamam. ¿Explicarás tú a Serkan por qué no hemos ido hoy a trabajar? – preguntó ella evitando reírse. 

    - Offf – se lamentó Halil apretándola más contra su cuerpo. 

    Halil decidió robar un poco más de tiempo a la mañana, que se colaba por la ventana, y empezó a esparcir besos por los hombros de Sila. Luego los fue repartiendo por su columna hasta acabar bajo las sábanas y sorprenderla con un mordisco en la cadera. Sila se despertó completamente para memorizar los labios de Halil en su piel. La tatuaba a besos y ella se dejaba dibujar. El mordisco cariñoso la hizo girar en sus brazos y subirse a su cuerpo para placarlo contra la cama. Los ojos de ambos acordaron en silencio hacerse el amor, y las manos de Sila y Halil empezaron a viajar por el cuerpo del otro buscando crear música juntos. La melodía de suspiros, jadeos y gemidos pronto inundó la habitación hasta acabar con los nombres de los dos exhalados en medio del placer. 


    Mas tarde, en la cocina, Halil y Sila se sentaron a desayunar tras haber chocado varias veces yendo y viniendo de la nevera a la mesa. En cada choque intercambiaban un beso por lo que les tocó desayunar rápido para no llegar demasiado tarde al set. Ya habían inventado una excusa, tanto para el retraso como para el hecho de llegar juntos, así que se sintieron como cómplices que han planeado la coartada perfecta. Cuando volvieron a subir para vestirse el deseo volvió a llamar a la puerta. Halil sólo llevaba los pantalones y Sila sólo la camiseta negra de Halil por lo que se miraron con resignación y se vistieron rápido para no caer en la tentación. 


    Una hora después, llegaron al set principal. La carpa del café se había multiplicado por dos para albergar a los actores extras que participarían en el rodaje del día. 

    – ¿Qué tocaba hoy? – le preguntó Halil a Sila en voz baja mientras avanzaban por el camino. 

    – Diría que el cumpleaños de Yusuf, así que creo que tú te pasarás toda la mañana con traje y corbata y yo de la mansión al restaurante y vuelta a la mansión para ponerme en plan cenicienta. Me tomaron medidas pero no he visto el vestido aun – contestó ella también en tono bajo. 

    Berat los vio llegar y salió corriendo para recibirlos. Halil lo atrapó y lo cogió en brazos sonriendo. 

    – Günaydin, pequeñajo. ¿Por qué estás tan contento? – le preguntó el actor. 

    – Porque Ayhan me ha dicho que, después del rodaje, nos podemos comer toooooodo lo que han traído para la fiesta de cumpleaños, y la tarta del barco también. Y hoy mis hermanos no están, así que tendré más para mi – explicó emocionado Berat poniéndose las gafas de sol de Halil. 

    – No nos dejes a los demás sin comer – lo amenazó Sila alejándose hacia una de las carpas. 

    Halil la vio irse y entendió que empezaban los disimulos que él mismo había pedido. Su amor se volvía secreto al cruzar la verja y así debía ser, al menos hasta que él pudiera explicar sus sentimientos a una persona en concreto. Con Berat aun colgado de su cuello avanzó hacia la carpa donde Melih le hacía señas. Tomó el vaso de plástico que contenía el café y prestó atención a la conversación entre sus compañeros. Oguz (Nedim) y Osman (Selim) proponían quedar los chicos el día siguiente porque había derby entre el Fenerbahçe y el Galatasaray. La mujer de Oguz ya le había dicho que invitara a sus amigos, que ella pensaba desaparecer para ir de compras para el bebé que estaba en camino y que no tenía problema en quedar luego para cenar con amigas y alargar la noche. Melih (Ali), Tolga (Ziyah) y Ömer (Cenger) se apuntaron a la quedada y, al ver que Halil no contestaba, Tolga le preguntó: 

    – ¿Tú no vienes? 

    – Eh... – miró por un momento hacia donde Sila reía con Gülay (Iqbal) pero, ante las insistencias de sus compañeros, accedió – de acuerdo. En casa de Oguz, ¿no?.

    Tras quedar para el día siguiente, cada uno fue a caracterización para dar comienzo a los rodajes del día. 

    

    Sila atendía las indicaciones de Serkan cuando llegó Osman para las escenas del restaurante. Ella había bajado caminando desde la mansión porque quedaba cerca y le apetecía caminar y saludó a su amigo sin dejar de atender al director. Se metió en el papel de Seher para cocinar y mostrarse preocupada por si llegaba tarde al cumpleaños de Yusuf y luego vio las escenas en la pantalla de Serkan. Cuando el director dio todas las escenas por buenas y tocaba subir a la mansión, Osman se le acercó y le dijo:

    – Sila, Selen te llamará para veros mañana porque los chicos hemos quedado para ver el Derby en casa de Oguz (Nedim) y, cuando se lo he dicho, ha empezado a decir que entonces ella planearía una salida. Le he dicho que Aras (la mujer de Oguz) huiría de su casa para comprar cosas para el bebé y la ha llamado como un rayo. Ya la conociste el otro día, mi novia te organiza todo rápidamente. Creo que la mujer de Melih también irá así que ya sabes, si te apetece, se está planeando una salida de chicas. 

    – Eh... – empezó Sila sin saber cómo seguir – creo que ya tenía algún plan pero... esto... y... ¿quiénes vais a ver el fútbol? – preguntó tratando de no parecer demasiado interesada. 

    – Un montón, Ömer, Tolga, Melih, Oguz.. ¡ah! y Halil también se ha apuntado, pero creo que al final seremos más – sonrió Osman como buen futbolero emocionado. 

    Sila recibió en ese momento un mensaje de Selen explicando más o menos lo que Osman ya le había adelantado y respondió preguntando el lugar y la hora donde quedaban. Si Halil ya tenía planes para la tarde-noche del sábado, ella también quedaría. 

    Sila entró en la mansión como siempre esquivando cables y cajas y se encontró con que la regidora ya la estaba buscando. Le dijo que subiera a la habitación de Seher a ponerse el vestido, que iban mal de tiempo y que esperara allí. 

    – ¡Guau!, es más guapa en persona que por la pantalla, que ya es decir – oyó Halil que decía alguien detrás de él. 

    Halil dejó de hablar con Oguz, se giró y vio al actor, que debía poner celoso a Yaman, mirando hacia el vestíbulo con la boca abierta. Era un chico alto y moreno y pensó que se había quedado babeando al ver a alguien. Al reconocer a Gulderen bajar las escaleras hacia el set de la comisaría, entendió que el "extra" se había quedado prendado de su amiga modelo. Siguió hablando con su amigo Oguz hasta que apareció Serkan para dar órdenes. Halil se metió en la piel de un impaciente Yaman que no paraba de mirar hacia la puerta esperando que la tía de Yusuf apareciera. 

    Luego, Serkan repitió lo mismo que su regidora, que iban mal de tiempo, y pidió a Halil que fuera hacia el vestíbulo para grabar la bajada de Seher con el vestido de princesa. Al fin vería a Sila, pensó Halil. Desde que se habían separado al llegar al set aquella mañana, no habían tenido ni un minuto para verse y hablar, pues ella en seguida se había ido al restaurante y no la había visto volver. Aquel estaba siendo un día frenético de rodaje y acabarían todos extenuados. 

    Serkan gritó acción y alguien en la planta de arriba avisó a Hilal (Zuhal) para que bajara las escaleras con su vestido negro. Yaman parecía mirarla a ella pero alguien en lo alto de las escaleras había captado su atención de verdad. A Sila las mangas del vestido le parecían una atrocidad pero, como su tatuaje no podía ser mostrado, se mordió la lengua y siguió luchando con la dichosa tela inflada. Se le caían cada dos por tres y, aunque antes de bajar Hilal la había ayudado a fijarlas con la ayuda del sostén, no tenía muy claro que a media bajada de las escaleras las malditas no volvieran a resbalarse. Hilal salió para grabar su escena y luego la regidora le sopló a Sila el momento de avanzar hacia la barandilla. Debía interpretar a una tímida Seher que, vestida de rosa, encandilaba al duro Yaman. Pero el hombre con traje y corbata, que la miraba admirado desde el vestíbulo, se parecía tanto al que le había hecho el amor la noche anterior, que se ruborizó sólo con recordar el momento. 

    Serkan tras la cámara admiró la capacidad de Sila para enrojecer de manera natural y agradeció mentalmente a Nazmiye la elección de su protagonista. 

    "Yaman, pon cara de haber sido golpeado por el amor", oyó Halil susurrarle a Ayhan. No le hizo falta mucha interpretación porque Sila estaba preciosa y las horas pasadas sin verla se le habían ido acumulando en el pecho. Ahora la veía y, por fin, el reloj volvía a su tic tac normal y él a poder respirar.  Su mirada la seguía a cada paso que ella daba y no podía evitar recordar la noche pasada con ella. La deseaba aun más que el día anterior, cuando no sabía todavía lo que era sentirse uno con la persona amada. Ya nada sería igual. Su vida se había dividido en "antes de ella" y "con ella". 

    – ¡Corten! Bien, todos quietos. Sila tú ahora avanzas, esperas a que captemos el pisotón de Hilal en tu vestido y luego grabamos como caes en brazos de Halil. Halil, despierta o Sila acabará en el suelo. ¿Todo claro? Ok. Ya sé que hoy está siendo un día de locos y que os estamos exprimiendo pero es lo que hay. ¡Vamos! ¡Hayde!

    La mirada entre Yaman y Seher debía estar cargada de significado, porque las palabras eran imposibles. Sila y Halil tenían más o menos el mismo problema que sus personajes pues disimulaban sentimientos tras miradas y roces furtivos. Aquel día se grabó una mirada de anhelo real, tan real, que no hizo falta repetirla para felicidad de los dos directores que acabaron chocando los cinco. 

    Sila se tomó el vestido para no pisárselo y caminó con Hilal hacia el salón decorado con globos blancos, dorados y azules. Halil las seguía, hablando con Ayhan de la última escena del día. Debían filmar todas las escenas en las que iban vestidos igual y aun quedaban unas cuantas. Estaban todos en el salón cuando oyó aquella pregunta:

    – ¿Tiene novio? 

    – Creo que no – respondió otro extra. 

    La pregunta la había hecho el extra alto y moreno de antes y esta vez estaba claro hacia quién miraba. Hacia Sila. Serkan vio aquello, se acercó a Halil y en voz baja le susurró:

    – La escena de celos aun no ha empezado, amigo, así que afloja los puños y deja de apretar los dientes o alguien creerá que he gritado ¡acción! 

    Serkan volvía a ver por el visor de su cámara emociones reales disfrazadas de falsas. El extra realmente interesado en Sila,  Halil hirviendo de celos y Sila sin saber a qué venía la actitud de "Yaman". Hicieron un receso en el que el equipo pudo comer y beber de lo que había preparado para la fiesta. Sila buscó con la mirada a Halil y vio que seguía ensayando sus miradas de celos con el actor alto y moreno. Eso era lo que lo hacía tan buen actor, su dedicación y perfeccionismo. Se giró para prestar atención a Berat que empezaba a dar muestras de cansancio y entre Tolga y ella trataron de mantenerlo atento. 

    Serkan no apartaba la vista de su actor principal y del pobre extra que no era consciente de que su vida peligraba. Por el amor de Allah, sí que le había dado fuerte a Halil. Cuando vio que el extra se dirigía a Sila lo tomó por el brazo:

    – ¿A dónde vas tú? – preguntó el director amigablemente. 

    – A pedirle el número de teléfono a Sila Turkoglu. 

    – Yo de ti no lo haría – lo avisó Serkan. 

    – ¿Por qué? ¿tiene novio? Antes me han dicho que no – explicó el actor novato. 

    – Pues yo creo que sí lo tiene – y añadió más bajo – y ahora mismo te está mirando como si quisiera matarte, chaval. 

    – ¿Ne? (¿qué?) – preguntó el extra confundido. 

    – Quiero decir que si te viera su novio te mataría, es un poco celoso ¿sabes? Hasta sabe usar un arco con flechas y tiene una puntería pasmosa... – lo acabó de convencer Serkan. 

    El extra se dio media vuelta y volvió a la mesa de las bebidas mirando con lástima hacia la bella actriz del vestido rosa. Halil captó entonces la mirada de aviso de Serkan y asintió con la cabeza agradeciéndole el haber intervenido. No se reconocía, pensó Halil enfadado consigo mismo. Que su director tuviera que pedirle calma no era bueno. 

    Acabado el descanso, tocaba la escena del pastel y del desmayo. Berat la disfrutó, Sila hizo su trabajo y Halil temió que ella se hiciera daño de verdad al caer al suelo. Serkan los felicitó y pidió que nadie bajara la guardia, quedaba una escena y todos podrían irse a casa. Sila y Halil se miraron brevemente deseando justamente eso, irse a casa, juntos. 

    – Muy bien, Halil levantas a Sila en brazos y caminas con ella hacia la puerta. Allí la dejas y nos vamos a la habitación de al lado decorada como un box de hospital. Grabamos el sueño y nos habremos ganado el día libre de mañana, por fin – Serkan acabó de hablar y empezó a gesticular. 

    Halil se metió en la piel de Yaman para arrodillarse y tomar a Seher entre sus brazos, cambió su cara habitual de enfado por una de mal disimulada preocupación y caminó hacia la puerta. Sin apenas tiempo para respirar Serkan se dirigió a la habitación de al lado con dos cámaras y la regidora porque no cabía nadie más y pidió a sus dos actores que lo siguieran en cuanto vio que Halil dejaba a Sila en el suelo. 

    Sila no pensó y tomó de la mano a Halil para entrar en la habitación pero él se puso tenso de inmediato y soltó su mano de golpe. A Sila aquello le dolió, a pesar de saber que era ella la que se había equivocado, pero es que ni lo había pensado. Sólo había sido una pequeña muestra de cariño inconsciente y él la había rechazado de inmediato. Tragó con dificultad para aliviar el nudo de angustia y se tumbó en la camilla siguiendo las instrucciones de Serkan. Oyó la música incidental y se hizo la desmayada. Sabía que Halil estaba interpretando a un Yaman que sólo demostraba su amor en sueños. El actor que le daba vida también demostraba su amor sólo en sueños, pensó Sila. 

    Halil estaba realmente agotado. Tanto, que ni había sabido aceptar la caricia de Sila. Los celos que lo tenían preocupado y el cansancio le habían hecho pagarlo con la persona que menos lo merecía. Interpretar que la tomaba de la mano y que acariciaba su cara no le requirió nada de dotes artísticas. Fue simplemente Halil pidiéndole perdón a su novia por ser un idiota. 


    Sila decidió seguir con su interpretación cuando acabó la escena y cada uno fue hacia una caravana para quitarse maquillaje y vestuario. No quiso pensar en nada, no quiso darle vueltas a cosas que no tenían importancia a pesar de doler amargamente. Cuando salió de la caravana sin maquillaje pero con otra máscara puesta vio a Halil, ya libre de su personaje,  junto a otros compañeros. Iba a ir hacia ellos cuando oyó la vocecita de Gulderen:

    – ¡Qué emocionante! ¡Será genial ver el derby con vosotros! Soy muy futbolera... ¿verdad Halil?

   "Sii mii fitbiliri", murmuró Sila tratando de mantener su máscara de tranquilidad pero sabiendo que el cansancio y los celos la acabarían por resquebrajar. La cabeza le iba a estallar de tensión y de emociones mal gestionadas por lo que, cuando vio que Halil la miraba pero no le decía que se acercara,  se dio media vuelta. No quería equivocarse de nuevo. Estaba con la guardia baja y quizás dijera algo que hiciera visible un amor que debía permanecer oculto. Y la posibilidad de que él volviera a rechazarla acabó por animarla a seguir andando hacia la verja.  

    – ¿Quieres que te lleve a casa? – oyó que le preguntaba Derya llegando por el camino lateral. 

    – Sí, te lo agradezco Derya estoy tan cansada que me siento mareada – dijo Sila sintiéndose realmente mal. 

    – Tengo el coche aquí al lado y recién arreglado y, además, me lleva de paso – comentó el actor. 

    – Gracias – dijo ella con un hilo de voz. 

    – He dejado a los futboleros y a Gulderen hablando en el patio porque a mí no me gusta el fútbol – explicó Derya – aunque la verdad creo que a Gulderen más que el fútbol lo que le gusta es Halil – acabó riendo el actor. 

    Sila asintió sintiendo frío en el pecho y caminó con Derya hasta su coche. Se subió y apoyó la cabeza en la ventanilla cerrando los ojos. Unos minutos más tarde agradecía a Derya el haberla llevado a casa y subía hasta su apartamento. No miró dónde caía la chaqueta ni el bolso, simplemente caminó a oscuras hasta su habitación y se tumbó en la cama. Se abrazó a la almohada y cuando la tercera lágrima abandonaba sus verdes ojos se quedó dormida. En su bolso vibraba la octava llamada de Halil pero, al igual que su amor, el móvil de Sila estaba silenciado. 

    Minutos antes Halil se encontraba entre algunos compañeros ultimando la quedada futbolística del día siguiente. No dejaba de mirar la caravana donde Sila estaba dejando al personaje de Seher, pero cuando finalmente ella salió, él no estaba mirando. "¿Verdad Halil?" oyó que preguntaba Gulderen. No tenía ni idea de a qué se refería su amiga por lo que medio asintió para salir del paso y volvió a mirar hacia la caravana y entonces sí la vio. Se la quedó mirando como un idiota porque, a pesar de las señales de cansancio que veía en ella, le seguía pareciendo un milagro hermoso en su vida. Alguien lo llamó y giró para responder dando por sentado que Sila se uniría al grupo. Tenía ganas de escapar de la conversación y poder estar a solas con ella, aunque sólo fuera para llevarla a casa y que ella descansara.

    Ambos estaban agotados, por lo que definitivamente la llevaría a casa y él se iría a dormir a la suya. No pensaba cambiar la almohada que había usado Sila para poder dormir abrazado a su olor. Descansarían y al día siguiente tendrían casi todo el sábado para ellos. Seguramente a media tarde podría encontrar una excusa para no ir a ver el fútbol y hacer algo juntos. Vio a Melih hacerle un gesto extraño con la cabeza y se giró hacia la verja. Sólo vio un coche negro arrancar pero lo que lo alarmó fue no ver a Sila por ningún lado. Pero si ella estaba ahí mismo... 

    – Hermano... Sila se ha ido – le dijo Melih en voz baja para que nadie más los oyera. 

    – ¿Cómo que se ha ido? La estaba esperando para irnos juntos, debe estar en algún sitio – dijo Halil volviendo a mirar a su alrededor. 

    – Halil, se ha ido en ese coche negro, creo que no se encontraba bien, tenía mala cara... – explicó Melih sin querer decir quién conducía el coche. 

    – Pero ¿por qué no me ha dicho nada? y ¿con quién diablos se ha ido? – siseó Halil preocupado sacándose el móvil del bolsillo de los vaqueros y alejándose del grupo. 

    ¿Por qué no le cogía el teléfono?, se preguntó Halil. ¡Kahretsin! seguramente estaba enfadada por el desplante al soltarla de la mano. Joder, se cortaría la maldita mano si pudiera pero había sido instintivo. Ni lo había pensado. Se despidió de sus amigos y se dirigió hacia la verja mientras la llamaba de nuevo.  Cariño, coge el teléfono, lütfen... se repetía Halil. Llegó a la verja y vio que Binnaz (Adalet) iba hacia el coche de su marido que, como siempre, venía a buscarla.

    – Binnaz – la llamó Halil – por casualidad ¿has visto a Sila irse?

    – Claro, acaba de irse con Derya. Que disfrutes del día libre, hasta el domingo – se despidió la actriz. 

    Halil notó el corazón batirle furioso en el pecho convirtiendo su sangre en rabia. ¿De verdad ella se había enfadado y, en vez de esperarlo y hablar con él, se había ido con "ojos tristes"? Primero el extra y luego el imberbe de Derya... 

    – Halil ¿estás bien? – le preguntó Melih acercándose. 

    – No. No lo estoy. ¡Joder! ¿Por qué se ha ido? – gruñó Halil. 

    – Ya te lo he dicho, no tenía buena cara, abi, de verdad, creo que no se encontraba bien. 

    – Pero ¿por qué no me lo ha dicho? – preguntó Halil. 

    – ¿Podía hacerlo? ¿Acaso podía acercarse a ti y decirte "cariño, no me encuentro bien, llévame a casa"? Porque diría que eres tú quien quiere mantener vuestra relación en secreto ¿o me equivoco? – se enfadó Melih. 

    Halil se quedó unos segundos callado y maldiciéndose. 

    – Tienes razón, abi. No me la merezco. Ella es un ángel y yo soy un imbécil. Tengo la suerte de que una mujer como Sila se enamore de mi y voy a acabar perdiéndola. Primero la rechacé por la diferencia de edad y por ver imposible una relación en medio del rodaje. Cuando supero eso, descubro que siento celos de cualquier idiota que se le acerca con intención de apartarla de mí. Y por no dejarla unos días para poder viajar y... Melih, tú sabes que no puedo permitir que las redes o medios saquen lo nuestro antes de que yo pueda explicárselo a... ¿verdad?

    – Lo sé hermano, pero si no lo haces... Oye, ella también está enamorada de ti Halil, y ha aceptado tu petición de amaros a escondidas pero si este amor le va a dar más momentos amargos que hermosos no sé cuanto aguantará Sila. 

    Halil agradeció con un abrazo a su amigo el apoyo sincero, subió a su coche y se fue a casa. A oscuras y mirando por el gran ventanal de su loft, volvió a llamarla por décima vez y por décima vez el silencio se burló de él. Se sentó frente a su piano y buscó su nombre en el móvil. Su foto de perfil lo miró reprochándole su estupidez y él quiso responder en forma de mensaje:

    – Lo siento, lo sient, lo sien, lo sie, lo si, lo s, lo, l, ... – escribió y borró. 

    – Perdóname, perdónam, perdóna, perdón, perdó, perd, per, per, pe, ... – volvió a escribir y volvió a borrar. 

    Debía llevar escritas más de cien canciones pero cuando se trató de escribirle a ella... no encontró las palabras. 

    – TE QUIERO SILA – no lo borró, tampoco lo envió, lo dejó guardado en borradores hasta sentir que merecía poder decirlo. Sin miedo a nada.  

    

GRACIAS COMO SIEMPRE. BUEN FIN DE SEMANA. 




25 comentarios:

  1. Empiezan los malentendidos, y en viernes 😢. Menos mal que mañana tengo al otro Halil para compensarme 😍

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  2. Solo gracias Ablacin, no sé que decir más. Creo q sin palabras me entiendes.... ❤️

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  3. Qué y a quién, es lo que tiene que explicar Halil, que hace que deba mantener la relación con Sila en secreto?? 🤔🤔Qué nervios!!😱😱 Esto me intriga más que SehYam😍😍😍 como siempre Isa precioso, no veas cómo recreas la atmósfera del rodaje, junto con los personajes y la serie...una pasada nena, sigue así!!! NANIT😴😴😴

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  4. Te felicito cada vez me gusta mas esta historia.

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  5. HARIKA!Me encanta, me intriga el motivo por el que Halil no quiere que se sepa que están juntos, por Naz? 🙄. Tienes una mente privilegiada y maravillosa Isa. Gracias por compartirlo con nosotr@s

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  6. Genial, chachi, guay...me encanta...🤩😍

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  7. Que genial.. jaja Halil mamoneandole a la pobre Sila, pero Sila seguro que no es como Seher y le va a plantar cara.. como me gusta.. gracias!!!!

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  8. Otro día que me voy a dormir acompañada de tu capítulo y otro día con la lagrimita puesta. Ya quiero saber qué le pasa a Halil. Me encanta!!! 💜💜💜

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  9. Me sentí mal por sila en el momento de la mano..., Pero me fascina los celos 🥰que sienta lo valiosa que es sila.

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  10. Aquien demonios tiene que darle explicaciones????? Porque al chat emanet no es !!!! Hay Isa me encantas de vrd mucho estuvo genial como siempre😊. ...ya por fin mañana me hago maratón de la novela 🤭 la he dejado avanzar un poco....💐💐💐besos y gracias siempre

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  11. 😂😭me Heche un buen comentario y se borró por error....solo diré insuperable,magnifique!!!!mañana le llega la hora a la novela🤭de Estambul solo la he dejado avanzar ....besos y gracias siempre 💐💐💐💐💐

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  12. Woooowwwww qué bello relato, me fascina todo lp que escribes Isa. Muchas gracias. 🥰

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  13. Hermoso,intrigada porque oculta la relación Halil.

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  14. Gracias por seguir a mi lado. Y recordad firmar los comentarios porque muchos salen como “desconocida” 🙃 Gracias de nuevo.

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  15. El amor esta en el aire, los celos aparecen sin llamar y los secretos crean malentendidos... nuestra pareja empieza su andadura.. me encanta!!

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  16. Me ha encantado este capítulo, es una,montaña rusa como en la novela

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  17. Maravilloso İsa 🤗🌹 Lindo finde reina 😘
    Luisa.

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  18. Me encantan tus relatos, eres genial buen findes y desde Cuba muchas felicidades por el día de las madres

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  19. Aquí también los separa Naz? Nooooo! Gracias 😘

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  20. Graciasss pero no seas tan dura como Naz😘😘😘😘

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  21. Yo no me quiero molestar, pero me hacen molestar, que se trae Halil entre manos? Espero saber pronto la respuesta. Enganchadisima como siempre 😍🥰❤️🇻🇪🏹

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  22. Después d esa noche tan bonita empiezan los lios.. Q es lo q oculta Halil? Deseando saber más... 😅

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